Del campo al consultorio: ¿por qué los jóvenes se lesionan tanto practicando deporte?

Las lesiones deportivas en jóvenes son comunes, y muchas veces no están ligadas a la intensidad del ejercicio, sino a la falta de preparación integral, malos hábitos de recuperación y errores comunes de entrenamiento.
Debido a lo anterior, lo que comienza como un rato divertido, muchas veces termina con una visita inesperada al consultorio.

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¿Por qué los jóvenes se lesionan tanto en el deporte?
Un boletín de la Gaceta de la Universidad de Guadalajara destaca que algunas de las principales causas de lesiones en jóvenes deportistas son entrenar sin descansar, dormir poco, alimentarse mal y enfocarse únicamente en jugar, sin trabajar en fuerza, elasticidad y propiocepción.
El especialista en rehabilitación y coordinador de la licenciatura de Terapia Física del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), Carlos Fernando Godínez González, resume:
“El problema llega cuando la carga del entrenamiento supera la preparación.”
Al perfil conocido como el “guerrero del fin de semana” —quien no entrena durante la semana y se lanza a la canchita sin preparación, descanso, y en ocasiones tras desvelos o consumo de alcohol— lo considera un candidato seguro para lesionarse.

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Lesiones más frecuentes: tobillo, rodilla y zona lumbar
Según Godínez, las piernas son las partes más castigadas en los jóvenes deportistas. El tobillo encabeza la lista de lesiones, seguido de la rodilla. También son comunes las molestias en la zona lumbar y los llamados “tirones”, es decir, micro-desgarros musculares.
El riesgo de subestimar una lesión: cronificación y efectos a largo plazo
Uno de los errores más frecuentes es subestimar una lesión y esperar que “se pase sola”, lo cual puede empeorarla. Godínez advierte que detener la actividad sin tratamiento médico adecuado o reiniciar sin rehabilitación puede hacer que la lesión se vuelva limitante.
Como él lo explica:
No es cuestión de reposo total, sino de reeducar el entrenamiento.”

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Cómo prevenir lesiones con entrenamiento inteligente, descanso y rehabilitación
La prevención pasa por integrar descanso y nutrición al plan—pues el cuerpo necesita energía, nutrientes y tiempo adecuado para recuperarse después del esfuerzo.
Nutrición para prevenir lesiones
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, una dieta saludable es fundamental para disfrutar del deporte y prevenir la malnutrición en todas sus formas. Entre los nutrientes clave:
- Proteínas: fundamentales para regenerar fibras musculares
- Carbohidratos: principal fuente de energía
- Calcio y vitamina D: fortalecen los huesos
- Omega 3: ayuda a reducir la inflamación muscular
- Antioxidantes: combaten el estrés oxidativo post-ejercicio
Descanso: la fase olvidada del entrenamiento
Dormir bien no solo mejora el estado de ánimo y la concentración. Durante el sueño, el cuerpo libera hormona del crecimiento, esencial para reparar músculos y tejidos dañados durante el ejercicio.
No descansar adecuadamente genera acumulación de fatiga, reduce el rendimiento físico y eleva el riesgo de lesiones.
Calentamiento y entrenamiento progresivo
Un buen calentamiento activa músculos, ligamentos y articulaciones, y mejora la respuesta neuromuscular. El entrenamiento debe incluir también ejercicios de fuerza muscular, elasticidad, equilibrio y coordinación.
La Universidad de California en Davis recomienda evitar aumentos abruptos de intensidad (no más del 10 % por semana), diversificar la actividad física (no especializarse en un solo deporte desde joven) y dejar al menos un día a la semana libre de entrenamiento.
Los jóvenes tienen la energía para destacar en el deporte, pero necesitan el conocimiento para hacerlo de forma segura.
Las lesiones no siempre se pueden evitar, pero sí se pueden reducir significativamente con hábitos saludables, preparación integral y atención médica oportuna.
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