¿Qué es la Esclerosis Lateral Amiotrófica?
La ELA es un trastorno neurodegenerativo progresivo que afecta a las células nerviosas del cerebro y de la médula espinal

La Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), también conocida como enfermedad de Lou Gehrig, es un trastorno neurodegenerativo progresivo que afecta a las células nerviosas del cerebro y de la médula espinal. Su característica principal es la muerte de las neuronas motoras, las encargadas de controlar los movimientos voluntarios de los músculos.
El mecanismo de la enfermedad
El sistema nervioso humano utiliza neuronas motoras para enviar órdenes desde el cerebro hacia la médula espinal y, finalmente, a los músculos del cuerpo. En los pacientes con ELA, estas neuronas se desgastan o mueren y dejan de enviar mensajes a los músculos.
Sin estimulación nerviosa, los músculos no funcionan. Esto provoca que se debiliten, se contraigan involuntariamente (fasciculaciones) y sufran atrofia (pérdida de masa muscular). Con el tiempo, el cerebro pierde completamente la capacidad de iniciar y controlar el movimiento voluntario.
¿Cuáles son los síntomas y afectaciones que deja la ELA?
El inicio de la ELA suele ser sutil y los síntomas varían entre personas, pero generalmente incluyen:
- Debilidad muscular: A menudo comienza en las manos, los pies o las extremidades (tropezones frecuentes, dificultad para abotonar una camisa).
- Problemas del habla y deglución: Cambios en el tono de voz o dificultad para tragar alimentos (disfagia).
- Parálisis progresiva: A medida que la enfermedad avanza, la debilidad se extiende a otras partes del cuerpo hasta provocar parálisis total.
Es importante destacar que la ELA generalmente no afecta la inteligencia, el pensamiento, la vista, el oído ni el tacto de los pacientes.
¿Por qué avanza tan rápido?
La velocidad de progresión de la ELA varía, pero se considera una enfermedad de avance rápido debido a la incapacidad del cuerpo para regenerar las neuronas motoras perdidas. Una vez que estas células mueren, la conexión neuromuscular se rompe de forma permanente.
La mayoría de las personas con ELA fallecen a causa de insuficiencia respiratoria, ya que la enfermedad termina por paralizar los músculos del diafragma y la pared torácica, encargados de la respiración.
La esperanza de vida promedio tras el diagnóstico suele ser de dos a cinco años, aunque un porcentaje menor de pacientes logra sobrevivir más de una década.
¿Cuál es el tratamiento actual de la ELA?
En el 90% de los casos, la ELA se presenta de forma esporádica, es decir, sin antecedentes familiares previos. El 10% restante corresponde a casos hereditarios o familiares.
Hasta la fecha (febrero de 2026), no existe una cura para la ELA. Los tratamientos disponibles, que incluyen medicamentos y terapia física, se centran en frenar el daño a las neuronas motoras, aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente, pero no revierten el daño neurológico ya existente.
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