El camino roto de El Patrón, ni la máscara de su padre ni ser arquitecto lo salva de ser investigado
Alberto del Río, oriundo de San Luis Potosi, tiene una vida llena de logros, desde ser hijo de Dos Caras hasta terminar una carrera universitaria, además de ganar títulos en México y Estados Unidos como luchador

El único desliz con la policía que había tenido Alberto del Río fue en Austria, en 2017. En un bar, mientras bebía en la barra junto a su hermano, un hombre de la localidad los increpó por ser latinos. Hubo golpes, destrozos al lugar y detenciones en la comisaria. No pasó de una multa y el luchador pudo incluso, aparecer en la función de World Star Westling aunque condicionado por su seguridad. Hasta este año.
Alberto N fue detenido por presunta violencia familiar. En su natal San Luis, el sitio donde forjó su leyenda a partir de su físico, la Fiscalía lo investiga tras recibir una llamada de auxilio de su ex esposa Mary Carmen Rodríguez quien lo acuso de maltrato y violencia.
¿QUIÉN ES EN REALIDAD ALBERTO N?
Alberto N, quien después de algunos años se apodó El Patrón, es arquitecto por una cuestión obligatoria. Nació en una casa en la que se transpiraba lucha libre. Su padre es Dos Caras, uno de los mejores exponentes de este deporte en la historia mexicana. No conforme, su tío es Mil Mascaras. Ambos esculpieron sus cuerpos desde la década de los 70 cuando no se estilaba que los luchadores mexicanos invirtieran tanto en su físico.
Dos Caras le vio espolones para ser luchador, pero como se estilaba antes, le exigió un título universitario para condecer el permiso de que entrara al ring.
Fue entonces que se matriculó en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y culminó su carrera, labrada siempre por el deporte.

Un año después de su nacimiento, en 1978, su padre, Dos Caras se convirtió por primera vez en campeón de la UWA al vencer a Canek, otro portentoso luchador forrado de músculos.
Desde pequeño, Alberto N aspiró llaves de lucha. Por eso ingresó en el estilo grecorromano desde joven. Su padre, comprendió que era imposible frenarlo.
UN LUCHADOR GRECORROMANO ANTES DE LA FAMA
Carente de malicia aún, Alberto N fue mejorando en la lucha grecorromana al grado de representar a México en los Juegos Centroamericanos y Panamericanos después de ser tres veces campeón nacional. Pero en los Juegos Centroamericanos de Maracaibo y Panamericanos de Winnipeg, no logró sacar medallas. A pesar de eso, se propuso el sueño de unos Juegos Olímpicos que tampoco se le concedieron en la dimensión de la burocracia deportiva mexicana que a Sidney 2000 no envió equipo de lucha.

Entonces decidió entrara de lleno al camino que abrió su padre y se hizo luchador profesional.
Me quedó una llaga de haber podido hacer algo en esa justa internacional de Juegos Olímpicos, pero la vida me puso en otro lugar y me llenó de gloria".
EL LEGADO DE DOS CARAS
Eficaz a ras de lona, Alberto N se tapó la cara. Uso la máscara de su padre y el mismo nombre con el Junior como debe ser. Pronto le apodaron 'El Hércules Potosino'. Empezo en Triple A y pasó un tiempo a formar parte del Consejo Mundial de Lucha Libre entre 2005 y 2008.

Fue entonces que vino el brinco a WWE en donde se quitó la máscara en 2009. Primero fue Alberto Banderas y después Alberto del Río, un apellido que comenzó a funcionar como propulsor de su imagende empresario.
Despojarse de la máscara de Dos Caras no fue fácil. Su padre le dijo: "Si esto te va a llevar a donde quieres, hazlo".
Con entradas al cuadrilatero en autos de lujo y un carisma de villano refinado, cumplió su profecía: "Pero ya lo saben, es mi destino". Se convirtió en el primer mexicano en ganar el Royal Rumble y conquistó múltiples veces el Campeonato de la WWE y el de Peso Pesado, logrando lo que ningún otro compatriota había alcanzado en la era moderna de la empresa de los McMahon.
Ahora, esta siendo investigado.