El reto de jugar sin mano de Cosmin Lambru

El futbolista de 19 años debutó en el Ploiesti Petrolul de Rumania en octubre pasado

thumb
Cosmin se ha convertido en un jugador más del equipo. Algunos se olvidan, incluso, que tiene una prótesis. Fotos: Club Ploiesti Petrolul

CIUDAD DE MÉXICO.

Para jugar futbol profesional es requisito sine qua non tener dos piernas, pero no dos manos, eso entendió Cosmin Lambru. El delantero rumano un día cerró los ojos y cuando los abrió ya no tenía la mano izquierda, en ese entonces tenía cuatro años y preguntaba si le volvería a crecer su extremidad siniestra. “No”, le respondieron y fue la misma respuesta que le dio a la posibilidad de dejar el futbol.

¡Perdí mi mano izquierda en un accidente automovilístico a la edad de cuatro años, mientras me estaba quedando con mis amigos en la ciudad donde crecí! Todo sucedió en una intersección cuando un camión giró a la derecha en una curva de 90 grados. Al ver que el camión no tiene suficiente espacio para circular, elegí protegerme contra la pared, el camión perdió estabilidad y me aplastó la mano izquierda. ¡Fue el peor día de mi vida!”, cuenta a Excélsior desde Ploiesti, Rumania, el futbolista Cosmin Lambru.

¡Nunca pensé que renunciaría al sueño de convertirme en futbolista! Temía no poder continuar el futbol, pero gracias a la doctora Otilia Racasan, quien me salvó de perder todo el brazo izquierdo. Sin la intervención de ella no sólo hubiera perdido la mano: nunca más hubiera podido pensar en ser jugador profesional”, agrega el futbolista rumano.

El 23 de octubre de 2017, al minuto 81, en un partido de Copa entre el Ploiesti Petrolul y el Mioveni de Rumania, se paró en la línea de cambio un muchacho de aproximadamente 1.80 metros de estatura, caucásico y que se distinguía del resto de sus compañeros porque tenía una venda en la mano izquierda. Ese día su equipo perdió en la tanda de penales, pero él tuvo su victoria. Era el triunfo sobre la adversidad de jugar sin una extremidad, de tener que aprender a caer y buscar la forma de amarrarse las agujetas de los tenis sólo con la mano derecha. Su debut.

Siempre utilizo un vendaje en mi mano izquierda para acomodarme mejor la prótesis y no me moleste a la hora de correr. Hasta ahora ningún árbitro me ha prohibido jugar con ella. En la vida cotidiana hay ciertas cosas que son un poco más difíciles de hacer, como atarme al agujetas de las zapatillas o conducir un automóvil, sólo puedo conducir con transmisión automática. ¡Pero soy un hombre fuerte y sé cómo superarlo todo! La vida me puso un obstáculo y lo he sabido superar”, cuenta Lambru, más de un mes después de su debut.

Ese día Cosmin Lambru quedó de rodillas en el centro del campo del estadio Illie Oana, tras la eliminación de su equipo. Nadie hubiera notado que no tenía una mano sino es por una foto que subió la prensa de Rumania y así empezó a girar por todo el mundo su historia. El joven de 19 años conmovía al orbe. Hasta ese entonces, los únicos enterados eran sus compañeros de equipo y familia. Su padre, un exdelantero del Ploiesti Petrolul, había esculpido el carácter de su hijo, que al igual que él, se negó a renunciar a dejar el sueño del futbol y menos de usar su discapacidad para tener una ventaja sobre el rival.

Hasta ahora no creo que ningún oponente haya notado que no tengo mi mano izquierda. ¡No quiero estar protegido de ninguna manera por nadie! ¡La estética de la prótesis está muy cerca de la realidad! ¡Quiero ser tratado normalmente y ser apreciado por lo que estoy haciendo en el campo!

Mi prótesis, durante un partido, no me molesta, por supuesto me tomó un tiempo acostumbrarme a la mano artificial. Al principio fue muy difícil, ahora me considero una persona normal y este 'pequeño problema' no me hace menos. ¡Nunca renuncio al sueño de convertirme en un gran futbolista! Ahora, necesito una mano postiza para los partidos, porque uso la misma que me sirve para la vida cotidiana. Esa prótesis cuesta alrededor de siete mil euros, el problema no es comprar una, sino que se debe de hacer el gasto cada año y con lo que gano en el equipo no me alcanza para cubrirlo”.

La pelota hizo olvidar a Cosmin Lambru que se quedó sin una mano, pero la historia del piloto italiano Alex Zanardi lo alentó a continuar en el deporte. Lambru creyó que podía emular a la bala italiana, que después de perder las dos piernas, se convirtió en un poderoso competidor del ciclismo Paralímpico. .

En la actualidad mi ídolo es Leo Messi, el futbolista más grande de todos los tiempos, pero puedo decir que me gusta ver atacantes como Luis Suárez, Lewandowski o Cristiano Ronaldo, porque de cada jugador tengo que aprender algo. Espero con todo mi corazón tener tantos logros como pueda en mi equipo de Petrolul Ploiesti, ¡y tal vez algún día vestiré la playera del equipo nacional de Rumania!”.

Cosmin Lambru es el futbolista que aprendió a caerse y levantarse con una mano.

cva