Tabasco, el desafío laboral que no logra despegar

Aunque la tasa de desocupación en Tabasco disminuyó al 3.5% en el primer trimestre de 2026, la entidad se mantiene como la segunda con mayor nivel de desempleo en todo el país

Tabasco se ubica como el segundo estado con mayor desempleo en México. La informalidad laboral afecta al 66.2% bajo la gestión de Javier May.
Tabasco se ubica como el segundo estado con mayor desempleo en México. La informalidad laboral afecta al 66.2% bajo la gestión de Javier May.Especial

El gobernador de Tabasco, Javier May Rodríguez, enfrenta críticas debido a que no ha implementado suficientes políticas efectivas para combatir el desempleo y la precariedad laboral que afectan a la entidad. Aunque cifras de la Secretaría de Economía señalan que la tasa de desocupación descendió al 3.5% en el primer trimestre de 2026 —equivalente a 40,000 personas sin trabajo—, Tabasco se mantiene como la segunda entidad con mayor desempleo en el país, superada solo por la Ciudad de México.

El panorama laboral en Tabasco refleja retos estructurales profundos, destacando una marcada brecha de género y una elevada precariedad.

Datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) Tabasco revelan que mientras que la desocupación masculina se sitúa en 3.8% (26,000 personas), la femenina es del 3.2% (14,000 personas). Sin embargo, la inclusión de las mujeres es crítica, con una tasa de participación laboral de apenas 41.9%, colocando a Tabasco como el quinto estado con menor participación femenina en México.

La inestabilidad domina el mercado laboral, con una Tasa de Informalidad Laboral del 66.2%, afectando a más de 731,000 tabasqueños que carecen de prestaciones sociales.

Debido a salarios promedios mensuales de $6,410 MXN, el 41% de la población se encuentra en situación de pobreza laboral, una cifra significativamente superior al promedio nacional del 30.7%. La creación de puestos de trabajo formales ha sido lenta, con apenas 8,195 nuevas plazas en lo que va del año, manteniendo al estado en alerta amarilla según el semáforo económico de “México, ¿cómo vamos?”.

Analistas económicos coinciden en que la estrategia actual del gobierno se ha limitado a la creación de plazas temporales o de subsidio, sin lograr consolidar una política económica industrial independiente que diversifique al estado más allá de la industria petrolera. La economía local continúa mostrando una alta dependencia de las transferencias e inversiones del Gobierno Federal para sostener su actividad.