CU provoca un giro en la vida de Omar Mendoza
El lateral derecho de La Máquina, vuelve a la cancha donde debutó tras ocho años sin oportunidades

CIUDAD DE MÉXICO.
De todas las cosas de ese partido contra Pumas, la mejor fue esa: la confirmación de que las grandes ocasiones del futbol revalidan el pasado, para lo bueno y lo malo.
Fueron ocho años de jugar en la Liga de Ascenso, de esperar y no ser esperado, tiempo suficiente para que Omar Mendoza (Atizapán de Zaragoza, 1988), que por delante siempre tuvo a jugadores como Rogelio Chávez, el paraguayo Carlos Bonet, Julio César Domínguez, Alejandro Castro y Gerardo Flores, pusiera punto y aparte y volviera a creer.
En ese Clausura 2015, Mendoza entró a jugar los últimos 10 minutos en CU, en lugar de Xavier Báez. Ha pasado casi un año desde entonces. Ya no está Luis Fernando Tena, el técnico que lo debutó, y su participación dejó de ser como suplente, en pos de todo lo contrario.
“Me ha cambiado la vida”, reconoce el canterano de La Máquina. “Fue como dar una vuelta de 180 grados. La sufrí. Ahora, estoy tratando de aprovecharlo, de entregarme y no defraudar a la gente que confió en mí”, señala.
Si bien con Sergio Bueno disputó cuatro partidos en el torneo siguiente, Mendoza encontró el respaldo que necesitaba con Tomás Boy, con quien sólo se ha perdido dos juegos de los 14 que lleva dirigidos con el cuadro celeste. El resto, en su gran mayoría, apareció como titular.
“Fueron ocho años en la Liga de Ascenso. Entré a los 12 a un equipo selectivo de Cruz Azul y de ahí seguí con el proceso en reservas y segunda. No fue fácil. Mi debut llegó a los 26. Salieron algunos jugadores (entre ellos, Gerardo Flores) y yo cada vez fui tomando mayor confianza”, agrega.
Hasta ahora, el lateral derecho del cuadro celeste ha cumplido todos los minutos del Clausura 2016 (720) y acumula un gol, tras marcarle al Monterrey el sábado pasado.
“Es el primero que hago en Primera. La sensación es muy bonita. Mucho ha tenido que ver mi familia, que está siempre detrás de mí apoyándome”, refiere.
Hoy el rival será Pumas, como en mayo de 2015 en CU. Por eso, Mendoza parece volver al mismo punto en el que inició todo.
“Es un lugar especial, el lugar donde debuté. Más allá de eso, es un partido diferente, marcado por una gran rivalidad”, concluye.