4 meses de abandono versus 9 días de amor: razones para adoptar una mascota

Adoptar una mascota no es solo un acto de amor, es una oportunidad para transformar dos vidas: la de un animal que lo ha perdido todo y la nuestra

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Una mirada temerosa, un cuerpo frágil lleno de heridas, y un corazón maltratado por el abandono fueron los acompañantes de este pequeño ser durante cuatro largos meses. Sus ojos reflejaban el dolor de quien no esperaba nada bueno del mundo. Así fue como llegó a manos de quienes decidieron cambiarle la vida para siempre.

El primer día, el miedo dominaba. El primer contacto humano se torno en un aullido demoledor. Se escondía, temblaba y evitaba las manos. Cada acercamiento era una prueba de confianza que parecía imposible superar. Pero el amor, como una semilla paciente, empezó a germinar en este corazoncito.

En el lugar donde lo encontraron, su cuerpo estaba lleno de suciedad y el cansancio era evidente. "Así nos conocimos", podría ser la frase que definiera ese instante donde todo comenzó. Con manos cuidadosas, quienes lo hallaron intentaron darle calma, aunque su miedo era palpable. Su mirada reflejaba un profundo dolor y abandono, pero también una pequeña chispa de esperanza.

Día tras día, pequeños gestos se convirtieron en grandes logros. Una mirada que antes esquivaba ahora buscaba consuelo. El cuarto día, por primera vez, tocó la puerta. No con seguridad, pero con una chispa de esperanza. Era el comienzo de un cambio profundo.

El baño fue un momento crítico: tenía tantas pulgas y garrapatas que su cuerpecito sangraba al limpiarlo. Ese instante fue un doloroso recordatorio de los meses de sufrimiento que había soportado. Pero ese dolor comenzaría a transformarse en amor gracias a la dedicación y el cuidado constantes.

Hoy, este pequeño no solo tiene un hogar, sino también la certeza de que nunca volverá a estar solo.

Cuatro meses de abandono, versus 9 días de amor... pic.twitter.com/6XLZ5s3CfC

— Pato Durán (@PDG99877990) January 22, 2025

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Adoptar una mascota no es solo un acto de amor, es una oportunidad para transformar dos vidas: la de un animal que lo ha perdido todo y la nuestra, al llenarnos de una gratitud indescriptible. Esta historia es un recordatorio poderoso de que incluso el amor más simple tiene la capacidad de sanar las heridas más profundas.

En un mundo que parece carecer de empatía, adoptar es un acto de resistencia y esperanza.

Cambiemos vidas. Abramos nuestras puertas y nuestros corazones.

 

«pdg»

 

N. de la R. La adopción de animales en situación de calle o abandono no solo transforma sus vidas, sino que también tiene un impacto positivo en la sociedad y en el adoptante. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México, el 70% de los 28 millones de perros existentes vive en situación de calle, lo que coloca al país entre los que tienen la mayor cantidad de perros sin hogar en América Latina. Además, organizaciones como la Asociación Mexicana de Médicos Veterinarios señalan que las adopciones responsables han demostrado reducir significativamente el número de animales callejeros cuando se acompañan de campañas de esterilización y educación.

Por otra parte, estudios científicos han demostrado que adoptar una mascota puede mejorar la salud mental de las personas al reducir el estrés, la ansiedad y los sentimientos de soledad. En cuanto al cuidado del animal, es fundamental llevar a cabo chequeos veterinarios completos, esterilización y mantener al día el calendario de vacunas para garantizar una vida sana y digna.

Si estás considerando adoptar, organizaciones como la Fundación Antonio Haghenbeck de la Lama o Mascotas Coyoacán pueden ser un gran apoyo para asesorarte y encontrar al compañero ideal. Este tipo de iniciativas no solo salva vidas, sino que también fomenta una cultura de empatía y responsabilidad hacia los animales.