¿Cómo hacer orejas de hojaldre? Un pan dulce mexicano clásico
Aprende a hacer orejas de hojaldre crujientes y caramelizadas, quedan tan ricas como las de la panadería.

El pan dulce se ha convertido en un símbolo de la cultura mexicana. Entre la enorme diversidad, hay algunos que se han vuelto clásicos, como la concha, el bísquet, los puerquitos de piloncillo y, por supuesto, las orejas. Aprende a preparar orejas de hojaldre fáciles.
Aunque parezca un pan simple, la oreja es una de las favoritas, por su textura crujiente y azúcar caramelizado en la superficie. Esto se logra gracias a la masa de hojaldre combinada con capas de azúcar, quedando en la línea entre pan dulce y galleta.
Pero, ¿sabías que la oreja no es cien por ciento mexicana? En realidad, se inspiró en la palmier o palmera, un clásico de la pastelería francesa. Según se ha documentado, esta apareció en el siglo XIX, cuando el hojaldre ya era un ingrediente esencial en Francia.
Su popularidad llegó al tratarse de una pieza sencilla, pero a la vez elegante, pues solo necesita dos ingredientes: hojaldre y azúcar. ¿Por qué palmera? Este curioso nombre se debe a que, al hornearse y expandirse, toma una forma similar a una hoja de palmera.
Entonces, ¿cómo llegó a México? Con la Conquista, además de ingredientes, llegaron técnicas, que influyeron en la cocina y repostería. Sin embargo, fue durante el Porfiriato cuando el consumo de pan y las panaderías crecieron, con una gran influencia francesa.
Dada la facilidad de su preparación y el delicioso resultado, se convirtió en una favorita de los mexicanos, cambiando su nombre a oreja. Si amas este pan dulce, aprende a preparar orejas de hojaldre en casa.

Receta de orejas de hojaldre
Ingredientes:
- 250 gramos de hojaldre
- ¾ taza de azúcar
Preparación:
- Precalienta el horno a 200 °C y forra la charola con papel para hornear.
- En una mesa limpia, espolvorea una cama de azúcar y coloca encima el hojaldre. Este paso ayuda a que el exterior se caramelice.
- Espolvorea azúcar por encima del hojaldre y pasa el rodillo suavemente para que el azúcar se pegue y tengas una lámina de poco menos de medio centímetro de grosor.
- Forma un rectángulo de 30x25 centímetros y, de forma muy sutil, marca una línea al centro de la lámina (a lo largo).
- Enrolla un lado hacia el centro y haz lo mismo con el otro, para que ambos rollos se encuentren en medio.
- Coloca la masa en una charola, cuidando mantener la forma, y lleva al refrigerador por 10 minutos.
- Con un cuchillo bien filoso, corta rebanadas de 1 o 1.5 centímetros de grosor y acomódalas en la charola con papel encerado. Cuida no pegarlas; deja espacio entre ellas para que se expandan.
- Hornea por 10 o 12 minutos, hasta que el azúcar se vea caramelizado. Dale la vuelta a las orejas y hornea por 6 minutos más o hasta que estén doradas del otro lado.
- Retira las orejas del horno, deja reposar 5 minutos y pásalas a la rejilla para que se enfríen por completo, esto ayudará a que queden bien crujientes.
- Disfruta tus orejas de hojaldre acompañadas de café o leche.

¿Cómo hacer orejas de hojaldre cubiertas con chocolate?
Ingredientes:
- Orejas de hojaldre horneadas y frías
- 150 a 200 gramos de chocolate para repostería (semiamargo o amargo)
- 1 cucharadita de mantequilla
Preparación:
- Pica el chocolate en trozos pequeños y colócalo en un recipiente resistente al calor.
- Derrite el chocolate a baño María o en intervalos de 20 segundos en el microondas, mezclando entre cada uno hasta que esté completamente derretido.
- Añade la mantequilla y mezcla bien, esto ayudará a dar más brillo y fluidez.
- Sumerge la mitad de cada oreja en el chocolate derretido. Puedes hacerlo cubriendo solo una cara del pan o, literal, la mitad derecha o izquierda por completo.
- Coloca las orejas sobre papel encerado y deja que se solidifique. Si deseas un toque extra de sabor, espolvorea nuez o almendra picada sobre el chocolate antes de que se endurezca.
Si estás en un clima caluroso, mete al refrigerador por 10 minutos y sácala. Evita dejar demasiado tiempo dentro para que no se humedezca el hojaldre.
No importa si te gustan solas o con chocolate, estas orejas de hojaldre quedan deliciosas y son perfectas para cualquier momento.
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