¿Cómo trapear bien y dejar tu piso limpio y brillante?
Aprende a trapear correctamente y consigue un piso limpio y brillante eliminando suciedad, bacterias y malos hábitos de limpieza.

Aunque parece una herramienta sencilla, el trapeador es clave para mantener la limpieza del hogar. Usarlo correctamente no solo ayuda a trapear bien, sino que elimina suciedad, bacterias y partículas que afectan la higiene. Si quieres lograr un piso limpio y brillante, aquí te explicamos cómo trapear correctamente en pocos pasos.
Especialistas del portal Mi Dulce Hogar lo definen como un “instrumento esencial para la limpieza de suelos”, gracias a su capacidad de absorber residuos y facilitar el mantenimiento diario.
Sin embargo, para lograr pisos realmente desinfectados y brillantes, es necesario aplicar técnicas de limpieza eficientes y evitar errores comunes.
Pasos clave para lograr un trapeado eficaz
De acuerdo con la empresa Rubbermaid, especializada en soluciones de limpieza, el agua que se utiliza en el trapeado se puede contaminar con rapidez, reduciendo la efectividad del proceso. Por ello, destacan cuatro recomendaciones esenciales:
1. Usa un sistema de doble cubeta
Uno de los errores más frecuentes al trapear es emplear una sola cubeta para enjuagar y aplicar la solución limpiadora. Esto genera que la suciedad recogida del suelo vuelva a mezclarse con el líquido de limpieza.
La mejor práctica es utilizar un sistema de dos cubetas: una para enjuagar y otra para el detergente. Esto evita la recontaminación de superficies.

2. Enjuaga el trapeador antes de sumergirlo en la solución
Antes de introducir el trapeador en la mezcla de limpieza, es importante enjuagarlo en la cubeta de agua limpia. Así se retiran los residuos acumulados y se evita que la suciedad pase al líquido con el que se pretende desinfectar.
3. Cambia el agua cuando se vea turbia
No esperes a que el agua esté completamente sucia. En cuanto la mezcla empiece a verse turbia, es momento de reemplazarla. Este paso no solo mejora la calidad de la limpieza, sino que también previene la propagación de bacterias y virus, especialmente en hogares con niños, mascotas o personas alérgicas.
4. Realiza una limpieza en seco antes de trapear
Un paso previo al trapeado que suele omitirse es pasar primero una mopa seca o un cabezal de microfibra para eliminar el polvo y las partículas sueltas. Esto reduce el número de veces que se necesita cambiar el agua y mejora el contacto de la solución limpiadora con el piso.

¿Cómo dar mantenimiento al trapeador para que dure más tiempo?
El cuidado del trapeador es tan importante como su uso correcto. Las recomendaciones de Mi Dulce Hogar en este punto son claras:
- Lava el trapeador después de cada uso: basta con agua y jabón para eliminar los residuos y evitar la proliferación de bacterias.
- Déjalo secar completamente: evita guardarlo húmedo. La humedad favorece la aparición de moho y malos olores.
- Guárdalo en un lugar seco y bien ventilado para prolongar la vida útil de las tiras y conservar su capacidad de absorción.
- Sustituye las tiras cuando estén desgastadas: lo ideal es renovarlas cada 3 a 6 meses, dependiendo de la frecuencia de uso. Si notas que el trapeador ya no limpia bien o que las tiras están rotas, es hora de reemplazarlas.
Además, la temperatura del agua es un factor que incide directamente en los resultados. Mientras que el agua caliente ayuda a remover grasa y suciedad incrustada, se recomienda utilizar agua fría en pisos delicados como la madera para no dañar el acabado.
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