El 'albazo' para reelegir magistrados fracturó a Morena; salvó mayoría calificada por 4 votos

Un cambio de última hora para permitir la reelección de magistrados electorales hasta 2028 desató un enfrentamiento directo entre los líderes morenistas Ricardo Monreal y Alfonso Ramírez Cuéllar.

Sesión en la Cámara de Diputados durante la tensa votación de la reforma para la reelección de magistrados electorales.
La votación económica generó tensiones ante el rechazo de una fracción de Morena liderada por Ramírez Cuéllar.Cuartoscuro

El albazo para colar la reelección de los magistrados electorales en la reforma judicial puso en riesgo la mayoría calificada de la votación en lo particular, ante el rechazo de 22 diputados de Morena a lo que su vicecoordinador Alfonso Ramírez Cuéllar denominó como “una vergüenza nacional”.

Debido a que al interior de la bancada oficialista no se avisó de este cambio de última hora, varios de sus legisladores consideraron que la protesta de su compañero Sergio Gutiérrez Luna carecía del aval gubernamental.

A la confusión e inconformidad de los morenistas se sumaron diputadas del PT que, junto con el vicecoordinador Ramírez Cuéllar, solicitaron que la votación de la reserva se hiciera de manera separada, una decisión que el pleno debería avalar por mayoría.

Los representantes del partido guinda solicitaban información a los vicecoordinadores Leonel Godoy y Ramírez Cuéllar del porqué de la sorpresiva reserva; algunos reclamaban el no haber sido notificados a tiempo.

Desde la Secretaría de Gobernación, los principales operadores de la bancada morenista recibieron el llamado a que votaran en favor de la posibilidad de que los magistrados electorales sean reelectos por la vía de las urnas en 2028.

Las dudas se disiparon cuando el diputado Ricardo Monreal subió a la tribuna para hablar en favor de la reserva y manifestar su respaldo a los argumentos del proponente, recordando que, en su calidad de coordinador, mantiene una permanente comunicación con diferentes actores.

“No sólo trato con diputados, diputadas y coordinadores, sino también debo mantener una comunicación con el gobierno que nosotros, por mayoría, elegimos. Una comunicación permanente con el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Nunca la vamos a traicionar, nunca nos vamos a arrodillar frente a nadie y siempre actuaremos a la altura de las circunstancias”, expuso el jefe parlamentario.

El mensaje de Monreal buscaba dejar en claro que la reserva tenía el visto bueno de Palacio Nacional, contrapunteando así el llamado del vicecoordinador Ramírez Cuéllar, quien alegó que la medida era contraria a la iniciativa de la mandataria que vetó la reelección de alcaldes y diputados.

De manera que cuando se le preguntó al pleno, a mano alzada, si se aceptaba la votación por separado del ajuste legislativo, la secretaria de la Mesa Directiva, Julieta Villalpando Riquelme (Morena) se precipitó a señalar que no procedía. Atónita, la también secretaria de la Mesa Directiva, la diputada Laura Ballesteros (MC) había atestiguado cómo su compañera morenista la desplazó en el turno de ese trámite.

Pero el asombro de la parlamentaria de la bancada naranja aumentó todavía más ante la contundencia con la que Villalpando Riquelme contestaba una y otra vez que la también llamada votación económica era adversa a la solicitud de Ramírez Cuéllar. 

“No te pases”, susurró Laura Balleresteros a su compañera -un comentario se escuchó en la transmisión de la sesión- ante el aplomo con el que la morenista respondía a la presidenta de la Mesa, Kenia López Rabadán que, como muchos en el pleno, miraban que las manos levantadas en contra no eran una visible minoría.

Legisladores que al final votaron en abstención relataron haber recibido presiones para que se sumaran a la reserva. Nadie se atrevió a votarla en contra. Y aunque para los observadores externos la abstención es sinónimo de tibieza, en los códigos legislativos de Morena proceder en ese sentido tiene costos, cuando existe una línea institucional. 

Y 22 representantes optaron dejar registro de su rechazo por esa vía: Beatriz Carranza Gómez, Alejandro Carvajal Hidalgo Alejandro, Roberto Domínguez Rodríguez, María Teresa Ealy Díaz; José Armando Fernández Samaniego, Edén Garcés Medina, Claudia García Hernández, Arturo Hernández Tapia, Sergio Mayer Bretón, Fernando Mendoza Arce, Julio César Moreno Rivera, Rosario Moreno Villatoro, Tatiana Ángeles Moreno, Karina Pérez Popoca; Alfonso Ramírez Cuéllar; Magda Salgado, Olga Sánchez Cordero, Elena Segura; Nadia Sepúlveda, Roselia Suárez Montes de Oca, Francisco Javier Velázquez Vallejo y Xóchitl Zagal Ramírez. Martha Cruz Jiménez del PT votó en contra. 

En el momento de la votación de las tres reservas, incluida la de la reelección de los magistrados electorales, había en la asamblea 476 legisladores presentes. De ese total, hubo 322 votos, es decir, el 67. 6%, una mayoría calificada en el límite. De manera que, si cuatro de los diputados inconformes que prefirieron alinearse, se hubieran adherido a la abstención, el regalo a la Sala Superior se habría echado a perder. 

El testimonio que posteriormente compartió la secretaria de la Mesa Directiva, Laura Ballesteros, echó a perder el festejo del albazo alertando que varios que alzaron la mano no era diputados, sino asesores. “

Estaba al lado de mi compañera Julieta, revisando la votación, y yo no vi que fuera mayoría para que no se separara la reserva. Quiero que quede asentada en el acta que no se llevó de manera pulcra la revisión”.

En los pasillos de San Lázaro quedó la sospecha de que la voluntad del vicecoordinador Ramírez Cuéllar pudo haber sido deliberadamente burlada. Y en voz del jefe del grupo parlamentario del PRI, Rubén Moreira, se confirmó que la madrugada del 28 de mayo, la automática mayoría morenista estuvo en peligro. 

Dirigiéndose a las curules guindas, el priista soltó: “Ustedes las votaciones las están sacando muy a fuerza. Estuvieron a punto de no sacar la primera de las constitucionales. Veo que hagamos historia…está haciendo agua”.