Cupcakes de vainilla irresistibles: postre ideal para el 14 de febrero
Aprende cómo hacer cupcakes de vainilla esponjosos con ingredientes y paso a paso, ¡son facilísimos!

Disfruta de unos cupcakes de vainilla irresistibles, ¡el postre ideal para el 14 de febrero! Son un clásico de la repostería que nunca pasa de moda: pequeños pastelitos individuales con un sabor delicado, textura esponjosa y aroma irresistible que conquista a chicos y grandes con su receta.
Con ingredientes básicos de despensa y un proceso claro, estos mini bizcochos son perfectos para cualquier ocasión, ya sea una celebración, un postre después de la comida o simplemente un capricho dulce en una tarde tranquila en casa.
Lo más mágico de preparar cupcakes es que, aunque la receta es sencilla, el resultado es sorprendentemente sofisticado: cada bocado combina suavidad y dulzor equilibrado, mientras el aroma a vainilla envuelve la cocina, haciendo que el proceso de horneado sea tan placentero como el de disfrutarlos posteriormente.
Además, los cupcakes de vainilla son una base ideal para experimentar con decoraciones: puedes optar por un buttercream clásico de vainilla, un glaseado colorido, sprinkles o incluso rellenos variados. ¡Prepáralos para el 14 de febrero!

Cupcakes de vainilla
Ingredientes:
- Masa:
- 200 g de harina de trigo todo uso
- 1 ½ cucharaditas de polvo para hornear
- ¼ cucharadita de sal
- 115 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 200 g de azúcar granulada
- 3 huevos grandes, a temperatura ambiente
- ½ taza de leche, a temperatura ambiente
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla
- Crema de mantequilla:
- 250 g de mantequilla sin sal (temperatura ambiente)
- 250 g de azúcar glass, tamizada
- 3 cucharadas de leche 1 cucharadita de extracto de vainilla
Preparación:
- Antes de empezar, coloca capas de papel en un molde para 12 cupcakes y precalienta tu horno a 180 °C.
- En un bowl mediano, tamiza la harina, polvo para hornear y sal.
- En un bowl grande, bate la mantequilla con el azúcar hasta que la mezcla esté pálida, cremosa y ligera, aproximadamente 3–5 minutos.
- Incorpora los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición. Añade el extracto de vainilla y mezcla hasta integrar.
- Agrega los ingredientes secos a la mezcla de mantequilla alternando con la leche, comenzando y terminando con los secos; mezcla suavemente hasta integrar, sin sobrebatir para evitar que los cupcakes queden duros.
- Llena cada capacillo hasta ¾ de su capacidad para que los cupcakes tengan espacio para crecer. Hornea durante 18–22 minutos o hasta que al insertar un palillo en el centro salga limpio.
- Retira los cupcakes del horno, deja reposar 5 minutos en el molde, y luego transfiérelos a una rejilla para que se enfríen completamente.
- Para la crema de mantequilla, coloca esta a temperatura ambiente en un bowl grande y bátela hasta que esté suave y clara.
- Agrega el extracto de vainilla y el azúcar glass poco a poco, batiendo constantemente. Si la mezcla queda muy espesa, incorpora una cucharada de leche a la vez hasta obtener la suavidad deseada.
- Una vez que los cupcakes estén completamente fríos, usa una manga pastelera con boquilla decorativa para aplicar la crema de mantequilla en remolinos o picos bonitos.

Consejos para preparar cupcakes:
- Usar ingredientes a temperatura ambiente ayuda a que se integren mejor, lo cual resulta en una textura más uniforme y esponjosa.
- Al integrar los ingredientes secos, mezcla solo hasta que no veas restos de harina.
- Llenar los moldes a ¾ de su capacidad permite que los cupcakes crezcan de forma uniforme sin desbordarse.
- Insertar un palillo en el centro de los cupcakes te asegura que estén completamente cocidos antes de sacarlos del horno: si sale limpio, están listos.
- Puedes usar sprinkles, fruta fresca, caramelos o incluso un toque de ralladura de limón para darle un giro único a tus cupcakes de vainilla clásicos.

¿Con qué acompañar los cupcakes?
- Un café latte, chocolate caliente o un té de hierbas suave complementan perfectamente el dulzor y la textura de los cupcakes.
- Combinar con fruta fresca como fresas o un coulis ligero de frutos rojos aporta una acidez deliciosa que balancea el dulce del cupcake.
- Servir los cupcakes con una bola de helado de vainilla, chocolate o crema batida convierte este postre en una experiencia aún más indulgente.
Los cupcakes de vainilla son un postre clásico que combina simplicidad y versatilidad, ideales tanto para principiantes como para reposteros experimentados, ¡y perfectos para el 14 de febrero!
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