Nirsevimab en bebés: ¿Cómo actúa en el cuerpo para proteger del VRS?

Hay virus que llegan como una simple moquera y se van sin hacer ruido, El virus sincitial respiratorio VSR no siempre es así. En bebés pequeños puede bajar rápido a los pulmones y causar una bronquiolitis que se complica en cuestión de horas.
En ese contexto, Nirsevimab se ha presentado como una medida preventiva nueva contra el VSR. No es una vacuna y no funciona como una, pero puede ofrecer protección en una etapa en la que el bebé todavía no tiene defensas suficientes para enfrentar por sí solo a este virus.

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¿Qué es Nirsevimab y por qué no es una vacuna?
Nirsevimab es un anticuerpo monoclonal de acción prolongada dirigido a prevenir enfermedad por VSR en lactantes, especialmente durante su primer año de vida.
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el VRS es una de las causas más comunes de infecciones en vías respiratorias inferiores en la infancia, como bronquiolitis y neumonía, y puede provocar hospitalizaciones, sobre todo en los primeros meses.
Los anticuerpos monoclonales son proteínas fabricadas en laboratorio que imitan a los anticuerpos que el cuerpo produce naturalmente. En términos simples, se diseñan para reconocer a un virus específico, unirse a él y bloquearlo antes de que cause daño.
Por eso es importante aclarar que Nirsevimab no es una vacuna, las vacunas entrenan al sistema inmunológico para que produzca sus propios anticuerpos a futuro.
En cambio, Nirsevimab proporciona anticuerpos ya formados, a este mecanismo se le llama inmunización pasiva: el bebé recibe defensas listas para actuar desde el momento en que se aplican.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera Nirsevimab como una estrategia preventiva distinta a la vacuna materna contra VRS; ambas buscan reducir enfermedad grave en lactantes, pero lo hacen por vías diferentes.
Cómo actúa Nirsevimab dentro del cuerpo del bebé
A diferencia de una vacuna, que requiere tiempo para generar una respuesta inmune, nirsevimab actúa de forma inmediata. Después de aplicarse, el anticuerpo circula en la sangre del bebé y llega a los tejidos respiratorios, donde el VSR suele infectar.
Su mecanismo consiste en unirse a la proteína F del VSR, una parte del virus que funciona como “llave” para entrar a las células del sistema respiratorio. Al bloquear esa llave, se dificulta que el virus se adhiera e infecte, lo que reduce la probabilidad de que la infección se establezca en los pulmones.
Este tipo de protección es especialmente valiosa en bebés pequeños porque su sistema inmune todavía está madurando, indicaron los expertos en salud e infectiología Oscar Tamez y Cesar Mascareñas en la presentación de Nirsevimab en México, organizada por la biofarmacéutica Sanofi. En esa etapa temprana, cualquier infección respiratoria puede complicarse más rápido, no porque el bebé esté “débil”, sino porque aún no ha desarrollado todas sus defensas.

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¿Cuánto protege contra el VSR?
Los especialistas de salud mencionaron que estudios clínicos y de vida real coinciden en que su eficacia es alta. En ensayos controlados y seguimientos poblacionales, nirsevimab ha mostrado reducciones claras en infecciones respiratorias bajas por VSR y, sobre todo, en hospitalizaciones.
- Prematuros sanos: se observó una reducción del 70.1% en el riesgo de infecciones de las vías respiratorias inferiores.
- Lactantes prematuros tardíos y nacidos a término: la disminución del riesgo alcanzó el 75.4%.
- Estudio HARMONIE (datos de vida real): se reportó una reducción del 83.2% en las infecciones de las vías respiratorias inferiores.
De acuerdo con la información expuesta en la presentación de la dosis del anticuerpo monoclonal, Nirsevimab se recomienda administrar antes del comienzo de la temporada del VSR o desde el nacimiento de los lactantes nacidos durante esta.
- Nacidos desde abril a septiembre: inmunización en Atención primaria en el mes de octubre.
- Nacidos en octubre y marzo: inmunización en los hospitales andes del alta
En cuanto a la duración, la evidencia muestra que protege al menos 5 meses, lo que cubre la temporada típica de VSR en la mayoría de los países. Después de ese periodo, los anticuerpos se degradan poco a poco, como ocurre con cualquier proteína en el cuerpo. Es decir, no permanece “para siempre”, pero sí el tiempo crítico en el que los bebés son más vulnerables.

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¿Qué otras medidas de seguridad se pueden tomar?
La prevención del VSR no depende de una sola herramienta. Aun con medidas preventivas disponibles, los cuidados cotidianos siguen siendo fundamentales para reducir contagios, especialmente en otoño e invierno:
- Lavar con frecuencia juguetes, ropa de cama y objetos que el bebé toque.
- Evitar contacto cercano con personas con síntomas respiratorios, aunque parezca un resfriado leve.
- Lavarse las manos con agua y jabón al menos 20 segundos o usar gel hidroalcohólico.
- Cubrirse con el codo al toser o estornudar y usar pañuelos desechables.
- Evitar exponer al bebé a lugares muy concurridos en temporada alta de virus.
- No exponerlo al humo de tabaco, que irrita vías respiratorias y aumenta riesgo de complicaciones.
- Mantener lactancia materna cuando sea posible, porque aporta defensas que ayudan frente a infecciones respiratorias.
En conjunto, estas medidas —más la orientación del pediatra sobre estrategias preventivas disponibles— ayudan a reducir el impacto del VSR durante los meses de mayor circulación del virus.
Su objetivo es reducir la probabilidad de infecciones respiratorias bajas graves, especialmente durante la primera temporada de exposición, cuando el sistema inmune del bebé aún está madurando.
Sin embargo, su protección es temporal y no sustituye las medidas cotidianas de cuidado. Todo esto contribuye a que los bebés atraviesen la temporada de VSR con menor riesgo de complicaciones.
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