Una deuda histórica que estaba pendiente con los médicos residentes e internos se comienza a saldar en el IMSS y en el ISSSTE. Una noticia que pasó desapercibida y que tomó por sorpresa al mismo gremio médico que, por cinco décadas, ha reclamado mejores condiciones laborales. Hoy, una de ellas está por hacerse realidad: los médicos residentes y médicos internos de pregrado sólo podrán estar un máximo de 24 horas continuas en los hospitales y, al término de ese tiempo, se le permitirá un periodo de descanso en donde no realizarán actividades asistenciales ni académicas.
Con esta nueva medida se pone fin a las jornadas de 36 horas o más, muchas de ellas interpuestas como castigos por sus jefes inmediatos. Si bien este grupo de médicos son la columna vertebral del Sistema Nacional de Salud, pero no sólo del sector público, sino también del privado, son objeto de gritos, amenazas, guardias de castigo por 36 horas seguidas sin acceso a lugares donde poder descansar.
Todavía hay mucho por mejorar las condiciones de los residentes e internos, pero una de sus principales quejas está siendo escuchada por Zoé Robledo, director del IMSS, y Martí Batres, del ISSSTE.
En el caso del IMSS, la nueva orden del descanso posterior a una guardia de 24 horas continuas, que recibieron los jefes de Enseñanza de los diferentes hospitales que tiene el Seguro Social en el país, es de carácter obligatorio y de aplicación inmediata. En el caso del ISSSTE, la deja abierta, primero, a un análisis por unidades médicas para ver la factibilidad de la misma, y pide que se establezcan mesas de trabajo con representantes de los médicos residentes.
También destaca la importancia de revisar la suficiencia de personal y la elaboración de programas operativos anualizados con roles de guardia definidos. Y será para el 1 de marzo que se implementará esta medida en los hospitales del ISSSTE. Hoy, con la eliminación de las posguardias, se protege física y mentalmente a este grupo en formación, lo que evitará errores médicos por fatiga y contribuirá en la seguridad del paciente. Ahora, el reto será garantizar que esta nueva disposición se cumpla y no sea “letra muerta” en los hospitales, y lograr que otras instituciones públicas y privadas del sector salud adopten estas medidas.
ABATELENGUAS
La compañía farmacéutica francesa Opella, líder en autocuidado y la tercera más grande del mercado global de medicamentos sin receta, así como de vitaminas, minerales y suplementos, tiene un nuevo director general en México, Luis Soares. Entre los objetivos del nuevo directivo para su empresa será consolidar nuestro país como un hub regional estratégico de manufactura y exportación, que contempla la producción del probiótico Enterogermina, que sólo se producía en su planta de Italia y ahora también en México. Hay que recordar que Opella cuenta con una planta estratégica en Ocoyoacac, Estado de México, dedicada a la producción de medicamentos y suplementos. Tiene una capacidad anual superior a 150 millones de empaques y 95% de su producción se destina al mercado nacional.
BAJO EL MICROSCOPIO
A diferencia del sexenio pasado que el gobierno mexicano le cerró las puertas a la industria farmacéutica, hoy no sólo están abiertas, sino que desde la Presidencia de la República se están firmando acuerdos con miras a que nuestro país se convierta en productor de vacunas. Y muestra de ello es el convenio entre la Secretaría de Salud, Birmex, Moderna y Laboratorios Liomont para desarrollar vacunas basadas en ARN mensajero. Moderna es la empresa de biotecnología estadunidense que desarrolló la vacuna contra el covid-19. Con este acuerdo, señala Román Saglio, director de Alianzas Comerciales de Moderna, México se establece como el primer país en América Latina en estructurar un esquema integral de colaboración público-privada enfocado en tecnologías de ARNm. Ambos lados ganan: México tendrá transferencia de tecnología y Moderna podrá introducir sus vacunas a territorio nacional.
