Respuestas claras, pide arzobispo de Monterrey en casos Debanhi y María Fernanda

El presidente del Episcopado Mexicano exhortó en su mensaje dominical a las autoridades a ser sensibles en los casos de desapariciones de mujeres

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El arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, manifestó su solidaridad con las familias que sufren la desaparición o muerte de un ser querido, especialmente por los casos de las jóvenes Debanhi Escobar y María Fernanda Contreras / Cuartoscuro

El arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, manifestó su solidaridad con las familias que sufren la desaparición o muerte de un ser querido, especialmente por los casos de las jóvenes Debanhi Escobar y María Fernanda Contreras.

Monseñor Cabrera López expresó que no se puede continuar con la violencia, por lo que es necesario que las autoridades, las instituciones y la sociedad, haga un verdadero ejercicio de unidad en la responsabilidad de procurar el bien común, en especial de la población más vulnerable.

Como Pastor de esta Iglesia, me uno al sufrimiento de los padres y madres, de los hermanos, hermanas, abuelos y de todos los miembros de las familias que transitan el difícil camino del dolor y la desesperación, pidiendo que se haga realidad el anhelo de justicia ante la desaparición o muerte de sus seres queridos. Me refiero de modo especial a Debanhi y María Fernando, a quienes tenemos presentes siempre en nuestro corazón y en nuestra oración”, expresó.

El presidente del Episcopado Mexicano exhortó en su mensaje dominical a las autoridades a ser sensibles en los casos de desapariciones de mujeres. También señaló la necesidad de realizar acciones concretas en materia de seguridad para recuperar la confianza de la ciudadanía.

Rogelio Cabrera López manifestó que las autoridades no deben creer que se tranquiliza a las familias que enfrentan la desaparición o muerte de uno de sus integrantes “con información a medias”.

Dispongamonos a realizar acciones concretas, particularmente en materia de seguridad, lo que devolverá a la sociedad la confianza perdida. Los discursos dan información y tal vez algo de consuelo, pero el llanto y la impotencia que vive la sociedad no permitirá que esas palabras se escuchen, es necesario dar respuestas claras y objetivas. No es posible que pensemos que se puede tranquilizar a una familia sumida en el dolor con una información a medias, sin auténticos fundamentos”, señaló.

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