¿Quién inventó las crepas? La verdad detrás de su ‘nacimiento’ francés

Descubre la historia real de las crepas: sus raíces en Bretaña, versiones antiguas y su expansión global.

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¿Quién inventó las crepas?

¡Las crepas han conquistado paladares del mundo! Pero, ¿son realmente francesas? Su origen se remonta a tiempos muy atrás, en un rincón culinario del mundo que dio como resultado el platillo que conocemos hoy.

De acuerdo con Auguste Escoffer School of Culinary Arts, las crepas son un panqueque fino y delicado que se prepara con masa de harina, huevos, leche y mantequilla. Se pueden cubrir y rellenar con ingredientes dulces, salados, simples o sofisticadas, para desayuno, comida o cena.

Aunque comúnmente se atribuye su invención a Francia —y más precisamente a la región de Bretaña—, la historia de las crepas es más compleja que eso. Los registros históricos hablan de tortas delgadas, panes planos y versiones similares en múltiples culturas como las romanas, griegas o mediterráneas. 

Sin embargo, tal como la conocemos hoy en día, la sitúan en Francia, transformando aquel antecedente en el símbolo culinario que conocemos en la actualidad.

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Historia de las crepas. Foto: Canva

¿Cómo se originaron las crepas?

La versión más aceptada entre los historiadores sitúa el origen “formal” de la crepa en la región de Bretaña (Bretagne), al noroeste de Francia. Allí, desde la Edad Media, se elaboraban tortas delgadas con harina de trigo sarraceno (alforfón o buckwheat), conocidas como galettes. 

El cultivo de trigo sarraceno llegaría a Bretaña en el siglo XII, justo cuando los suelos pobres de la región favorecieron su uso, pues es un cultivo resistente que no requiere tierras fértiles. 

La galette bretona era un alimento cotidiano de campesinos: simple, nutritivo y fácil de cocinar sobre planchas de hierro llamadas billig. Con el tiempo, la receta evolucionó: se empezó a incorporar harina de trigo, huevo, leche y azúcar, transformándola en la crepa dulce que conocemos hoy.

También se registra que en Francia, desde tiempos medievales, existían formas primitivas de pan o torta muy delgada, antecedente de lo que posteriormente sería la crêpe. 

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Historia de las crepas. Foto: Canva

¿Las crepas solo son francesas?

Se cree que antiguas civilizaciones de la cuenca mediterránea y el Medio Oriente tenían variantes similares de panqueques delgados, elaborados con harina, agua, aceite y miel, antes incluso de la Edad Media. 

En la Antigua Roma, por ejemplo, se mencionan preparaciones llamadas alita dolcia o crustula, que eran pasteles simples con masa delgada, miel o queso. Algunos remitentes reconocen que esos ancestros pudieron influir en el desarrollo de múltiples estilos de pan plano en Europa, de acuerdo con el Institute of Culinary Education.

Por ello, decir que las crepas “inventó” Francia puede resultar una simplificación: Francia refinó, normalizó y exportó la versión que reconocemos hoy, pero en el horizonte culinario hay ecos previos.

Una vez la receta dulce empezó a consolidarse, Francia la adoptó como platillo cultural. En el siglo XIX y XX, las crêperies (lugares especializados en crepas) se volvieron comunes en Bretaña y París. 

La versión más conocida —crêpe dulce con relleno, como la famosa crêpe Suzette— surgió hacia finales del siglo XIX, perfeccionando la técnica con mantequilla, azúcar y a veces flambé. 

En Francia también se institucionalizó cierta tradición alrededor de las crepas: por ejemplo, el día 2 de febrero (La Chandeleur) se celebra con crêpes, por creencia de buena fortuna (ofrecer crêpes a peregrinos fue una costumbre en el año 472, según algunas crónicas). 

A partir de allí, el platillo se volvió símbolo cultural y gastronómico francés, que después se exportó y adaptó en múltiples países.

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Historia de las crepas. Foto: Canva

Crepas modernas: adaptaciones en la actualidad

Gracias a la migración y al turismo, las crepas viajaron por Europa, América y Asia. En muchos países aparecieron crêperies, locales dedicados exclusivamente a esta especialidad. En Londres, Nueva York, Tokio o Buenos Aires, las crepas ya son platillo urbano habitual. 

En México, las crepas son un platillo popular desde el siglo XIX en cafés y reposterías con influencia europea. Hoy se rellenan con opciones locales: cajeta, nutella, plátano, queso, sabores salados como huitlacoche o pozole leve. 

Algunas versiones mexicanas combinan ingredientes tradicionales: crepas rellenas de tinga, mole o ingredientes locales, integrando la técnica francesa con el sabor nacional. 

Hoy en día, las crepas están presentes en brunches, menús de hotel, food trucks y ferias gastronómicas. También han ganado espacio en dietas saludables: crepas integrales, sin gluten o con ingredientes vegetales.

La crepa ha pasado de ser un plato regional francés a un lienzo culinario global, al que cada cultura puede aportar su estilo, ingredientes y sabor.