Receta de tamal de rajas, el clásico chilango, perfecto para las guajolotas

Sigue esta receta y prepara los mejores tamales de rajas con queso, perfectos para comerlos solos o dentro de un bolillo, al verdadero estilo chilango.

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Los tamales de rajas son un clásico, que puede comerse solo o en tortaCanva

No hay nada más chilango que meter un tamal dentro de un bolillo. La guajolota es un desayuno salvador en una ciudad que vive de prisa. Aunque puede hacerse con cualquier tamal, los de rajas son clásicos. Prepara los mejores tamales de rajas con esta receta.

El éxito de la guajolota viene, no solo de que es una comida llenadora, sino muy práctica, pues es perfecta para comerla en el camino. Además, el pan ayuda a reducir un poco lo picante de algunas salsas que bañan a los tamales.

Cualquiera pensaría que su origen viene de un capitalino hambriento que decidió usar un bolillo para llenarse más. Sin embargo, los registros históricos apuntan fuera de la Ciudad de México, siendo Hidalgo y Puebla quienes se disputan su nacimiento.

Una de las versiones más conocidas, la difundió el historiador y escritor José N. Iturriaga, quien señala que las guajolotas originales surgieron en Puebla y se preparaban con un pambazo relleno de una enchilada.

Con el tiempo y su llegada a la CDMX, evolucionó en lo que hoy conocemos. Sobre el porqué guajolota, también existen diferentes teorías. Una de ellas apunta a que, al ser un alimento alto en carbohidratos, engorda a la gente igual como lo harían con los guajolotes.

Pero independientemente de su origen, la guajolota siempre nos salva. Los tamales favoritos para prepararla son los clásicos que encontramos en la ciudad: verdes, de mole y rajas con queso.

Para que no tengas que salir a buscar el carrito de tamales, aprende a preparar tamales de rajas con queso en casa.

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La guajolota es un desayuno chilango por excelenciaCanva

¿Cómo hacer tamales de rajas con queso?

Ingredientes para los tamales:

  • 3 tazas de harina de maíz nixtamalizado
  • 1 ⅓ tazas de manteca de cerdo
  • 2 ½ tazas de caldo de pollo o res, tibio
  • 1 cucharadita de polvo para hornear
  • 16 hojas de maíz para tamales

Ingredientes para el relleno: 

  • 4 piezas de jitomate
  • 3 cucharadas de aceite
  • 1 cucharadita de consomé de pollo en polvo (opcional)
  • ½ pieza de cebolla blanca
  • 1 dientes de ajo
  • 4 chiles poblanos
  • 250 gramos de queso fresco, cortado en tiras

Preparación: 

  1. Remoja las hojas de maíz en agua caliente, cubriéndolas por completo, durante 30 minutos o hasta que estén suaves. Escúrrelas, déjalas secar y reserva.
  2. Asa los chiles poblanos hasta que la piel esté tatemada o negra. Mételos en una bolsa de plástico y cúbrelos con un trapo húmedo y déjalos sudar por 30 minutos.
  3. Bajo el chorro de agua, retira la piel de los chiles. Ábrelos por un extremo y retira la piel, venas y semillas. Corta los chiles en rajas y reserva.
  4. En una olla, coloca los jitomates con la cebolla y cúbrelos con agua; hierve hasta que los jitomates estén suaves y la piel comience a desprenderse.
  5. Retira la piel de los jitomates y licúalos con la cebolla y el ajo. Si es necesario, agrega un poco del agua de la cocción, pero solo para lograr una salsa espesa.
  6. En una cacerola calienta el aceite y vierte la salsa de jitomate colada, sazona con el consomé de pollo, o sal y pimienta.
  7. Deja que hierva unos minutos y agrega las rajas, cocina por 5 minutos, apaga y reserva. Tip: cuida que no quede muy caldoso el guisado o quedarán muy húmedos los tamales.
  8. Para la masa de los tamales: coloca en un recipiente la manteca y 2 cucharadas de caldo. Bate con la batidora a velocidad alta, hasta que esté blanca y esponjada.
  9. Incorpora la harina de maíz nixtamalizado y el polvo de hornear, mientras sigues batiendo.
  10. Poco a poco, agrega el caldo, hasta que la masa esté ligera, suave y untable. Tip: nunca agregues el líquido de golpe, hazlo de a poco hasta obtener la consistencia deseada.
  11. Para armar los tamales, coloca 3 cucharadas de masa en el centro de la hoja de maíz y extiéndela hacia arriba.
  12. Agrega 1 cucharada de las rajas, un trozo de queso y cierra: dobla los laterales hacia el centro y después la parte de abajo hacia arriba.
  13. Llena la vaporera con agua hasta la marca de la rejilla, coloca la rejilla y acomoda los tamales de forma vertical, con el doblez hacia abajo. Para guardar el vapor, coloca un plástico encima de los tamales y coloca la tapa.
  14. Lleva la olla al fuego y, cuando comience a hervir, baja a fuego medio. Cocina entre 60 y 75 minutos a partir de que el agua empiece a hervir. Cuida que la olla no se quede sin agua, de ser así, agrega más agua caliente.
  15. Pasados 60 minutos, saca una pieza y verifica si la hoja se desprende del tamal. Si no lo hace, deja otros minutos. Cuando estén listos, apaga la olla, deja reposar 10 minutos tapados y sirve.

Disfruta tus tamales de rajas con queso solos o en guajolota, acompañados de tu atole favorito.

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Las rajas poblanas son un clásico mexicano, ideal para tacos, quesadillas, guisados y tamalesCanva

¿Qué queso se usa en los tamales de rajas?

  • Queso Panela o queso fresco. Es una opción popular porque tiene una textura firme que no se derrite al cocinar el tamal, por lo tanto, es perfecto cuando te gusta sentir los trozos de queso en cada bocado.  — textura firme (opción alternativa)
  • Quesillo o queso Oaxaca. Este queso de hebra es popular por su capacidad para fundirse en hilos cremosos. Este sabor suave y lácteo, se integra con las rajas poblanas, equilibrando el picante, además de aportar una textura cremosa.
  • Queso Chihuahua. Es un queso de sabor suave y textura cremosa que se funde muy bien. Puedes usarlo en trozo o rallarlo y mezclarlo con las rajas para rellenar el tamal.
  • Queso Asadero. Es otra opción perfecta para fundir, pero con un sabor más suave, por lo que deja que las rajas sean las protagonistas del tamal.  Gracias a su grasa, ayuda a mantener la humedad.

Sin importar qué queso uses, estos tamales de rajas quedan espectaculares y puedes comerlos solos, en guajolota o como más te guste.