Esponjoso panqué de piña, ideal para tu café
Aprende a preparar un esponjoso panqué de piña perfecto para acompañar tu café; incluye tips de cómo tratar la piña para evitar que escalde la lengua.

Los panqués o bizcochos son uno de los elementos más queridos en la repostería, apreciados por su textura suave y esponjosa. Este postre es ideal para acompañar cualquier bebida y su sabor dulce equilibrado lo hace perfecto para consumirse recién hecho o hasta acompañarlo con helado.
El panqué de piña es un pan dulce muy popular en muchos hogares gracias a su sabor agradable y su aroma frutal. La piña aporta un dulzor natural con un toque ligeramente ácido que combina muy bien con el sabor intenso del café. Esta mezcla hace que cada bocado resulte equilibrado y fácil de disfrutar, especialmente durante el desayuno o cena.
Cuando se hornea, la piña libera parte de sus jugos, lo que ayuda a que el panqué quede húmedo y suave por dentro. Esta característica lo vuelve ideal para acompañar bebidas calientes, ya que no resulta seco ni pesado. Por esta razón, suele ser una opción frecuente para quienes buscan un pan casero que se mantenga tierno por varios días.
Receta de panqué de piña
Ingredientes para 8 porciones:
- 2 tazas de harina de trigo
- 1 taza de azúcar
- 1/2 taza de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 3 huevos grandes
- 2 cucharaditas de polvo para hornear
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 taza de piña picada y bien escurrida
- 1/2 taza de leche
- 1 cucharadita de vainilla
Procedimiento:
- Calienta el horno a 180 °C. Engrasa un molde para panqué y espolvorea un poco de harina para evitar que se pegue.
- En un recipiente grande, mezcla la mantequilla con el azúcar hasta que se vea cremosa y más clara.
- Incorpora los huevos uno por uno, mezclando bien después de cada uno para que se integren por completo.
- Tamiza la harina junto con el polvo para hornear y la sal. Agrégalos poco a poco a la mezcla, alternando con la leche, hasta obtener una masa uniforme.
- Añade la piña ya escurrida y la vainilla. Mezcla suavemente para no perder el aire de la masa.
- Vierte la mezcla en el molde y hornea durante 45 a 50 minutos. El panqué estará listo cuando al introducir un palillo, este salga limpio.
- Retira del horno, deja reposar unos minutos y luego desmolda con cuidado.
Al momento de servirlo puedes decorar con un poco de azúcar glass, consumirlo a la hora de tomar tu café o servirlo acompañado de una bola de helado. A temperatura ambiente, el panqué se conserva bien hasta por 3 días si se guarda en un recipiente cerrado.
En el refrigerador puede durar hasta 5 días sin perder su suavidad, siempre que esté bien cubierto. También es posible congelarlo en rebanadas individuales por hasta 2 o 3 meses. Para consumirlo, basta con dejarlo descongelar lentamente.

Tips para lograr el panqué perfecto
Uno de los aspectos más importantes de un buen panqué de piña es su textura. Un panqué esponjoso se siente ligero al morderlo y se deshace con facilidad en la boca. Para lograr esto, es fundamental cuidar la forma en que se mezclan los ingredientes y respetar las cantidades indicadas.
El uso correcto del polvo para hornear permite que la masa crezca de manera pareja durante el horneado. Si se usa muy poco, el panqué puede quedar compacto; si se usa demasiado, la textura puede verse afectada y el sabor cambiar. Por eso, medir con cuidado es clave.
La piña también influye mucho en el resultado final. Debido a que contiene bastante líquido, es importante escurrirla bien antes de agregarla a la masa. Si se añade con exceso de jugo, el panqué puede quedar demasiado húmedo o no cocinarse de forma uniforme. Un truco común es secar ligeramente la piña con papel de cocina antes de integrarla.
Además, para evitar que los trozos de piña se vayan al fondo del molde durante el horneado, se pueden mezclar con un poco de harina antes de incorporarlos. Esto ayuda a que se mantengan distribuidos en todo el panqué y mejora tanto la apariencia como la textura.
¿Cómo tratar la piña para evitar que escalde la lengua?
La piña fresca contiene una sustancia natural que puede causar una sensación de ardor o cosquilleo en la lengua. Esto ocurre porque esta fruta tiene una enzima que reacciona con las proteínas de la boca, provocando esa molestia, sobre todo cuando se consume cruda.
Afortunadamente, existen formas sencillas de reducir o eliminar este efecto antes de usar la piña en el panqué. Una opción es colocar los trozos de piña en agua con un poco de sal durante uno o dos minutos y luego enjuagarlos. Este paso ayuda a disminuir la sensación.
Otra alternativa muy efectiva es cocinar la piña por unos minutos, ya sea hirviéndola o pasándola por una sartén caliente. El calor neutraliza la enzima responsable del ardor y, además, suaviza la fruta y realza su dulzor natural.
También se puede usar piña enlatada, ya que este tipo de piña ya ha sido cocida durante su proceso de conservación y no provoca la misma sensación en la boca. Cualquiera de estos métodos hace que la piña sea más agradable al comerla y más fácil de integrar en la receta.
El panqué de piña es una opción sencilla y deliciosa para acompañar una taza de café. Su sabor suave, su textura esponjosa y su aroma agradable lo convierten en un pan ideal para distintos momentos del día. Prepararlo en casa es una forma práctica de disfrutar un pan dulce con un toque frutal y reconfortante.
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