Campeones fugaces UEFA Champions League

Desde su nacimiento en 1955, la entonces llamada Copa de Clubes Campeones Europeos, ha tenido todo tipo de episodios dignos de contar

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A lo largo de su historia, se han presentado campeones inesperados que después no volvieron a figuran en la élite del futbol Europeo.

Celtic (Escocia) 1967

En su torneo debut, el equipo escocés se guardó la única su única orejona en sus vitrinas.

La final contra el Inter de Milán en el Estadio Nacional de Lisboa. Entre potentes rayos de sol, el encuentro se disputó con una alta intensidad desde el primer minuto. La sensación de peligro en ambas áreas era constante; los porteros tuvieron que intervenir en varias ocasiones.

Muy temprano en el partido, se marcó un penalti a favor del Inter, mismo que fue aprovechado por Alessandro Massola desde el punto penal. Mientras tanto, el Celtic presionó y tuvo presencia constante en el área rival. Un severo balonazo reventó el travesaño y las gradas aclamaron.

Con el paso de los minutos el conjunto nerazzurri equilibró el dominio, sobre todo en medio campo. Las llegadas no cesaban en ambas áreas. El portero italiano, Giuliano Sarti, salvó su arco en repetidas ocasiones.

Los embates de los escoceses no cedieron, y un desborde en el área por parte de Tommy Gemmel puso el empate en el marcador para el Celtic. Luego del gol, el dominio absoluto en contra de la meta del Inter asfixio a la defensa italiana.

Finalmente, un zapatazo a la ofensiva de los de Glasgow fue desviado y el guardameta, Sarti, nada pudo hacer más que seguir con la mirada el balón que entraba lentamente para poner el 2 – 1 en contra del Inter.

El Celtic se convirtió en el primer equipo británico en ser campeón de Europa, además, consiguió el primer triplete de la historia del fútbol europeo al ganar el título de liga, copa local y la Champions.

Después de su consagración europea, llegó nuevamente a la final en 1968 donde fue derrotado por el Feyenoord de Róterdam.

Hoy en día, cuenta ya con 53 títulos de la liga escocesa, con un claro dominio en el futbol local. Durante sus últimas apariciones en la competencia del viejo continente, no ha pasado de la fase de clasificación.

Feyenoord (Países bajos) 1970

Después de haber ganado la Eredivisie, el cuadro de Róterdam se coló a la competición europea con muy pocas posibilidades de llegar lejos.

Uno de sus resultados más importantes fue eliminar al Milán en octavos de final, luego, dejó fuera al Vorwarts de Berlín para después conseguir su pase a la gran final al pasarle por encima al Legia Varsovia, de Polonia.

Ya instalado en la final contra el Celtic, en el estadio de San Siro, Italia, el conjunto de los Países Bajos arrancó con un gol en contra. Dos minutos después, el zaguero Rinus Israel, marcó el empate con un certero cabezazo dentro del área. El portero neerlandés, Pieters Graafland, se lució al intervenir en numerosas situaciones de gol en contra de su marco.

Los holandeses fueron pacientes. Se adueñaron del esférico durante buena parte del encuentro. El árbitro pitó el final con empate en tiempo regular. Fue hasta el segundo periodo adicional que el sueco, Ove Kindvall, remató con la testa para mandar la pelota al fondo de la portería de la escuadra polaca, dándole la vuelta a la pizarra.

Tras conquistar su primera y única Copa de Europa, los de Róterdam han tenido discretas participaciones en el certamen. Estará de regreso en la 69ª edición de la mejor competición de clubes europeo al haber conseguido el título de la más reciente temporada de la Eredivisie.

Nottingham Forest (Inglaterra) 1979 - 1980

En su primera participación dentro de la Champions League, el equipo del bosque de Sherwood, el Nottingham Forest, se consagró campeón.

Se adjudicó la liga inglesa en 1979 quitándole al Liverpool la posibilidad de confirmar su buen paso en la Champions hasta ese momento. Su primera final en 1979 venció al Malmo de Suecia 1 – 0 en el estadio Olímpico de Munich.

El Forest sorprendió con su estilo de juego ofensivo. El equipo inglés estuvo a punto de aumentar el marcador en varias ocasiones gracias a la profunda llegada propiciada por las bandas. Por su parte, la escuadra sueca trató de jugar al contragolpe sin encontrar posibilidades de hacer daño en el área rival.

Un solitario gol a cargo del delantero británico, Trevor Francis, quien fue calificado por los expertos como el jugador más importante de la final, le dio el triunfo a los ingleses. Casi sobre el final del juego, John Robertson estuvo a punto de ampliar la ventaja después de reventar el poste con un violento disparo, pero los de Nottingham ya tenían la victoria en la bolsa y levantaron la copa.

Su segunda orejona consecutiva la obtuvo tras vencer en la final al Hamburgo alemán en el estadio Santiago Bernabéu el 28 de mayo de 1980. Desde el comienzo, el conjunto teutón ejerció una feroz presión sobre los 11 jugadores del Forest.

El arquero inglés, Peter Shilton, se mostró seguro bajo los tres postes al mantener el cero en su meta. La defensa también desempeñó un juego ordenado. Al minuto 19, Robertson puso en ventaja a su equipo con un tiro raso desde fuera del área que dejó sin posibilidades al guardameta de los alemanes.

Para el segundo tiempo, el Nottingham se encerró en su área para nulificar la desbandada de la escuadra teutona y con ello sellar el marcador. En un par de contragolpes el equipo del bosque de Sherwood pudo ampliar la ventaja pero las jugadas fueron desperdiciadas. El árbitro pitó el final, con lo que, se desbordó la felicidad entre los aficionados presentes en las gradas.

De la mano de su entrenador, Brian Clough, lograron el bicampeonato de la Champions.

Una proeza futbolística que sorprendió al mundo futbolístico, convirtiéndose en un equipo de época para el futbol mundial.  El Forest es el único club que tiene más Champions que ligas ganadas al haber obtenido un solo título de su torneo local.

Aston Villa (Inglaterra) 1982

Después de 70 años sin poder conquistar la liga inglesa el equipo londinense se quedó con el título que lo llevó a competir en la Champions. El Aston Villa, uno de los equipos con mayor tradición dentro de la Premier League.

La final la disputó frente al Bayern Munich, uno de los gigantes de Europa, en el estadio del Feyenoord, en Róterdam. El gol que le dio la victoria al cuadro de Inglaterra fue obra de Peter White a pase de Tony Morley en una brillante jugada a la ofensiva en la que el guardameta de los alemanes nada pudo hacer.

Luego de haber recibido el tanto en contra, el Bayern adelantó sus líneas y se fue con todo al ataque. De nada sirvieron sus intentos. El cancerbero suplente, Nigel Spink, del equipo de la liga inglesa se paró bien atrás y no dio ventaja, luego de que el veterano arquero Jimmy Rimmer tuviera que abandonar el campo apenas al minuto 10.

El equipo de Birmingham se alzó con el trofeo de la orejona al doblegar 1 - 0 a su similar de Alemania, una de las escuadras más dinámicas de la época.

Hamburgo (Alemania) 1983

En la final se impuso a los italianos de la Juventus en el estadio Olímpico de Atenas, un pletórico escenario que vio al Hamburgo convertirse en campeón de Europa.

El mediocampista alemán, Feliz Magath, fue el anotador del gol tempranero con el que el Hamburgo consiguió su primera y única orejona en su historia. Un certero cañonazo a casi 25 metros de distancia hizo mover las redes de la portería italiana.

El conjunto alemán dominó las acciones del encuentro de principio a fin. El juego se tornó brusco por momentos. El gol en contra confundió a los jugadores de la Juve que no tuvieron capacidad de reacción y no pudieron hacer frente al orden del medio campo que el club de la Bundesliga mandó a la cancha.

Finalmente, la falta de contundencia y peligro al ataque de la ‘Vecchia Signora’ terminó por ser un factor determinante en la obtención del título para el Hamburgo, uno de los equipos emblemas del fútbol alemán que hoy juega en la segunda división del balompié teutón.

Pasaron 54 años, 261 después y 36 minutos para que el Hamburgo perdiera la categoría. Fue en 2018 cuando la suerte dejó de sonreírle a los bávaros, después de haber conseguido 6 bundesligas, 3 copas le Alemania, y una Champions League.

Steaua de Bucarest (Rumania) 1986

El escenario fue el estadio de Sevilla, Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, repleto de aficionados del Barsa; el público rumano no pudo ingresar debido a la situación política que se vivía Rumania. El rival era el Barcelona, uno de los equipos que hasta ese momento estaba jugando su tercera final en la máxima justa europea.

Fue un partido con pocas acciones al frente. Disputado en el medio campo. En una de las jugadas más peligrosas, el alemán, Bernd Schuster realizó un cabezazo que pasó por encima del travesaño. El tiempo regular terminó 0 – 0, en un juego de ida y vuelta sin nada para nadie.

Los tiros desde los once pasos se convirtieron en un infierno para los culés. El arquero rumano, Helmuth Duckadam, se convirtió en la figura en la tanda de penaltis al atajar cuatro cobros bajo los tres postes dándole la orejona al Steaua.

La escuadra originaria de Rumania, volvió a jugar la final de la Copa de Europa en 1989 en la que cayó drásticamente contra el Milán. La derrota terminó por borrar del mapa futbolístico europeo al equipo que logró la hazaña de arrebatarle al Barcelona la posibilidad de ganar su primera Champions.

Estrella Roja de Belgrado (Yugoslavia) 1991

El equipo yugoslavo llegó a la Champions League con pronóstico reservado en cuanto a rendimiento en la competición. Para lograr su objetivo dejó atrás a equipos como el Rangers de Escocia, al Dynamo Dresden de Alemania, y al Bayern Munich en semifinales.

El estadio San Nicola de Bari fue el escenario de la gran final de la Champions League entre el Estrella Roja de Belgrado y el Olympique de Marsella. Ambos conjuntos mostraron un respeto excesivo uno del otro durante los primeros noventa minutos.

Ya en el tiempo de prórroga, el equipo francés fue total dominador del partido, pero no pudo materializar su superioridad a pesar de sus desesperados esfuerzos ante los futbolistas del Estrella Roja que esperaron atrás.

La tanda de penales fue perfecta para los yugoslavos; anotaron en sus cinco oportunidades, mientras que el Marsella falló dos, uno fue al poste y el definitivo un error garrafal que dio el título al Estrella Roja de Belgrado, uno de los campeonatos más inesperados en la historia de la copa europea.

La suerte del campeón acompañó en todo momento al equipo balcánico. Poco tiempo después, el país de Yugoslavia se desintegró y la hazaña del heroico equipo quedó inmortalizada en las páginas de la historia de la máxima competencia de futbol de Europa y del mundo.