Los papás de Gil Mora y Tahiel Jiménez jugaron juntos
Fue en 2006 con los Jaguares en un partido que perdieron 2-4. Jugaron juntos 32 minutos. Ahora sus hijos tienen a México Sub 20 con la esperanza de un título mundial.

Fue en el Clausura 2006 en un partido ante los Dorados de Sinaloa en el que por cierto anotó Pep Guardiola y dio una asistencia. Fue el mejor torneo de los chiapanecos con Lusi Fernando Tena al frente. Uno de sus titulares sostenibles era Walter Lorito Jiménez quien cumplió su único torneo ahí con buen funcionamiento. Gil Moraiba y venía entre primera y segunda. En ese certamen en particular estuvo casi todo el tiempo prestado a los Petroleros de Salamanca aunque volvió para estar sólo en un juego, 32 minutos junto a Walter Jiménez en el campo.
Años después, los hijos de estos fubtolistas viven en pleno el auge en selección nacional Sub 20, incluso se confabulan en el campo en un mismo lenguaje para tocar, ceder y encontrarse en paredes que rompen defensas. Gil Mora y Tahiel Jiménez. Gil Mora y Walter Lorito Jiménez.

NACIMIENTOS
Gilberto Mora es el papá de Gil. Lo tuvo justo cuando dejó a los Jaguares en 2008 para ir a reforzar al Puebla. Regresó a Chiapas tras seis meses y estuvo junto a su familia. Después emigraron a Tijuana en donde acabó su carrera, pero comenzó la de Gil Mora. Ahí con los Xolos, Gil padre se hizo acreedor al puesto de formador de inferiores, metió a su vástago y lo vio escalar posiciones hasta que debutó en 2024 con Juan Carlos Osorio.
Walter Jiménez llegó a México en 2003 después de jugar en Argentina para equipos modestos como Platense y Banfield. Lo contrató Rafael Herrerías. Ahí fue feliz con su esposa porque en lo futbolístico volaba en la cancha. Le tocó formar parte de aquellos Tiburones Rojos con Cuauhtémoc Blanco, Braulio Luna, Isaac Terrazas, Kleber Boas y Chaco Christian Giménez. Eso lo puso como refuerzo del América en Libertadores al año siguiente. Pero como suele suceder, el Veracruz se mete en problemas y tuvo que irse a Chiapas. En 2006 concibió a Tahiel, aunque fue en Veracruz porque él se fue sólo a Tuxtla Gutiérrez. Regresó con buenas noticias, Santos Laguna lo había firmado y con esposa e hijo se fue para allá a empezar de nuevo.

"Siempre dicen que los hijos de los futbolistas tienen preferencias y de verdad que no, Tahiel ha hecho su camino desde pequeño. Si fuera así, en todos los clubes habría 30 hijos de jugadores, todos quieren meter a su familia, pero al final prevalece si es bueno no".
AQUEL JUEGO JUNTOS
La única vez que estuvieron Walter Jiménez y Gil Mora en una cancha en el mismo equipo fue en el Clausura 2006, torneo en el que los Jaguares sorprendieron al futbol mexicano por su vértigo y velocidad de juego.
Para Luis Fernando Tena, Jiménez era importante en el esquema como volante por derecha. A Gil Mora no lo contempló porque tenía mediocampistas como Everlado Barbosa, Felipe Ayala, Gabriel Palmeros y gustaba de poner como cambio constante a Miguel Gómez Palapa que conocía desde Cruz Azul. Así pues, lo mando a Salamanca a jugar aunque con carnet de Primera División.
Los Jaguares arrollaron en aquel torneo y clasificaron con anticipación, sólo que había un problema, debían meter a jovenes para cumplir con la causa de la regla 20/11. Entonces sobre el final del torneo Tena modificó alineaciones para descansar a los titulares y meter a los chicos. En una de esas convocó a Gil Mora para el juego ante Dorados. Lo metió de cambio al minuto 58 cuando el partido lo llevaban perdido 1-2.
Gil mora ingresó al costado izquierdo y por derecha quedó Walter Jiménez. Ambos participaron en ataques desesperados, pero al final Dorados triunfó por 2-4.
La gente enojada reclamó al equipo haber perdido porque sintieron que habían menospreciado al rival y antes de entrar a liguilla perdieron tres seguidos. A Gil Mora lo regresaron a Segunda mientras los Jaguares perdieron con Chivas en cuartos de final de manera dramática. Ganaron la ida 1-2 pero en la vuelta cayeron 2-4 y con eso se acabó la ilusión.
Pero esos 32 minutos juntos en el campo fue la marca que dio el paso a la nueva generación. Ahora, los hijos de Gil y Walter tienen a México con la esperanza de un título a nivel mundial.
EL EDITOR RECOMIENDA



