La bacteria Streptococcus anginosus podría desarrollar el cáncer de estómago, según investigaciones
La bacteria Streptococcus anginosus, que habita en la boca, puede viajar al estómago y provocar una inflamación rápida que deriva en cáncer de estómago

Existe un enemigo para la salud que habita en la garganta y que, tras viajar al estómago, provoca enfermedades graves. Se trata del Streptococcus anginosus, y la ciencia lo identifica como un sospechoso clave en el desarrollo del cáncer de estómago.
Este microorganismo de la boca resiste el ácido estomacal y alcanza la mucosa gástrica. Al llegar, inicia una cadena de inflamación que evoluciona hacia problemas crónicos y abre paso a peligrosas alteraciones celulares.
La velocidad de su ataque resulta alarmante. En pocas semanas, la bacteria se infiltra en el tejido y crea un ambiente tóxico. Es una carrera que la ciencia busca frenar para evitar daños mayores en el organismo.

¿Qué es la bacteria Streptococcus anginosus y qué causa en el cuerpo?
No se trata de un microbio exótico, sino de un viejo conocido. Esta bacteria grampositiva vive en la boca y los intestinos sin causar daños aparentes, hasta que encuentra la oportunidad ideal para invadir otras zonas.
Cuando se desplaza al lugar equivocado, su comportamiento se transforma. Su agresividad aumenta al entrar en contacto con el tejido del estómago, donde rompe las barreras naturales de protección celular.
Así es como avanza esta bacteria, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Cell:
- Resistencia ácida: Sobrevive en ambientes con niveles bajos de acidez, logrando cruzar la barrera gástrica.
- Mecanismo de anclaje: Utiliza proteínas específicas para adherirse a las células y asegurar su invasión.
- Ruptura de barreras: Degrada las uniones celulares para que la infección penetre en lo profundo del tejido.
- Infecciones purulentas: Fuera del estómago, es capaz de causar abscesos dentales, cerebrales y también hepáticos.

¿La bacteria Streptococcus anginosus causa cáncer de estómago?
La respuesta es afirmativa. Diversas investigaciones demuestran que esta bacteria actúa como un motor principal que acelera la aparición de tumores en el estómago, alcanzando estados severos o peligrosos en algunos casos.
La presencia de este microbio no es casualidad. Los científicos observan cómo manipula las defensas para facilitar el crecimiento de masas malignas, incluso sin la ayuda de otros patógenos comunes.
Estas son las claves que identifican investigaciones publicadas en Frontiers y Springer Nature:
- Presencia abundante: Se encuentra en mayor cantidad en tejidos tumorales que en las zonas sanas del estómago.
- Inducción de tumores: Experimentos revelan que la infección provoca la aparición espontánea de masas celulares.
- Inflamación rápida: Causa gastritis aguda en solo dos semanas, preparando el terreno para el desarrollo del cáncer.
- Marcador de riesgo: Su detección en las heces sirve como una señal de alerta temprana para el diagnóstico médico.

¿Cuál es la relación entre la bacteria y el cáncer?
El vínculo se da por un proceso escalonado de causa y efecto. La bacteria dirige el desarrollo tumoral al manipular las defensas y alterar la estructura celular normal hasta llevarla a un estado maligno.
Así se relaciona este microorganismo con el cáncer:
- Manipulación celular: Activa vías biológicas que ordenan a las células multiplicarse sin control ni freno.
- Ambiente inflamatorio: Recluta células inmunes que liberan sustancias que terminan alimentando al tumor.
- Alianza tóxica: Si se junta con Helicobacter pylori (bacteria que infecta el estómago y el intestino delgado), el daño se multiplica con rapidez.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de estómago y cuándo acudir al médico?
El gran peligro del cáncer gástrico es su sigilo inicial. En etapas tempranas rara vez muestra señales claras y sus síntomas suelen confundirse con problemas menores, como una indigestión o un virus común.
Es importante observar el cuerpo y buscar atención profesional ante molestias persistentes. Ignorar las señales puede retrasar un diagnóstico que logre frenar el avance de la enfermedad en el estómago.
Es necesario prestar atención a estas señales de alarma que indican cuándo se debe acudir al doctor, según los Institutos Nacionales de Salud (NIH) y la Sociedad Americana de Cáncer (ACS):
- Pérdida de peso: Bajar de peso sin razón aparente es una de las señales de alarma más serias.
- Dolor abdominal: Malestar constante arriba del ombligo que no mejora con remedios ni reposo.
- Saciedad temprana: Sentirse lleno tras ingerir pocos bocados indica que algo ocupa espacio en el órgano.
- Sangre en heces: Evacuar deposiciones negras sugiere sangrado interno y requiere una visita urgente al médico.
- Problemas constantes: Acidez, náuseas o dificultad para tragar que no desaparecen con el paso de los días.
La detección temprana funciona como la mejor herramienta de defensa. Un diagnóstico a tiempo marca la diferencia entre un susto pasajero y una condición grave que necesita atención especializada.
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