¿Inyección de minutos y pastilla contra la esclerosis múltiple? Así está cambiando el tratamiento

Hasta hace unos años, el tratamiento contra el mieloma múltiple solo controlaba los brotes, ahora podría existir una pastilla contra la inflamación, los brotes y el daño neurológico que ocasiona esta enfermedad

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El tratamiento contra la esclerosis múltiple está cambiandoEspecial

Primero puede ser un síntoma extraño: una mano que pierde fuerza, un ojo que deja de ver bien por unas horas, un dolor inexplicable. Después vienen las pruebas, las resonancias y, a veces, una imagen con manchas blancas donde no deberían estar. Para un paciente, ponerle nombre a la esclerosis múltiple no cierra la historia; abre otra pregunta: qué tratamiento puede evitar que esos episodios se repitan y que el daño en el sistema nervioso avance.

La enfermedad de las mil caras

La clave de la esclerosis múltiple está en que afecta la comunicación interna del cuerpo. La enfermedad compromete al sistema nervioso central —cerebro y médula—, donde el sistema inmune ataca la mielina, una estructura que recubre las fibras nerviosas y permite que las señales viajen con rapidez.

En otras palabras, la mielina puede entenderse como el plástico que recubre el cable de un cargador. Cuando esa cubierta está intacta, la energía fluye sin problema; pero si se rompe o se desgasta, el cable empieza a fallar: carga más lento, se interrumpe o deja de funcionar. Algo parecido ocurre en la esclerosis múltiple: cuando la mielina se daña, las señales entre el cerebro, la médula y el resto del cuerpo pueden viajar más lento, distorsionarse o no llegar correctamente.

Por eso sus manifestaciones pueden ser tan distintas. Si la lesión afecta una zona relacionada con la visión, el paciente puede dejar de ver bien de un ojo; si compromete áreas motoras, puede aparecer debilidad, torpeza o dificultad para caminar. Esa variabilidad ha hecho que la esclerosis múltiple sea conocida como “la enfermedad de las mil caras”.

“En esclerosis múltiple prácticamente el tiempo y el tratamiento es cerebro funcional”, explicó para Excélsior, Yendrit Rojas, gerente médica de neurociencias en Roche México.

El tratamiento contra esclerosis múltiple

El tratamiento contra la esclerosis múltiple ha cambiado por etapas: durante años, la atención se concentró en controlar brotes y aliviar síntomas; sin embargo, esto no cambiaba de fondo la evolución de la enfermedad, por lo que muchas personas acumulaban brotes, lesiones y discapacidad con el tiempo.

En los años noventa llegaron las primeras terapias modificadoras de la enfermedad, como los interferones y el acetato de glatiramer, que permitieron reducir recaídas. Después aparecieron medicamentos intravenosos y anticuerpos monoclonales de mayor eficacia; más tarde, opciones orales que facilitaron la administración. Hoy, el objetivo es más amplio: tratar temprano, reducir la inflamación, evitar nuevos brotes, preservar la función neurológica y adaptar la terapia a la vida del paciente.

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La esclerosis múltiple en añosEspecial

Esa evolución llega ahora a una nueva etapa: no solo importa qué tan eficaz es un medicamento, sino cómo se integra a la vida del paciente. En una enfermedad crónica, que requiere tratamiento continuo, la vía de administración también puede cambiar la experiencia de vivir con esclerosis múltiple: no es lo mismo pasar varias horas en una infusión hospitalaria que recibir una aplicación subcutánea en minutos o, en el futuro, contar con una alternativa oral.

Las terapias subcutáneas contra esclerosis múltiple

Para una persona con esclerosis múltiple, recibir tratamiento no solo significa tomar una decisión médica. También implica tiempo: trasladarse al hospital, esperar, permanecer conectado a una infusión y reorganizar el día alrededor de la enfermedad. Por eso, la administración subcutánea representa un cambio práctico.

En 2024, tanto la FDA como la Comisión Europea aprobó una formulación subcutánea de ocrelizumab e hialuronidasa, como una inyección de aproximadamente 10 minutos, dos veces al año, para adultos con formas recurrentes de esclerosis múltiple y esclerosis múltiple primaria progresiva.

“Con ocrelizumab estamos pasando de administración intravenosa de horas a pasar a administrar el medicamento de forma subcutánea en minutos”, explicó. La vía subcutánea, añadió, permite que después de la aplicación el paciente pueda retomar sus actividades con mayor rapidez.

¿Una pastilla contra la esclerosis múltiple? 

¿Podríamos en un futuro tener una pastilla contra la esclerosis múltiple? Fenebrutinib es un inhibidor de BTK —una enzima conocida como tirosina quinasa de Bruton— que se estudia para esclerosis múltiple y que actúa sobre las células B y microglía, dos componentes relacionados con la inflamación, los brotes y el daño neurológico.

“Fenebrutinib tiene un mecanismo de acción distinto, no solo baja la inflamación, sino también permite llegar a otros lugares como el sistema nervioso central, que hoy con ocrelizumab, que es un anticuerpo monoclonal, casi que no puedo entrar al cerebro como tal”, compartió Yendrit Rojas, gerente médica de Roche México

De acuerdo con la especialista, se estudia como una alternativa oral de administración dos veces al día, aunque todavía forma parte de los ensayos clínicos y su disponibilidad dependerá de los procesos regulatorios.

Los resultados recientes han aumentado la expectativa. Roche reportó que fenebrutinib redujo recaídas y lesiones cerebrales frente a teriflunomida en estudios fase III para esclerosis múltiple recurrente, y que cumplió su objetivo principal en un estudio de esclerosis múltiple primaria progresiva frente a ocrelizumab. Sin embargo, al tratarse de un medicamento en investigación, su aprobación dependerá de que las autoridades evalúen tanto la eficacia como el perfil de seguridad.

bgpa

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