Platillos asiáticos más allá del ramen y el sushi, conoce más sobre estas cocinas
Descubre los sabores ocultos de la cocina asiática en platillos que van más allá de los que todos conocemos y comemos.

La comida asiática es una las favoritas en el mundo y México no es la excepción. Sin embargo, al ir a un restaurante asiático, la mayoría nos quedamos con los clásicos sushi, ramen o cerdo agridulce. Conoce otros platos imperdibles de cada cocina para diversificar tu paladar.
Al igual que la cocina mexicana, la cocina asiática combina técnicas milenarias con ingredientes locales, creando platos equilibrados y con una fuerte carga simbólica. Esto, en gran medida, es lo que ha influido en que sea reconocida a nivel mundial.
Sin embargo, la globalización, el turismo, la migración y el auge de la cultura pop en las últimas décadas, ha puesto a Asia en las mesas de todo el mundo. Hoy, encontrar un restaurante japonés, chino, coreano, tailandés o indio, es común en casi cualquier país.
Justamente, aunque la cocina asiática está compuesta por decenas de cocinas, estas son las que han ganado más popularidad. Aquí te contamos por qué y qué platillos son imperdibles en cada una, para que pruebes nuevas opciones.

Cocina japonesa: tradición, precisión y respeto por el ingrediente
La cocina japonesa se caracteriza por ser simple, aprovechar ingredientes de cada estación y, sobre todo, respetar cada elemento. El objetivo es siempre resaltar cada sabor mediante técnicas precisas y presentaciones limpias.
El arroz, el pescado, los vegetales y los fermentos juegan un papel central, al igual que el concepto de umami. Este fue identificado en Japón a principios del siglo XX como el quinto sabor básico, presente en ingredientes como el alga kombu, el miso y el pescado seco.
Platillos japoneses, más allá del sushi
- Ramen. Es el segundo plato más popular, después del sushi. Se trata de una sopa de fideos de trigo servida en un caldo profundo y complejo, que puede ser de cerdo, pollo, miso o soya, acompañada de huevo, algas y carne.
- Tempura. Usada con vegetales, mariscos y otros ingredientes, esta técnica de fritura ligera introducida en el siglo XVI, es famosa por su textura crujiente y nada grasosa.
- Tonkatsu. Podría decirse que es la versión japonesa de la milanesa. Básicamente, es una chuleta de cerdo empanizada con panko y frita, servida con col rallada y salsa espesa agridulce.
- Okonomiyaki. Es una especie de panqueque salado con col, huevo y proteínas, típico de las ciudades de Osaka e Hiroshima.
- Donburi. El arroz es un básico de la cocina japonesa y esta es una forma más sencilla de consumirlo, ligada a la cocina cotidiana. Este plato es, simplemente, arroz cubierto con carne, pescado o huevo.

Cocina china: diversidad regional y equilibrio de sabores
Es común asociar la comida china con platos grasosos o ingredientes extraños, pero en realidad, se trata de una de las tradiciones gastronómicas más antiguas y diversas del mundo. China cuenta con múltiples cocinas regionales, como la cantonesa, la sichuanesa, la shanghainesa y la del norte.
Sin embargo, uno de los principios fundamentales en todas ellas, es el equilibrio entre sabores, colores, texturas y métodos de cocción.
Finalmente, la cocina china destaca por el uso del wok, que permite técnicas rápidas como el salteado, conservando nutrientes y aromas.
Platillos chinos, más allá del cerdo agridulce
- Mapo tofu. Este platillo emblemático de Sichuan, se prepara con tofu suave y carne molida, combinando sabores picantes y aromáticos.
- Dim sum. Es uno de los desayunos cantoneses más tradicionales. Se trata de pequeñas porciones de carnes, mariscos, vegetales y frutas, envueltas en masas de harina de arroz, trigo o tapioca, preparadas al vapor o fritas.
- Pato laqueado. También conocido como pato a la pekinesa, es una preparación ceremonial de Beijing. Consiste en un pato marinado y bañado con una mezcla agridulce, el cual se seca y asa, de ahí la piel crujiente que lo caracteriza.
- Chow mein. Aunque se han popularizado versiones comerciales de este platillo, el sabor no se compara con el auténtico. Se prepara con fideos de huevo salteados con vegetales y proteína, como res, cerdo, pollo o camarones.
- Hot pot. Más que un platillo, es una experiencia colectiva donde los comensales cocinan ingredientes como carnes crudas, verduras y alimentos a base de soya, en un caldo hirviendo servido al centro de la mesa.

Cocina coreana: fermentación e intensidad
Si amas el picante, la comida coreana es para ti. Esta cocina se distingue por sabores intensos, picantes y fermentados. Estos últimos funcionan como eje central, usados no solo por su sabor, sino por sus beneficios nutricionales y por ser fáciles de conservar.
A los fermentados le siguen el arroz, los vegetales y el cerdo como pilares de esta gastronomía. Asimismo, a diferencia de otras cocinas, en Corea comer es un acto social, donde los platillos se colocan al centro de la mesa y se comparten, acompañados de guarniciones.
Platillos coreanos, más allá del hot dog
- Bibimbap. Es uno de los platos más tradicionales y su nombre se refiere, básicamente, a arroz mezclado. Una base de arroz se cubre con vegetales, carne, huevo y salsa de chile. Para comerlo, debes mezclarlo.
- Bulgogi. Se prepara con finas láminas de res marinadas en una mezcla de soya, azúcar, ajo, aceite de ajonjolí y pera asiática, la cual se asa o saltea rápidamente, logrando una textura jugosa. Tradicionalmente se acompaña con arroz y hojas de lechuga para envolver la carne.
- Japchae. El ingrediente principal son los fideos transparentes de camote, que se saltean con verduras como espinaca, zanahoria, cebolla y champiñones, además de carne o tofu. Su sabor es ligeramente dulce y salado, y puede servirse caliente o frío.
- Tteokbokki. Seguro lo has visto en los k-dramas, esta comida callejera coreana se prepara con pastelitos de arroz cilíndricos, cocidos en una salsa espesa y picante. Su textura es suave y ligeramente elástica; puede complementarse con pescado procesado, huevo cocido y cebollín.

Cocina tailandesa: equilibrio entre dulce, ácido, salado y picante
La cocina tailandesa es una de las más equilibradas y aromáticas del mundo. En cada platillo, encontrarás la armonía entre dulce, ácido, salado y picante. Además, las hierbas frescas, especias, leche de coco, chiles y cítricos le dan un perfil vibrante e inconfundible.
A diferencia de otras cocinas asiáticas, en Tailandia no se sirven platillos por tiempos: todo llega a la mesa junto para combinar sabores.
Platillos tailandeses que debes probar
- Pad Thai. Es el platillo más conocido a nivel internacional. Se trata de fideos de arroz salteados con huevo, tofu, camarón o pollo, germen de soya y cebollín, acompañados de una salsa que combina tamarindo, azúcar de palma y salsa de pescado.
- Tom Yum. Esta sopa se prepara con caldo caliente infusionado con hierba limón, galanga y hojas de lima kaffir, lo que le da un aroma intenso. Se le agregan camarones, hongos y chile, creando una combinación picante y ácida muy estimulante.
- Curry tailandés (verde o rojo). A diferencia de otros currys asiáticos, en Tailandia se preparan con pastas frescas hechas de chiles, hierbas y especias, las cuales se cocinan con leche de coco para suavizar el picante.
Pueden servirse con pollo, res, mariscos o vegetales, además de arroz jazmín. - Som Tam. Es una ensalada fresca elaborada con papaya verde rallada, mezclada con jugo de limón, salsa de pescado, chile y azúcar de palma, logrando un contraste intenso de sabores. Suele acompañarse con jitomate, cacahuate y camarón seco.
- Mango sticky rice. Es uno de los postres más conocidos de la cocina asiática, se prepara con arroz glutinoso, mango en rebanadas y leche de coco.

Cocina india: especias y profundidad de sabor
La cocina india es una de las más complejas del mundo, tanto por su diversidad como por la forma como usan las especias. Aunque puede parecer picante, en realidad, es una cocina con capas de sabor.
Otro punto que la distingue es el papel que la religión ha jugado, influyendo profundamente en lo que se come.
Platillos de la cocina india que debes probar
- Butter Chicken. Contrario a su nombre, la mantequilla no es protagonista de este plato, aunque sí está presente.
Nacido en el norte de la India, se prepara con trozos de pollo marinados en yogur y especias, que luego se cocinan en una salsa cremosa de jitomate, mantequilla y garam masala. - Dal. Es un alimento básico que se refiere a distintos tipos de legumbres, especialmente lentejas, las cuales se cuecen lentamente con especias como cúrcuma, comino y ajo, creando un guiso espeso y reconfortante.
- Biryani. Es un platillo de arroz que combina capas de arroz basmati con carne, pollo, cordero o vegetales. Se aromatiza con especias como cardamomo, clavo y canela, y se cocina lentamente para que los sabores se integren.
- Paneer Tikka. Se trata de un queso fresco típico de la India. Este se corta en cubos, se marina con yogur y especias, y se asa hasta quedar dorado. Es una opción vegetariana muy popular, con un sabor intenso y textura firme, que suele servirse como entrada.

Cocina vietnamita: frescura y herencia milenaria
Aunque no tiene la misma popularidad de otras cocinas asiáticas, la vietnamita ha comenzado a ganar terreno. Esta se distingue por su enfoque en la frescura de los ingredientes, el equilibrio entre sabores y el uso abundante de hierbas aromáticas.
El arroz es un ingrediente base, pero no solo en grano, también en forma de fideos y papel de arroz. A esto se suman vegetales frescos, pescado, cerdo y pollo, además de salsas fermentadas como la nuoc mam o salsa de pescado.
Platillos de la cocina vietnamita que debes probar
- Pho. Es el platillo más emblemático de Vietnam. Se trata de una sopa preparada con fideos de arroz servidos en un caldo claro y aromático, elaborado a partir de huesos cocidos durante horas con especias. Se acompaña con láminas de carne, cebollín y hierbas frescas.
- Banh Mi. Es un claro ejemplo de la influencia francesa en la cocina vietnamita. Básicamente, es un sándwich en pan tipo baguette, relleno de carnes marinadas, paté, vegetales encurtidos y hierbas frescas.
- Goi Cuon. Conocidos también como rollos de verano, se elaboran envolviendo con papel de arroz hidratado camarón, cerdo, fideos de arroz, lechuga y hierbas aromáticas. Se sirven frescos y fríos, acompañados de salsas a base de cacahuate o pescado.
- Cha Gio. Es la versión vietnamita de los rollos primavera, hechos con papel de arroz relleno de carne molida, fideos, hongos y vegetales. Estos se fríen y se sirven con hojas de lechuga y hierbas, que se usan para envolverlos antes de sumergirlos en salsa.
- Bun Cha. Carne de cerdo asada, servida con fideos de arroz y una salsa ligera agridulce hecha con nuoc mam, vinagre y azúcar. Se acompaña con abundantes hierbas frescas y vegetales.
¿Cuál es tu cocina asiática favorita? Sin importar si prefieres la japonesa, vietnamita, china, tailandesa o india, esta guía de platillos te ayudará la próxima vez que visites un restaurante.
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