Lirio acuático: bello, plaga y mortífero

Genera condiciones para el desarrollo de organismos vectores de enfermedades graves como dengue, filariasis, helmintiasis, encefalitis…

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La mayoría de los cuerpos de agua de este país enfrentan la invasión del lirio.Fotos: Lirio Acuático Conabio / Cuartoscuro.

Su hermosa flor color violeta que aparece una vez al año gustó tanto a Carmen Romero Rubio, esposa del general Porfirio Díaz, que en el año de 1897, liberó el primer lirio acuático o jacinto (Eichhornia crassipes), en los humedales de Xochimilco, para tratar de embellecer los canales, sin saber que más de un siglo después esta especie exótica invasora, sería la plaga más peligrosa y mortífera de los ecosistemas acuáticos de México.

El lirio acuático, nativo de la cuenca del Amazonas fue introducido a nuestro país como planta ornamental a mediados del siglo XIX, por familias adineradas que buscaban imitar estilos europeos en sus estanques.

Lamentablemente, esta planta que tiene una reproducción muy acelerada crea mantos densos que asfixian los cuerpos de agua y las especies nativas de fauna y flora, consumiendo el oxígeno, impidiendo la fotosíntesis y bloqueando la navegación.

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Una de las 100 especies más dañinas e invasoras del mundo

El impacto del lirio acuático a la biodiversidad, la economía y la salud pública es tan grave que se encuentra clasificado dentro de las 100 especies más dañinas del mundo y las 100 especies más invasoras a nivel global, de acuerdo a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN).

Datos de la Comisión Nacional para el Uso y Conocimiento de la Biodiversidad (Conabio), establecen que más de 70 mil hectáreas de agua están afectadas por el lirio acuático en México; “prácticamente todos los lagos y presas del país tienen problemas con esta especie”.

Los únicos lugares en los que no se ha registrado la presencia del lirio acuático son los estados de Baja California Sur, Tlaxcala y Zacatecas”, indica la Conabio.

La respuesta de las autoridades ante la problemáticas

La Estrategia Nacional para la Prevención y el Control de Plantas Acuáticas Invasoras 2026-2030, a cargo del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), pretende hacer frente a esta alarmante situación que viven los cuerpos de agua dulce en territorio nacional.

Según el diagnóstico, en México existen 42 plantas acuáticas, y de ellas, 10 son exóticas invasoras, 28 son nativas con comportamiento invasivo y cuatro son nativas sin reporte de invasividad.

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El documento de 19 páginas en poder de Excélsior, reconoce que especies como el lirio acuático (Eichhornia crassipes) y el carrizo gigante (Arundo donax), introducidas desde hace más de 100 años al país, provocan graves problemas de índole económica, ecológica y de salud.

En términos monetarios, advierte sobre las pérdidas de agua por evapotranspiración, el azolvamiento prematuro de embalses, la limitación de la actividad pesquera y recreativa, la obstrucción de canales de riego y de tomas en plantas hidroeléctricas, así como las fallas de operación en obras hidráulicas.

Como parte de los riesgos ecológicos, subraya que la acumulación de grandes cantidades de plantas acuáticas provoca el estancamiento de agua, lo que disminuye el oxígeno disuelto y, por consiguiente, ocasiona la muerte de especies acuáticas nativas.

Mientras que los problemas a la salud, se deben a que las plantas acuáticas invasoras generan condiciones para el desarrollo de organismos vectores de enfermedades graves y hasta mortales, como dengue, filariasis, helmintiasis, encefalitis, paludismo y fiebre amarilla, entre otras.

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Debajo de los lirios sólo se ve una estela de muerte.

Las acciones que está llevando a cabo el gobierno de México.

La estrategia del gobierno de México puesta en marcha a través del IMTA, contempla acciones orientadas a la prevención y control de estas especies invasoras con énfasis en las tres cuencas prioritarias comprendidas en el Plan Nacional de Desarrollo y el Programa Nacional de Restauración Ambiental 2025–2030: Atoyac, Lerma-Santiago y Tula.

En este sentido, incluye cinco ejes: desarrollar capacidades técnicas para prevenir, detectar y reducir el riesgo; establecer programas de control y erradicación; establecer acciones coordinadas estatales y municipales; promover la concientización e informar oportunamente a la sociedad, así como garantizar mecanismos de financiamiento para la implementación de los programas.

*mcam