Sufrir un infarto en la mañana es más letal que uno ocurrido en la noche, según estudio

Un estudio revela que los infartos ocurridos durante el día son más letales debido a que el organismo está muy activo y resiente los daños 

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Los infartos de noche pueden causar menos daños que los ocurridos en el día.Imagen hecha con IA

Un estudio revela que la gravedad de un infarto depende de la hora en que ocurra, siendo los ataques nocturnos menos letales. El sistema inmune sigue un ritmo preciso que protege al corazón.

Este descubrimiento explica cómo los glóbulos blancos cambian su conducta. Durante el día, estas células pueden agravar el daño en el tejido del corazón, lo que puede empeorar la letalidad de un infarto.

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Durante la noche, un infarto deja menos daños en el corazón.Canva

¿Por qué los infartos nocturnos resultan menos letales?

La razón principal radica en los neutrófilos, células que actúan como primera línea de defensa. Durante el día patrullan el cuerpo, pero por la noche entran en un estado de desarme natural y calma.

El estudio publicado en Journal of Experimental Medicine identifica que una molécula aumenta sus niveles en la oscuridad, activando un receptor que tranquiliza a estas células. El modo nocturno las dirige al centro de la lesión para no dañar.

Así protegen los neutrófilos al corazón:

  • Freno molecular: Una molécula sube en la oscuridad y activa el receptor de calma en los neutrófilos.
  • Reubicación: Las células inmunes se mueven lejos del tejido sano para evitar daños colaterales.
  • Defensa activa: El cuerpo mantiene su capacidad para combatir infecciones externas sin inflamación.
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Los infartos ocurridos en el día causan una pérdida de músculo cardiaco.Canva

¿Cómo dañan al corazón los infartos ocurridos durante el día?

Los infartos que ocurren entre las ocho de la mañana y el mediodía son significativamente más destructivos, de acuerdo con la investigación. Las lesiones cardiacas en este horario resultan en un tamaño de daño mucho mayor.

Al despertar, los neutrófilos están envejecidos y en un estado de hiperactividad. Al intentar reparar el daño inicial, liberan químicos potentes que terminan matando células cardiacas sanas alrededor.

  • Daño tisular: Los infartos matutinos provocan una mayor pérdida de músculo cardiaco que aún funciona.
  • Troponina: Las personas llegan a urgencias durante el día por un infarto, tiene niveles más altos de este marcador que mide el daño al corazón.
  • Invasión: Las células inmunes invaden  el tejido sano, expandiendo la zona muerta.

El análisis de dos mil pacientes corroboró estos datos científicos. Quienes presentan mayor número de neutrófilos sufren daños graves si el ataque ocurre de día, confirmando el riesgo durante las mañanas.

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La falta de sueño también es un factor que podría causar infartos.Canva

¿Tener malos hábitos de sueño aumenta el riesgo de sufrir un infarto?

Dormir mal pone al corazón en una zona de peligro constante. La privación del sueño, definida como dormir menos de seis horas, se vincula directamente con un mayor riesgo de enfermedad grave.

La falta de descanso impide que la presión arterial baje naturalmente por la noche. Los trastornos como el insomnio elevan las hormonas de estrés, factores que aceleran el daño a todas las arterias.

Estos son los daños de los malos hábitos de sueño, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades en EU (CDC) y un estudio publicado en Biomedical Reports:

  • Diferencia de género: Los hombres con privación de sueño tienen un riesgo cardiovascular mayor.
  • Presión alta: No dormir, mantiene la presión elevada por más tiempo, dañando los vasos sanguíneos.
  • Riesgo acumulado: Dormir poco se asocia con obesidad y diabetes, enemigos mortales para el corazón.
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Regular el estrés con meditación ayuda a prevenir los infartos.Canva

¿Cómo prevenir un infarto? 

La prevención está en las manos de cada persona y comienza con decisiones diarias. Adoptar un estilo de vida saludable actúa como un escudo contra el colesterol y el estrés crónico que se acumula a diario.

La alimentación y el movimiento resultan fundamentales para el organismo. Elegir alimentos ricos en nutrientes evita que las grasas saturen las arterias importantes y que la presión se dispare en silencio.

Así es posible evitar un infarto, de acuerdo con American Heart Association (AHA):

  • Dieta inteligente: Priorizar frutas, verduras y granos; limitar las grasas saturadas y el sodio.
  • Actividad física: Realizar al menos 150 minutos de ejercicio moderado cada semana.
  • Sin tabaco: Dejar de fumar es la medida más impactante para reducir el riesgo de forma inmediata.
  • Higiene del sueño: Establecer una rutina para dormir en un ambiente oscuro, fresco y tranquilo.

Respetar los ciclos de luz y oscuridad es una cuestión de supervivencia biológica. Sincronizar los hábitos con el ritmo natural de las células reduce el riesgo de eventos cardiacos devastadores.