Pavo asado con mantequilla y vino blanco: el centro de mesa perfecto para tus fiestas

Sorprende en estas fiestas con un pavo jugoso bañado en mantequilla y vino blanco, ¡una receta festiva!

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Pavo asado con mantequilla y vino blanco

Prepara una cena elegante en forma de pavo con mantequilla y vino blanco para las fiestas decembrinas, ¡lleno de sabor para disfrutar con familia y amigos! Será el protagonista de la mesa de este año gracias a esta receta.  

Cuando llegan las celebraciones navideñas, el pavo ocupa el centro, que invita a reunirse y celebrar. Prepararlo con mantequilla y vino blanco añade ese toque lujoso que convierte un platillo habitual en algo especial, digno de una cena de fin de año. 

La combinación de mantequilla y vino blanco permite obtener una piel dorada y una carne jugosa, equilibrando la grasa del pavo; además, el vino no solo aporta sabor sino también textura al jugo de cocción y a la salsa de acompañamiento.

Por otro lado, cocinar un pavo para Navidad tiene mucho de tradición, de reunir ingredientes y poner atención al detalle. Al utilizar técnicas como untar con mantequilla, asar con cuidado, y preparar una salsa de vino blanco que recoge los jugos de la cocción, elevas la experiencia culinaria. 

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Pavo con vino blanco y mantequilla. Foto: Canva

Pavo con mantequilla y vino blanco

Ingredientes:

  • 1 pavo entero (aproximadamente 4.5‑6 kg) con cuello y vísceras retirados
  • 200 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente, para untar
  • 1 botella de vino blanco seco (aproximadamente 750 ml)
  • Sal y pimienta negra recién molida
  • Hierbas frescas: tomillo, romero, salvia, perejil
  • 1 limón cortado por la mitad
  • 2‑3 tazas de caldo de pollo para la salsa/gravy
  • 1 cabeza de ajo, la parte superior cortada (opcional)
  • 1 cebolla grande, partida por la mitad (opcional)

Preparación: 

  1. Saca el pavo del refrigerador una hora antes de cocinar para que alcance temperatura ambiente, lo cual ayuda a que se cocine de modo más uniforme.
  2. Precalienta el horno a unos 230 °C para el inicio del asado.
  3. Seca bien el pavo por dentro y por fuera con toallas de papel. Salpimienta el interior del ave y coloca dentro las mitades de limón, la cabeza de ajo, la cebolla y algunas ramitas de hierbas frescas.
  4. Mezcla la mantequilla con las hierbas picadas (tomillo, romero, salvia, perejil) y un poco de sal y pimienta. Con cuidado, separa la piel del pavo (especialmente sobre la pechuga) y unta parte de la mantequilla entre la piel y la carne; el resto unta el exterior. 
  5. Coloca el pavo en una bandeja de asar con rejilla, pechuga hacia arriba; vierte un poco de caldo en el fondo de la bandeja. 
  6. Introduce el pavo al horno, durante los primeros 30 minutos cocina a alta temperatura para dorar la piel. Luego reduce la temperatura a unos 175‑180 °C y continúa asando. 
  7. Cada 30 minutos o así, báñalo con los jugos de la bandeja o un poco más de mantequilla derretida, para que quede jugoso. En torno a la 2ª‑3ª hora (dependiendo del tamaño) añade el vino blanco para de­glasar la bandeja y que los líquidos penetren el ave.
  8. El pavo estará listo cuando un termómetro insertado en la parte más gruesa del muslo marque aproximadamente 74‑75 °C y los jugos salgan claros. Luego retíralo y deja reposar 20‑30 minutos antes de trinchar para que los jugos se redistribuyan.
  9. Mientras reposa, prepara la salsa (gravy): recoge los jugos de la bandeja, desengrasa un poco la grasa, añade vino blanco para desglasar, luego mezcla caldo + harina para espesar, cocinando hasta lograr una consistencia suave.
  10. Sirve el pavo trinchado junto con la salsa de vino blanco y mantequilla, y acompaña de tus guarniciones favoritas navideñas.
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Pavo con vino blanco y mantequilla. Foto: Canva

Consejos para preparar un pavo jugoso y carnoso:

  • Asegúrate de secar correctamente el pavo antes del asado; el exceso de humedad impide que la piel quede crujiente. 
  • Untar mantequilla bajo la piel, además de sobre la superficie, permite que el calor penetre y que la grasa proteja la carne para que no se reseque. 
  • Utilizar vino blanco para deglasar y en parte de la cocción permite mantener la humedad y aporta sabor refinado; además, el uso de vino en la banda de cocción realza los jugos y la salsa. 
  • No abras el horno con demasiada frecuencia —cada vez que abres baja la temperatura y ralentiza la cocción—.
  • Deja reposar el pavo antes de cortarlo es clave para que la carne quede jugosa y no se pierdan todos los jugos.
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Pavo con vino blanco y mantequilla. Foto: Canva

Acompañamientos para el pavo:

Puré de papas, zanahorias glaseadas, puré de camote o ensalada de granada.

Tips extra:

  • Puedes añadir manzana, arándanos, hierbas frescas, nueces o incluso frutos secos dentro de la cavidad para dar un toque navideño al pavo.
  • Si prefieres algo menos graso, puedes reducir la mantequilla ligeramente o usar solo parte de ella para untar, y aun así mantener el vino blanco para sabor. 
  • Puedes sustituir parte de la mantequilla por caldo o vino para dar la humedad. 
  • Si no deseas usar vino, puedes sustituir por caldo junto con un chorrito de limón o vinagre para aportar acidez.

Para servir: 

Decora la bandeja o la mesa con ramitas de romero, rodajas de limón y arándanos frescos para que el pavo se vea tan espectacular como sabe.

Este pavo con mantequilla y vino blanco transformará por completo tu Navidad, ¡prepáralo!