¿Cómo emprender en el sector de belleza? Las lecciones de Carla Rodríguez
Carla comparte sus experiencias para ayudar a nuevos emprendedores a lograr el éxito, sobre todo a quienes hicieron transición de sector

Emprender no es un camino sencillo, sobre todo cuando se tiene una trayectoria laboral en un sector diferente al que se comienza el negocio. Comenzar de cero, planear y saber cómo conducirse, se vuelve un desafío aunque no algo imposible si se siguen los pasos correctos. Eso lo sabe bien Carla Rodríguez, contadora de profesión por más de 12 años que cambió su carrera en el sector farmacéutico para ser emprendedora en belleza y cuidado personal.
Cuando Carla trabajaba en el mundo farmacéutico como líder del área de auditora interna en una empresa internacional, vivió un momento que aunque pudiera parecer pequeño, definió lo que quería hacer para su futuro: un error de entrega de una paleta de sombras para ojos, que más allá de causar malestar, le dio una visión sobre sobre cómo transformar al sector de belleza.
Vi un área de oportunidad importante y tras investigar sobre el mercado y las opciones, decidimos comenzar un nuevo proyecto: Nuestro Secreto, que no solo se posicionó como nueva propuesta, sino que vino a revolucionar el sector porque mostramos lo que otras marcas no. Revelamos los secretos de los grandes maquillistas”, explicó.
En ese momento nació Nuestro Secreto, que con el paso de los años se ha posicionado como líder aunque este proceso no ha sido sencillo. Desde la fase de analizar, el financiamiento, hasta el cuidado del flujo de dinero y la gestión administrativa y fiscal, en cada momento Carla ha aprendido lecciones que hoy busca compartir con otros emprendedores para que tengan éxito en sus negocios.
La planeación
Para Carla el emprendimiento no fue un tema ajeno cuando trabaja en las farmacéuticas, pues de la mano de su esposo aperturó dos cafeterías que atendían los fines de semanas, aunque emprender en un sector como el de belleza era algo muy diferente. El desafío de abrir un negocio en una industria que en 2023 generó más de 800,000 millones de dólares a nivel mundial, de acuerdo con CB Insights, era superior a los retos que había vivido.
Conocer la industria es lo más difícil cuando vienes de otra industria. La investigación requiere más esfuerzo y una mirada más amplia para identificar dónde se puede innovar”.
Sin embargo, la presión que representaba crear un negocio de la nada no detuvo a Carla. Con los ahorros de tres años obtenidos de las cafeterías, Carla y su esposo adaptaron como oficina, un departamento de 55 m2 que tenían y sumaron a dos personas para operar. Sin poder ofrecer mucho al talento el cual depositó su confianza en el proyecto, comenzaron la aventura que en poco tiempo creció por la presencia de maquillistas y youtubers de renombre. ¿El secreto? Ofrecer marcas extranjeras que no se encontraban en el país.
TE PUEDE INTERESAR: Nahui Olín, belleza disruptiva y transformadora que rompió tabúes
Nuestro secreto vino a revelar los secretos de los profesionales. Trajimos los mejores productos de cada marca y es ahí cuando los maquillistas nos voltean a ver y nos prefieren sobre otras tiendas porque con nosotros encontraban lo que los demás no tenían”.
Ante el auge, el negocio pasó de ser solo venta en línea a su primera isla en Galerías Plaza de las Estrellas, un momento crítico dónde no vendieron en tres meses. A pesar del reconocimiento que empezaban a formar, llegar a más público fue otro proceso, ¿la solución? Promocionar cursos de maquillaje y beneficios en la plataforma de Groupon, lo que en poco aumentó las visitas y por ende, las ventas.
En esta fase, Carla no solo se encargó de posicionar la marca y tener el mejor catálogo, lo principal fue cumplir con las obligaciones fiscales y un control de gastos, algo que los emprendedores no toman mucho en cuenta al comenzar su negocio y que resulta en una de las principales causas de fracaso antes de los dos años. “No hacerlo no te convierte en empresa, quedas en startup y muchas veces quiebras al poco tiempo”.
Emprender desde el deseo con responsabilidad
La disciplina, responsabilidad y organización, fueron los elementos que permitieron a Carla avanzar a su segunda fase: la ejecución, la cual recuerda con cariño por ser el momento donde el flujo era constante, podían contratar talento más preparado y sobre todo, donde la marca despuntó tanto en e-commerce como en tienda física por la atracción de más marcas internacionales. Fue en ese momento que decidió renunciar a su trabajo de oficina.
Sin duda la mejor forma de emprender es cuando estás trabajando. El problema es que muchos lo hacen cuando no tienen otra opción, es decir, pierden sus empleos o no encuentran algo fijo y deciden comenzar su negocio, sin tantos fondos y con la presión de generar. Cuando se emprende por obligación más que por gusto es cuando más casos de fracaso se presentan. No hay que verlo como algo por necesidad, sino un deseo de crear y querer transformar”, indicó.
Esta etapa también tuvo su lado crítico, porque fue precisamente donde gestionó el control del flujo que se generaba. Al ser contadora y tener cultura del ahorro el desafío no fue tan grande; sin embargo, muchos emprendedores se pierden y es justo en esta fase donde fracasan. La emoción de generar recursos sin tener una estrategia, puede conducir al derroche y mala administración.
El talento es otro momento importante en esta etapa, pues es donde muchos culminan su ciclo para seguir la evolución. Aprender a cerrar ciclos y soltar a los colaboradores es de lo más difícil, así como encontrar a los mejores, pero es posible lograrlo eficazmente. Carla sabe que si quiere a los líderes y más hábiles, el trabajo comienza desde su posición, por lo que la capacitación e impulso nunca se dejan de lado en Nuestro Secreto. Es esta conciencia es lo que permitió a Carla formar colaboradores excepcionales que incluso, co dirijan la operación y le permita desprenderse del negocio cuando antes estaba 24/7.
Hay que reunirse de personas más inteligentes y audaces, porque en Nuestro Secreto ha sido el equipo el que se ha arriesgado, el que planea y ha logrado a la marca crecer y por ellos es que siempre estamos capacitando y ayudando a desarrollar mejor sus habilidades. Sin ellos no seríamos nada porque conforme evoluciona el talento evolucionamos como compañía y viceversa” finalizó Carla.
CONSULTA AQUÍ LAS NOTICIAS DE ÚLTIMA HORA
asc