Mito o realidad: ¿Es cierto que el dolor en el dedo anular es señal de un infarto?
Identificar un infarto requiere reconocer la presión torácica persistente, la falta de aire y síntomas atípicos como la fatiga extrema en mujeres

Reconocer un infarto a tiempo evita daños permanentes al corazón y marca la diferencia entre la vida y la muerte. Identificar síntomas como la presión aplastante en el pecho resulta necesario para recibir atención médica de urgencia.
Dudar ante las señales corporales es una apuesta contra la propia existencia, pues el daño al tejido cardíaco se vuelve irreversible en cuestión de minutos. No obstante, es fundamental distinguir qué malestares son diferentes a los que suelen acompañar a un ataque al corazón.

¿El dolor en el dedo anular de la mano izquierda indica un infarto?
La cultura popular asocia dolores específicos con el corazón, pero la realidad médica es amplia. La molestia no se aísla en el dedo anular, sino que recorre toda la extremidad de forma repentina.
Expertos señalan que el dolor viaja desde el centro del pecho hacia otras zonas. Es común que la sensación se extienda hacia hombros, mandíbula o cuello, manifestándose como una pesadez constante.
Así se expande el dolor que acompaña a un infarto, según el Sistema de Salud Pública del Reino Unido (NHS) y MedlinePlus:
- Radiación extendida: El dolor se irradia del pecho a los brazos o mandíbula, no a un dedo único.
- Brazo izquierdo: Es la zona común de dolor reflejo, sintiéndose como presión o un peso.
- Sin puntos exactos: No existe evidencia que vincule el infarto exclusivamente al dedo anular.

¿Cuáles son las señales de un infarto?
El cuerpo habla con claridad cuando el corazón sufre por falta de oxígeno. La señal clásica consiste en una opresión aplastante en el tórax, similar a un peso, que dura más de unos pocos minutos sin desaparecer.
Las mujeres experimentan a menudo fatiga extrema, indigestión o un malestar vago en lugar del dolor típico. Este tipo de sensaciones diferentes retrasa peligrosamente la búsqueda de ayuda profesional en las clínicas.
El pánico se manifiesta mediante reacciones viscerales como sudor frío, mareos intensos o náuseas. Estas señales aparecen de forma súbita e indican que el bombeo de sangre se interrumpió críticamente.
Estas son las señales de un infarto a las que se debe prestar atención, de acuerdo con la American Heart Association (AHA):
- Presión torácica: Sensación de banda apretada o peso en el centro del pecho que persiste.
- Falta de aire: Dificultad repentina para respirar, con o sin dolor en la zona pectoral.
- Síntomas atípicos: Fatiga inusual o dolor de espalda, manifestaciones comunes en mujeres.
- Reacción física: Sudoración fría, náuseas, vómitos y aturdimiento repentino sin causa.

¿Cuánto tiempo tiene una persona que sufre un infarto para buscar ayuda?
En cardiología existe una regla: el tiempo es oro. El riesgo de muerte súbita es más alto en las primeras horas, por lo que dudar en llamar a emergencias es una apuesta contra la propia vida.
El daño al tejido cardíaco se vuelve irreversible con rapidez. Si el flujo sanguíneo se bloquea por más de 20 minutos, las células comienzan a morir, comprometiendo la función del órgano futuro.
Los equipos de emergencias trabajan con pocos minutos para iniciar con los tratamientos. Procedimientos como la angioplastia, utilizada para abrir arterias, son efectivos si se realizan tras llegar al hospital con el paciente.
Este es el tiempo en el que se debe conseguir ayuda en casos de infarto, según los Institutos Nacionales de Salud (NIH):
- Primeros 20 minutos: El músculo cardíaco comienza a sufrir daño irreversible por falta de oxígeno.
- Ventana de 90 minutos: Tiempo ideal para realizar una angioplastia y abrir la arteria obstruida.
- Acción inmediata: Los fármacos para disolver coágulos funcionan mejor si se dan de forma pronta.

¿Qué hacer si alguien sufre un infarto?
Nunca se debe conducir hacia el hospital bajo ninguna circunstancia. El estrés del tráfico y el esfuerzo físico empeoran el cuadro clínico; llamar al servicio de emergencias es el único primer paso seguro.
Mientras la ambulancia llega, el reposo absoluto resulta fundamental. Cualquier esfuerzo obliga al corazón a trabajar más cuando este falla; permanecer sentado ayuda a reducir la carga peligrosa.
Si existe acceso a un botiquín, masticar una aspirina ayuda a diluir la sangre. Esto mejora el flujo y actúa como auxilio químico mientras los profesionales se preparan para intervenir al paciente.
Si la persona deja de respirar, las manos funcionan como motor. Iniciar la técnica de RCP mantiene la sangre fluyendo hacia el cerebro, comprando minutos preciosos que pueden revertir la muerte súbita.
Esto se debe hacer en caso de infarto:
- Llamar al 911: No conducir y permitir que el equipo de emergencias inicie el tratamiento.
- Masticar aspirina: Ayuda a prevenir más coágulos si no existe alergia al medicamento.
- Reposo total: Mantenerse quieto para evitar esfuerzo extra al músculo del corazón afectado.
- Iniciar RCP: Realizar compresiones torácicas si la persona pierde el conocimiento y no respira.
Sobrevivir a un ataque depende de la velocidad y la conciencia del entorno. Conocer estas señales transforma el miedo en acción inmediata para asegurar una oportunidad de recuperación exitosa.
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