Esponjosos hot cakes red velvet, el mejor desayuno de la temporada

Disfruta de un desayuno ad hoc a la temporada navideña con estos hot cakes de red velvet, súper esponjosos.

thumb
Receta de hot cakes red velvet

Si eres fan del pastel red velvet, no te pierdas esta receta y transforma tus desayunos navideños. Estos hot cakes red velvet tienen todo el sabor de la cocoa y un color digno de Santa Claus, perfectos para los más pequeños.

El red velvet es un pastel que combina capas de bizcocho sedoso de un ligero sabor a cacao, con un glaseado de queso crema. Sin embargo, lo que le ha ganado su fama es el color rojo intenso de la masa.

Curiosamente, la versión original no lleva colorante. En realidad, el color se logra por una reacción natural del cacao con ingredientes ácidos como el vinagre o el buttermilk, que contribuyen a la miga suave y esponjosa del bizcocho.

El origen de este emblemático postre es difuso. Si bien, los “pasteles terciopelo” nacieron en la época victoriana, caracterizados por ser bizcochos más esponjosos y de miga fina, el primero con el reconocido color rojo apareció en la década de 1920.

Fue el emblemático hotel Waldorf-Astoria en Nueva York, quien lo ofrecía. Pero fue, una compañía estadounidense de extractos, especias y colorantes alimenticios, quien contribuyó a la popularidad más reciente, al agregar colorante rojo, haciéndolo visualmente más atractivo.

Esta versión incluye un toque de colorante rojo para hacerlo visualmente más atractivo. Así es como el red velvet se ha transformado en un ícono, pasando de ser solo un pastel a inspirar helados, bebidas y, por supuesto, desayunos.

Si eres fan de este postre, no te pierdas estos hot cakes de red velvet, el color de la Navidad en tu desayuno.

thumb
Receta de hot cakes red velvet | Canva

Te recomendamos: Frappuccino red velvet estilo Starbucks, la bebida de temporada por menos dinero

¿Cómo hacer hot cakes red velvet?

Ingredientes:

  • 1 ½ tazas de harina de trigo
  • 2 cucharadas de cacao en polvo
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 cucharadita de polvo para hornear
  • ½ cucharadita de bicarbonato de sodio
  • ¼ cucharadita de sal
  • 2 huevos
  • 1 taza de leche
  • 3 cucharadas de mantequilla derretida
  • 1 cucharada de jugo de limón
  • 1 cucharadita de vinagre blanco
  • 1 cucharadita de vainilla
  • Colorante en gel rojo

Preparación:

  1. Vierte el jugo de limón en la taza de leche y mezcla. Deja reposar por 10 minutos hasta que comience a “cortarse”. Esto es el buttermilk que ayudará con el color, sabor y esponjosidad de tus hot cakes red velvet.
  2. En un recipiente amplio, mezcla la harina, cacao, azúcar, polvo para hornear, bicarbonato de sodio y sal para integrar.
  3. En otro tazón, mezcla con un batidor de globo el buttermilk con los huevos, la mantequilla, la vainilla, el vinagre y, si lo deseas, un poco de colorante rojo. Debes tener una mezcla lisa.
  4. Forma un hueco al centro de los ingredientes secos y vierte poco a poco los líquidos mientras mezclas con el batidor.
  5. Revuelve hasta integrar, sin batir demasiado. En caso de que la masa esté muy espesa, añade 2 o 3 cucharadas de leche.
  6. Calienta una sartén antiadherente a fuego medio y engrasa con un poco de mantequilla o aceite.
  7. Vierte un cuarto de taza de mezcla y cocina hasta que aparezcan burbujas en la superficie.
  8. Voltea el hot cake y cocina por aproximadamente un minuto o hasta que esté esponjoso y cocido. Repite hasta terminar la masa.
  9. Sirve tus hot cakes red velvet calientitos. Para un sabor más clásico, acompáñalos con queso crema batido con un toque de azúcar glas, pero puedes agregarles lo que más te guste.

Sorprende a tus hijos con unos gorritos de Santa Claus para el desayuno, por su color, estos hot cakes red velvet son perfectos.