Cáncer de pulmón de células pequeñas: terapia busca ganar tiempo
El cáncer de pulmón de células pequeñas crece rápido y suele detectarse tarde. La inmunoterapia abre nuevas opciones.

El cáncer de pulmón es una de las enfermedades que suele diagnosticarse en etapas avanzadas. En muchos casos, los síntomas aparecen cuando el tumor ya creció o se extendió, y en algunos subtipos la progresión puede ser más rápida. Por eso, uno de los grandes retos médicos no solo está en tratarlo, sino en identificarlo antes de que limite las opciones para los pacientes.
Luis Antonio Cabrera Miranda, oncólogo médico, explicó en entrevista para Excélsior que cuando se habla de cáncer de pulmón, muchas estadísticas colocan en una misma categoría a dos enfermedades distintas: el cáncer de pulmón de células pequeñas y el de células no pequeñas.
Las cifras del cáncer de pulmón en México
De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud, el cáncer de pulmón registra cerca de 7 mil 500 casos anuales con una letalidad casi idéntica a su incidencia, principalmente porque más del 70% de los pacientes son diagnosticados en etapas avanzadas, reduciendo la supervivencia a cinco años a apenas un 4% a 12%.
El pronóstico y la letalidad cambian radicalmente según el tipo histológico: el cáncer de células no pequeñas (CPCNP) comprende el 85% de los casos, tiene un crecimiento más lento y, aunque se asocia al tabaquismo y a la exposición al humo de leña, ofrece un panorama más alentador gracias a intervenciones quirúrgicas en fases tempranas y al uso de terapias para mutaciones genéticas frecuentes en la población mexicana.

Por el contrario, el cáncer de células pequeñas (CPCP), que representa el 15% restante y está casi exclusivamente ligado al tabaquismo intenso, es sumamente agresivo y genera metástasis tempranas.
¿Por qué este cáncer suele detectarse tarde?
Una de las razones por las que esta enfermedad suele diagnosticarse en etapas avanzadas es su velocidad de crecimiento. Cabrera Miranda explicó que, cuando los tumores son pequeños, pueden no generar síntomas. En ese momento, un nódulo en el pulmón puede pasar inadvertido.
El problema aparece cuando el tumor ya creció lo suficiente para provocar tos u otros síntomas. Para entonces, la enfermedad puede encontrarse en una etapa avanzada o haber iniciado un proceso de diseminación.
“Definitivamente es porque crece muy rápido. Entonces el tiempo en el que da síntomas es corto, y después de que da síntomas, a que da metástasis o se disemina, es muy rápido”, explicó el médico.
El especialista señaló que esta rapidez se relaciona con la biología del tumor. En sus palabras, se trata de células con una alta carga de mutaciones, lo que puede favorecer que crezcan, se dividan y se diseminen con mayor velocidad que otros tipos de cáncer.

De la quimioterapia a la inmunoterapia
Durante décadas, el tratamiento principal para el cáncer de pulmón de células pequeñas fue la quimioterapia. El oncólogo explicó que este tipo de terapia actúa contra células que crecen rápido, pero no es selectiva. Por eso puede afectar también tejidos sanos, como el cabello o algunas mucosas.
La llegada de la inmunoterapia cambió el abordaje en algunos pacientes. En esta enfermedad, aclaró el especialista, la inmunoterapia no sustituye a la quimioterapia: se agrega a ella para mejorar la efectividad del tratamiento.
“Aquí no es que sustituyan en células pequeñas, todavía todos llevan la quimioterapia; aquí más bien le adicionamos esta inmunoterapia a la quimioterapia”, detalló.

La diferencia está en el mecanismo. Mientras la quimioterapia busca destruir células que se dividen rápido, la inmunoterapia ayuda al sistema inmune a reconocer y atacar al tumor.
¿Qué significa romper la barrera de los 15 meses?
Uno de los hitos más importantes en el cáncer son las inmunoterapias como la de serplulimab, un anticuerpo monoclonal utilizado junto con quimioterapia
“Serplulimab es un inmunoterápico (...) y eso le ha permitido a un grupo de pacientes afectado por una enfermedad realmente muy agresiva y muy mortal, tener mucho mejor indicadores en relación a los resultados que han arrojado otro tipo de terapias”, mencionó en entrevista Álvaro Rojas, director médico para Latinoamérica de Abbott.
En estudios clínicos, este anticuerpo monoclonal muestra una supervivencia superior a los 15 meses en una enfermedad que históricamente tenían un pronóstico limitado
Álvaro Rojas añadió que, más allá de los 15 meses reportados como resultado inicial, un porcentaje de pacientes está alcanzando supervivencias más largas, de tres, cuatro o incluso cinco años. Durante la entrevista se mencionó que cerca de una quinta parte de los pacientes tratados con esta combinación podría seguir con vida a cuatro años.

¿Puede cronificarse este tipo de cáncer?
La posibilidad de convertir algunos casos de cáncer en enfermedades controladas forma parte de una línea de trabajo en oncología. En el caso del cáncer de pulmón de células pequeñas, Cabrera Miranda fue claro: no siempre puede hablarse de curación, pero sí de intentar que algunos pacientes recuperen actividades cotidianas.
“Empezar a cronificar una enfermedad que, si bien en muchas ocasiones ya no podríamos hablar de curación, sí podríamos reactivar al paciente”, dijo.
Ese avance puede permitir que algunas personas vuelvan a trabajar, retomen actividades sociales y mantengan una vida más cercana a su rutina.
bgpa