La dieta mediterránea ayuda a prevenir la inflamación en las encías y la demencia, revela estudio
La dieta mediterránea es una aliada contra la inflamación en las encías y un escudo para la salud cerebral. Al consumir vegetales y legumbres, previenes enfermedades crónicas como la demencia.

La dieta mediterránea se perfila como una aliada contra la inflamación en las encías y ayuda a mantener una mente sana. Este patrón alimenticio, basado en verduras, combate la inflamación en el cuerpo y la boca, lo que previene el riesgo de padecer demencia.
Además, la dieta mediterránea es un escudo potente contra una variedad de enfermedades crónicas, ofreciendo una solución deliciosa y sostenible para mantener el cuerpo y la mente en plena forma, según revela una investigación.
Si has sentido curiosidad sobre cómo lo que comes puede impactar desde tus encías hasta tu cerebro, el estudio ofrece una respuesta para que tomes una mejor decisión en tus alimentos.

Te puede interesar: Dieta mediterránea puede reducir la percepción de estrés
¿Cómo ayuda la dieta mediterránea a reducir la inflamación de las encías?
Según la investigación publicada en la Revista de Periodontología, la dieta mediterránea se asocia con una mejor salud dental. Esta dieta ayuda a reducir la inflamación de las encías mediante sus efectos en la respuesta inflamatoria del cuerpo.
Aquí se muestra cómo la dieta mediterránea reduce la inflamación:
- La dieta basada en vegetales se asocia con una menor diversidad de bacterias dañinas, creando un ambiente más saludable para las encías y el cuerpo.
- Un menor consumo de carnes rojas y una menor ingesta de grasas saturadas se asocian con menos probabilidades de inflamación.
- El consumo frecuente de legumbres, verduras, frutas y aceite de oliva ayuda a evitar que el cuerpo tenga inflamación por bacterias, lo que previene la demencia.
- La investigación muestra que la dieta mediterránea conduce a una reducción de varios marcadores que causan inflamación, incluyendo la proteína C.

Te puede interesar: Dieta mediterránea reduce el riesgo genético de Alzheimer, revela estudio
¿Cómo reducir la inflamación ayuda a prevenir demencia y enfermedades crónicas?
Las dietas con un alto potencial inflamatorio, como las que contienen carne roja en exceso, pueden acelerar el envejecimiento cerebral y aumentar el riesgo de demencia.
La buena noticia es que al optar por un camino antiinflamatorio, se abren las puertas a una protección invaluable para el cerebro y la salud en general.
Descubre cómo controlar la inflamación se convierte en tu mejor estrategia de prevención:
- Dietas ricas en alimentos inflamatorios, como grasas saturadas y carne roja, se vinculan con cerebros más pequeños y menos materia gris, precursores de la demencia, como explica un estudio publicado en la revista Neuroquímica Internacional.
- Corazón protegido: La inflamación crónica desempeña un papel central en enfermedades cardíacas, aumentando el riesgo de ataques y accidentes cerebrovasculares, según Harvard Health.
- Los antioxidantes y la fibra, abundantes en la dieta mediterránea, protegen tus células del daño que podría conducir al desarrollo de ciertos tipos de cáncer.
- Al limitar carbohidratos refinados y grasas poco saludables, ayudas a mantener estables los niveles de azúcar en sangre, crucial contra la diabetes, según la Cleveland Clinic.
La dieta mediterránea puede retrasar el declive de la función cerebral y prolongar tu vida al combatir la inflamación sistémica.

Te puede interesar: Dieta mediterránea: ¿qué es, qué alimentos incluye y para qué enfermedades se recomienda?
¿Cuáles son los alimentos de la dieta mediterránea?
La dieta mediterránea no es una lista estricta de prohibiciones, sino un patrón de alimentación que prioriza ciertos grupos de alimentos para nutrir el cuerpo de forma óptima.
Se basa en la forma en que comían las poblaciones de la región mediterránea a mediados del siglo XX.
Aquí tienes los componentes de la dieta mediterránea, según la Cleveland Clinic:
- Frutas y vegetales frescos: Constituyen la base, llenos de vitaminas, minerales y antioxidantes, se disfrutan en abundancia en cada comida.
- Granos integrales: Cereales como avena, arroz integral, quinoa y pan de trigo integral son fuentes esenciales de fibra y energía duradera.
- Aceite de oliva extra virgen (AOVE): La principal fuente de grasa, cargado de antioxidantes y grasas insaturadas, fundamental para reducir la inflamación.
- Pescados y legumbres: Pescados ricos en omega-3 como salmón o sardinas, y legumbres como frijoles y lentejas, son las proteínas principales, consumidas varias veces a la semana.
- Frutos secos y semillas: Almendras, nueces y avellanas ofrecen grasas saludables, fibra y proteínas, ideales como un snack nutritivo.
Adoptar la dieta mediterránea es mucho más que un cambio alimenticio; es una filosofía de vida que te invita a disfrutar de sabores auténticos mientras inviertes en tu bienestar a largo plazo.
EL EDITOR RECOMIENDA



