Dictaminaron en sólo un día las 30 obras protegidas de la Colección Gelman Santander
Aunque el Cencropam del INBAL valoró en buen estado la mayoría de las obras que cuentan con Declaratoria de Monumento Artístico, observó en éstas craqueladuras, microfaltantes de capa pictórica, manchas aisladas, deformaciones y rayones superficiales

Craqueladuras, microfaltantes de capa pictórica, deformaciones, manchas aisladas y rayones superficiales detectaron los especialistas del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Mueble (Cencropam), del INBAL, en la dictaminación de las 30 obras de la Colección Gelman Santander que cuentan con Declaratoria de Monumento Artístico.
Estos dictámenes, indicaron los expertos a Excélsior, fueron elaborados “considerando criterios enfocados en el estado de conservación de las obras y atendiendo aspectos relacionados con su integridad material, estabilidad estructural y presencia de alteraciones o deterioros”.
En su mayoría, las piezas fueron valoradas en buen estado de conservación, aunque las observaciones deberán ser revisadas ante su próxima itinerancia, que iniciará en el Faro Santander, España, en la muestra México Moderno en la Colección Gelman Santander, el 8 de septiembre próximo.

Cencropam reportó que la dictaminación de las 30 obras se realizó sólo en un día, el pasado 7 de enero, como consta en los dictámenes elaborados a mano por cuatro especialistas: Alyn Peláez, Ixchel García, Jessica Sánchez, José Luis Ortiz, quienes diagnosticaron las 10 piezas de Frida Kahlo, 10 más de Diego Rivera, siete de José Clemente Orozco, dos de María Izquierdo y una de David Alfaro Siqueiros.
De acuerdo con los dictámenes, obtenidos vía Transparencia, las obras fueron atendidas en las instalaciones de la empresa Morillo Shk, ubicada en Paseo de las Jacarandas 240, Santa María Insurgentes, aunque el INBAL aclaró que no cuenta con detalles sobre su resguardo.

Detalles del diagnóstico y piezas observadas
No se cuenta con la dirección de las bodegas en las que se resguardan las obras de la Colección Gelman”, dijo el INBAL en el documento.
Una de las obras con mayores observaciones fue Retrato de Natasha Gelman (1950), de Siqueiros, que presenta “craqueladuras estables en toda la capa plástica, principalmente en empastes de color rojo, así como un marco en inadecuado estado de conservación, con faltantes de dorado”, rayones y deyecciones.
También se observó el dibujo Sin título, de Rivera, que registra “marcas de cinta adhesiva con oxidación en las esquinas, foxing (deterioro que provoca manchas difusas color marrón o amarillento), ligeras ondulaciones, arrugas... y deyecciones”, y rayones en el cristal y manchas en su marco.
En Última hora. Naturaleza muerta con damajuana (1915), de Rivera, ubicaron grietas y fisuras estables, decoloración y una mancha blanquecina. Mientras que Vendedora de alcatraces (1943), también de Rivera, registró suciedad superficial, abrasión, faltante milimétrico, deformación por montaje y marca de clavos.
También fue observado el dibujo Libertad (1945), de Orozco, que reportó una ligera deformación del plano, perforaciones (quizá de tachuelas) localizadas en los bordes y manchas amarillas (restos de adhesivo) en el cuadrante superior.
Al igual que Autorretrato, de Orozco, que registró la oxidación de fibras, foxing y craqueladuras en su capa pictórica.

En el caso de las obras de Frida Kahlo, todas estuvieron en buen estado de conservación, aunque con algunos detalles, como Autorretrato con cama, que presenta puntos de corrosión y reintegraciones viradas, y Autorretrato con collar (1933) con “bordes con abrasión de capa pictórica”.
Postura del INBAL sobre la legalidad del convenio
Excélsior también cuestionó al INBAL si suscribió el convenio con la Fundación Banco Santander y la familia Zambrano sin revisar el testamento de Natasha Gelman.

A esto respondió:
Se suscribió un convenio tripartito con el objetivo de definir un marco de colaboración institucional para dar cumplimiento a lo que establece la legislación mexicana en materia de exportación temporal y conservación de monumentos artísticos. El convenio se celebró con los propietarios legalmente acreditados de las obras”.
Y se le insistió si el convenio no incurre en alguna ilegalidad, dado que Natasha estableció que su acervo no debía cambiar de nombre ni ser dividido.
Al respecto, la autoridad aseguró que “el convenio tripartito tiene fundamento en la legislación mexicana aplicable en materia de exportación temporal y protección de obras con declaratoria de Monumento Artístico, por lo que el INBAL actúa en apego a las atribuciones y responsabilidades que le confiere este marco normativo”.
Modernidad mexicana va a España
Curada por Marisol Argüelles, directora del MAM, la muestra México Moderno en la Colección Gelman Santander permanecerá expuesta en el Faro Santander hasta el 10 de enero de 2027.
Así lo anunció la Fundación Santander en un comunicado, en el que detalló que la exposición ofrecerá una visión plural de la modernidad mexicana, “incorporando tanto a los grandes muralistas como a artistas que desarrollaron caminos alternativos dentro del arte del país”, de acuerdo con la propia Argüelles.

La muestra incluirá obras icónicas de Frida Kahlo, entre las que destacan algunos de sus autorretratos más emblemáticos: Diego en mi pensamiento y Autorretrato con monos. Así como Retrato de Natasha Gelman y Vendedora de alcatraces, de Diego Rivera, y Retrato de Cantinflas, de Tamayo, a las que sumarán piezas del fondo fotográfico de Gunther Gerzso, María Izquierdo, Wolfgang Paalen y Francisco Toledo, cuya acuarela Perro con escoba fue de las últimas adquisiciones de Natasha Gelman.
La exposición estará acompañada de un libro con textos de Argüelles, Sylvia Navarrete y Estrella de Diego.