De recuerdos y canciones
Ahora nos damos cuenta que quien canta no tiene ni voz ni entonación y disfraza sus carencias con ruidos y gritos

Rafael Álvarez Cordero
Viejo, mi querido viejo
El placer es la flor que florece;
el recuerdo es el perfume que perdura.
Jean de Boufflers
Mi querido viejo: cuando llega la llamada Semana Santa muchas cosas cambian, no sólo por las actividades y reuniones religiosas, sino porque muchas personas salen para tomar unas vacaciones, lo que es importante, por los tiempos que estamos viviendo con inseguridad y zozobra.
Alicia y yo nos quedamos en casa, y así tenemos tiempo para conversar y recordar muchos momentos que hemos vivido juntos. Vimos unas películas viejas que nos recordaron aquellos años en que ir al cine era prácticamente obligado, y luego estuvimos viendo los hermosos álbumes de fotografías que contienen momentos inolvidables de esos años que la vida nos ha permitido disfrutar.
Y, como Alicia es muy musical, comenzó a recordar las canciones y los intérpretes que conocimos y disfrutamos una y otra vez; fue una época maravillosa porque los cantantes tenían voz y las canciones tenían mensaje, el solo título ya hablaba de algo importante que invitaba a la alegría y al amor; tristemente, ahora nos damos cuenta que quien canta o actúa no tiene ni voz ni entonación y disfraza sus carencias con ruidos, gritos y colores, ya no digamos cuando cantan los llamados “corridos tumbados” y otras insensateces.
Por eso, es gratísimo recordar a Marco Antonio Muñiz, Armando Manzanero, Daniela Romo, José José, por supuesto a Agustín Lara, Pepe Jara, Angélica María, Eugenia León, Manoella Torres, Javier Solís, Los Panchos, Víctor Iturbe El Pirulí, y tantos más.
¿Qué hacían estos artistas? Componían y preparaban sus canciones, muchas de ellas verdaderos poemas, y les añadían música; y así nacieron canciones inolvidables que alegran el corazón con sólo recordarlas.
¿Te acuerdas, querido viejo, de estas canciones?: Somos novios, Bésame mucho, Contigo aprendí, Amor mío, Perfume de gardenias, Tú me acostumbraste, Solamente una vez, La gloria eres tú, Perfidia, Rayito de luna, Quizás, quizás, El reloj, Perdón, Toda una vida, Noche de ronda, Aquellos ojos verdes, María Bonita, Luz de luna, Como yo te amé, Y resulta que te quiero, Señora, Gema, y tantas más.
Gracias a la vida que nos ha permitido disfrutar esas melodías y escuchar a esos artistas. A nuestros años, esos recuerdos nos rejuvenecen, porque dan testimonio y muchos momentos en que los disfrutamos plenamente.
Y tú, querido viejo, ¿recuerdas tus canciones y tus intérpretes favoritos? Recordar es vivir.
- *Médico y escritor