El legado de Agustín Manzo
A falta de seis días para que termine su contrato, los resultados no favorecen al vicepresidente deportivo del Cruz Azul

CIUDAD DE MÉXICO.
Agustín Manzo ha cerrado 30 contrataciones como vicepresidente deportivo del Cruz Azul. La mayor parte, de corto tiempo. Si bien su función responde a los requerimientos del técnico —el tercero en su cuenta—, también incumbe en la toma de decisiones.
Es precisamente en ese rubro en el que se marca la inconsistencia, no sólo de resultados sino también de rendimiento. Su contrato termina el próximo 31 de diciembre, tras cinco temporadas al cargo. Llegará a esa fecha acumulando tres sin clasificar y con sólo 11 jugadores activos en el club, de todos los que fueron pasando.
El mayor éxito en su gestión sigue siendo el título de la Concachampions 2014, que le ganó al Toluca en una final dramática. Con eso, La Máquina alcanzó su pase al Mundial de Clubes, en Marruecos, donde venció al Western Sydney, perdió con el Real Madrid y cayó en penales ante el Auckland City, para terminar en el cuarto lugar.
Manzo llegó a la vicepresidencia del equipo tras concluir el ciclo del chileno Alberto Quintano, quien de 2009 a 2013 perdió dos finales (ante el Monterrey y el América), conquistó la Copa MX (el primer título cementero en más de 15 años) y cambió una vez de técnico, cuando Guillermo Vázquez tomó el lugar de Enrique Meza.
Si se trata de recorrer el tiempo más atrás, cabe decir también que Eduardo de la Torre, como vicepresidente del club —de 2007 a 2009—, obtuvo dos subcampeonatos de Liga (Clausura y Apertura 2008), uno de la Concachampions, además del último lugar en el Clausura 2009, que le costó su salida.
De vuelta al presente, los primeros que aparecieron en la lista de contrataciones de Manzo fueron Sergio Nápoles, Jerónimo Amione, el camerunés Achille Emana, Joao Rojas y el argentino Mauro Formica.
En ese Apertura 2013 La Máquina clasificó, pero no pasó de los cuartos de final contra el Toluca. Fue entonces que Memo Vázquez, quien sumaba un año como timonel del equipo, firmó su salida.
Para el Clausura 2014, Manzo apostó por el regreso de Luis Fernando Tena. Consiguió, además, el préstamo de Marco Fabián y los traspasos de Xavier Báez, Fausto Pinto, Ismael Valadez, Emanuel Loeschbor,
Rafael Baca, José Villarreal y Michael Farfán, estos tres últimos provenientes de la MLS.
Villarreal, sin embargo, no sumó ningún minuto de juego, a pesar de que el Cruz Azul volvió a clasificarse a los cuartos de final.
La situación se agravó a partir del torneo siguiente, el primero en el que el equipo no entró a la liguilla ni recibió respuesta de sus refuerzos. Tanto Aníbal Zurdo como el argentino Hernán Bernardello se fueron del club por la puerta trasera.
En el Clausura 2015 apuntó como novedades al paraguayo Roque Santa Cruz, acompañado del brasileño Alemao, el colombiano Carlos Lizarazo y Antonio Pedroza. Ninguno pasó de una temporada y no volvió a darse el pase a la liguilla.
Finalmente, antes de contratar a Joffre Guerrón y Aldo Leao Ramírez, Manzo acumuló en su cargo la tercera campaña sin Fiesta Grande para el equipo. Realizó diez movimientos, pero ni así evitó salir de la decimocuarta posición.