Cremosa tarta vasca de queso, la versión española del clásico cheesecake

Disfruta de la versión más cremosa e intensa del pastel de queso con esta tarta vasca al estilo español. 

Cremosa tarta vasca de queso, la versión española del clásico cheesecake
La tarta de queso es una versión más cremosa del cheesecakeCanva

Aunque el pastel de queso más conocido es el clásico cheesecake al estilo Nueva York, existen otras versiones alrededor del mundo. Una que se caracteriza por su textura cremosa y sabor intenso es la tarta vasca; prepárala con esta receta.

La tarta vasca de queso, también conocida como basque burnt cheesecake, es un popular postre español que se elabora con queso crema, huevos, azúcar y nata. La principal forma de identificarlo es por su superficie tostada.

Esta se consigue horneándola a temperatura alta, caramelizando el exterior, pero sin que el interior quede seco. Además, no lleva base de galleta, por lo que tienes bocados cremosos de principio a fin.

Como su nombre lo indica, esta tarta nació en el País Vasco, específicamente en la ciudad de San Sebastián, donde el chef Santiago Rivera la creó en el restaurante La Viña, en la década de 1980. El objetivo era crear un postre que resaltara el sabor del queso.

Por mucho tiempo, la receta fue un secreto entre los españoles, pero en el 2010 ganó popularidad gracias a la expansión de la gastronomía española. Aunque ya podemos encontrarla en algunos restaurantes, hacerla no es tan difícil; sigue esta receta de tarta vasca de queso.

Cremosa tarta vasca de queso, la versión española del clásico cheesecake
La principal característica de la tarta vasca es su superficie doradaCanva

¿Cómo hacer tarta vasca de queso?

Ingredientes:

  • 600 gramos de queso crema a temperatura ambiente
  • 200 mililitros de crema para montar con un mínimo de 35% de grasa
  • 200 gramos de azúcar
  • 4 huevos grandes (a temperatura ambiente)
  • 1 cucharada de harina de trigo
  • 1 pizca de sal

Preparación:

  1. En un recipiente amplio, bate el queso crema con el azúcar, usando las varillas. Hazlo a velocidad media hasta obtener una mezcla suave y sin grumos.
  2. Incorpora los huevos, uno por uno, mezclando entre cada adición. Cuida solo batir lo suficiente para integrar los ingredientes, de lo contrario, el pastel tendrá mucho aire.
  3. Vierte la crema para batir poco a poco, mientras mezclas. Debes lograr una textura ligeramente líquida.
  4. Finalmente agrega la harina, previamente tamizada, y mezcla suavemente para integrar.
  5. Vierte la mezcla en un molde desmontable forrado con papel para horno. Al forrar el molde, deja que sobresalgan el papel por los bordes para darle un toque rústico.
  6. Lleva al horno precalentado a 200 °C, con calor arriba y abajo, y cocina por 35 o 40 minutos hasta que la superficie esté muy dorada y el centro quede ligeramente tembloroso al mover el molde.
  7. Saca el pastel del horno y deja enfriar a temperatura ambiente. Refrigera por al menos 4 horas antes de servir, para lograr esa consistencia cremosa.
  8. Sirve las rebanadas de la tarta vasca de queso acompañadas de crema batida y frutos rojos frescos.

El tiempo de horneado es clave para que tu tarta vasca quede cremosa y no seca o muy firme. Por esa razón, es importante respetar la recomendación; pasado el tiempo mínimo, revisa y solo déjalo en el horno si lo requiere.

Cremosa tarta vasca de queso, la versión española del clásico cheesecake
A diferencia de la tarta vasca, el cheesecake es más denso y dulceCanva

¿Cheescake y tarta vasca son lo mismo?

La tarta vasca no es solo un cheesecake español. Aunque ambos llevan por ingrediente principal el queso crema, existen diferencias que le dan su identidad a cada uno.

La principal es la base de galleta triturada que lleva el cheesecake estilo New York, que no existe en la tarta vasca. Por otro lado, está la forma de cocción. El cheesecake usa el baño María para lograr una apariencia perfecta.

En cambio, la tarta vasca se hornea a una temperatura alta para “dorar” la superficie, lo que le da una apariencia rústica. Este paso también determina la textura; mientras el primero es firme y denso, la tarta vasca es cremosa, suave y fluida en el centro.

Finalmente, el cheesecake suele ser más dulce y puede combinarse con diferentes toppings e ingredientes. En cambio, la versión española tiene un sabor más intenso que contrasta con las notas amargas del exterior.

Si amas los pasteles de queso, no dejes de preparar esta tarta vasca. La receta es sencilla, pero el resultado es espectacular.