Pavo al pastor: transforma tu cena navideña con un toque taquero
Sorprende esta Navidad con un pavo al pastor jugoso, lleno de sabor y tradición mexicana.

En muchas casas, la cena de Navidad gira en torno al clásico pavo horneado. Pero, ¿por qué no reinventar la tradición con sabores mexicanos auténticos? El pavo al pastor con un adobo de chiles, achiote, piña y especias puede darle un giro delicioso a la receta: jugoso, aromático y con ese sabor tan particular que caracteriza a los tacos al pastor.
Incorporar ese estilo al pavo no solo le da un perfil diferente, sino que también convierte la mesa en toda una experiencia: el toque de piña, tonos ahumados, especias y dulzor equilibrado resultan en un platillo que gusta tanto a adultos como niños.
Además, es una invitación a celebrar la fusión de tradiciones (navideñas + callejeras) en un solo banquete. Por eso, este pavo al pastor es ideal si buscas sorprender en tu cena de fin de año, ofrecer algo original sin complicaciones exageradas, y mantener sabores familiares.

Receta de pavo al pastor para Navidad
Ingredientes:
- 200 – 250 g de pasta de achiote (o achiote molido)
- 3–5 chiles guajillo, limpios, desvenados e hidratados
- 2–3 chiles anchos, limpios, desvenados e hidratados
- 4–6 dientes de ajo
- ½ cebolla mediana
- ½ – 1 taza de jugo de piña (o piña licuada)
- ¼ taza de vinagre blanco
- 1–2 cucharaditas de comino
- 1–2 cucharaditas de orégano seco
- Sal y pimienta al gusto
Para el pavo:
- 1 pavo limpio, sin menudencias (5‑7 kg aprox.)
- Rodajas de piña (fresca o en almíbar) para colocar encima / dentro del pavo
- Relleno: carne de cerdo molida, tocino, cebolla, ajo, piña en cubos, cilantro, especias (opcional)
- Caldo de pavo o agua, para mantener humedad durante la cocción
Preparación:
- Hidrata los chiles guajillo y ancho en agua caliente hasta que estén suaves.
- En la licuadora, combina los chiles hidratados, ajo, cebolla, achiote, jugo de piña, vinagre, comino, orégano, sal y pimienta. Licúa hasta obtener una pasta homogénea y cremosa.
- Coloca el pavo limpio en una charola grande; unta el adobo por todo el pavo, asegurándote de que quede bien cubierto por dentro y por fuera.
- Si deseas, inyecta con un poco de caldo (o mezcla de caldo + jugo de naranja/limón) en pechuga y muslos, para mantener jugosidad.
- Cubre con plástico film o tapa, y refrigera. Lo ideal: marinar al menos 4 horas, preferible toda la noche. Esto permite que el achiote y especias impregnen bien la carne.
- Precalienta tu horno a aproximadamente 200–220 °C.
- Si vas a rellenar el pavo, haz el relleno aparte (carne de cerdo + piña + especias + tocino u opcionales), fríe o cocina y sazona; luego rellena la cavidad del pavo, ata las patas con hilo de cocina.
- Coloca el pavo en la charola, con la pechuga hacia arriba. Vierte un poco de caldo o agua en la bandeja (no sobre el pavo, sino en el fondo), para mantener la humedad.
- Durante la cocción, barniza (bastea) periódicamente con más adobo o sus jugos — esto ayuda a que la piel se dore y quede con ese tono rojo‑anaranjado característico del pastor. Repite cada 20–30 minutos.
- Si usas piña en rodajas, colócalas sobre la pechuga o en brochetas sobre el pavo.
- Para un pavo de este tamaño, el tiempo puede variar: usualmente entre 3 a 4 horas de cocción total, dependiendo del horno y peso.
- Para verificar que esté listo, lo ideal es usar un termómetro de cocina: la temperatura interna en la parte más gruesa (pechuga) debe alcanzar los 73 °C.
- Una vez listo, retíralo del horno y deja reposar unos 20–30 minutos antes de cortar. Esto ayuda a que los jugos se redistribuyan y la carne quede jugosa.
- Corta y sirve el pavo al pastor con rodajas de piña asada, unas tortillas calientes si gustas, cebolla, cilantro, y acompaña con guarniciones tradicionales de Navidad.

Consejos para mejorar el pavo al pastor:
- Sirve el pavo ya cocinado en piezas desmenuzadas o rebanadas sobre tortillas calientes, con piña asada, cebolla, cilantro, salsa — básicamente como si fueran tacos de pavo al pastor.
- Si no quieres cocinar un pavo completo, puedes adaptar la receta usando solo pechugas o piernas, marinarlas con el adobo al pastor, y asarlas o hornearlas.
- Lo ideal es dejar el pavo en adobo al menos 4 horas, preferible toda la noche, esto asegura sabor profundo y uniforme en toda la carne.
- Aplicar más adobo o sus jugos cada 20–30 minutos ayuda a construir una piel dorada, con color intenso y sabor característico.
- La pechuga debe alcanzar ~73 °C para asegurar que esté bien cocida y segura para comer. Dejar reposar 20–30 minutos tras el horno permite que los jugos se redistribuyan y la carne quede más jugosa.
- Para lograr ese perfil al pastor auténtico, la mezcla debe ser generosa. Es mejor tener un poco de sobra, incluso para barnizar o volver a adobar si el pavo se seca un poco.

¿Por qué el adobo al pastor funciona tan bien para un pavo?
El adobo al pastor incorpora ingredientes como achiote, chiles secos, ajo, piña y especias — una mezcla que aporta notas ahumadas, dulces y ligeramente ácidas, perfectas para resaltar el sabor suave del pavo.
Gracias al achiote y los chiles, la piel del pavo adquiere un color rojizo‑anaranjado muy atractivo, similar al de la carne al pastor tradicional. Barnizar durante el horneado ayuda a realzar ese tono y crear una corteza ligeramente caramelizada y sabrosa.
Por otro lado, la piña (en jugo o en rodajas) aporta dulzor natural y acidez, lo que ayuda a balancear las especias picantes o terrosas del adobo. Además, al asarse libera azúcares que caramelizan y perfuman el pavo con aroma tropical — ideal para la temporada navideña.
El marinado prolongado y la inyección de líquido (caldo, jugo, agua) ayudan a que la carne retenga jugosidad, eviten que quede seca; y las especias intensas aportan aroma festivo, ideal para una comida especial.
Preparar este pavo al pastor para Navidad es una excelente opción para que la cena de este año sí sea bien mexicana.
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