1. Ese apoyo… ¿sí se ve? Autoridades decomisaron 59 explosivos en autobús de normalistas de Ayotzinapa durante una marcha hacia la Ciudad de México. El cateo en la autopista México-Cuernavaca generó tensión, al final, estudiantes y maestros fueron liberados. El subsecretario de Derechos Humanos de Gobernación, Arturo Medina, dijo que están a favor de la manifestación pacífica, pero no se debe poner en riesgo a la población con el uso de artefactos explosivos en las protestas. Las autoridades federales, vía la presidenta Claudia Sheinbaum, Rosa Icela Rodríguez, Mario Delgado y Martí Batres, extienden la mano, la CNTE y compañía cierran el puño, endurecen posturas y, ahora, radicalizan peligrosamente la protesta. Lamentable.
2. Equilibrio. A tres días de la inauguración del Mundial, Clara Brugada, jefa de Gobierno capitalina, salió a ocupar el terreno donde la política tropieza, en el choque entre derechos. Mientras la CNTE eleva la presión con bloqueos y concentraciones frente a medios y vialidades estratégicas, la mandataria ofrece garantías plenas para el torneo y pide manifestaciones pacíficas. La presidenta Claudia Sheinbaum respalda la ruta, sin desalojos forzosos. Cero violencia. “No somos Díaz Ordaz”, ha dicho. El desafío está en las calles. Si la protesta escala y la movilidad se paraliza, las promesas de control enfrentarán su prueba más visible. El tiempo corre.
3. Casilla por casilla. Alejandro Moreno, líder nacional del PRI, salió a cantar victoria antes de que se enfriaran las urnas y convirtió la elección de Coahuila en una exhibición de fuerza, con 16 distritos para el tricolor y ninguno para Morena. El festejo no fue sólo electoral; fue un aviso político. Mientras Manolo Jiménez, gobernador de Coahuila, recibe crédito por una operación territorial aceitada, el dirigente prepara otra batalla al denunciar intentos de deslegitimar los resultados y promete defender cada acta. La victoria obliga al PRI a protegerse desde la misma noche de las urnas y a Morena a usar todos los recursos. A ver si le alcanza.
4. Inoportuno. Mientras Veracruz intenta procesar la desaparición de Roxana Berenice Guzmán Ramírez, directora de Pulso Informativo del Sureste, la escena pública tomó un giro áspero. Jenaro Villamil, titular del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, llegó a Xalapa con reflexiones sobre soberanía y patriotismo, justo cuando el gremio exige respuestas y protección. Los gritos de “¡fuera!” no surgieron de una consigna organizada, sino del choque entre el tono del acto y la urgencia del momento. Rocío Nahle, gobernadora de Veracruz, mantiene una entidad incendiada que no admite conferencias a modo. Mala hora.
5. Decreciendo. La elección de Coahuila dejó una estampa que hace unos años habría parecido improbable: el PAN no desaparece, pero sí queda reducido a una expresión política sin financiamiento estatal ni espacios de representación proporcional. Jorge Romero, dirigente nacional, reconoce el golpe sin maquillarlo y traslada la conversación hacia 2027, donde pretende librar la batalla que considera decisiva. Mientras el PRI celebra y Morena procesa su revés, los panistas enfrentan algo más delicado que una mala noche electoral, la pérdida de relevancia territorial, algo que sucedió desde Marko Cortés. Recuperarla suena imposible.
