Reducen 86% polígono de protección para la vaquita marina 

La pesca con embarcaciones menores provoca la captura incidental de la vaquita marina, que muere ahogada en las redes de enmalle 

Panga con redes en el Golfo de Santa Clara, Sonora
Panga con redes en el Golfo de Santa Clara, SonoraErnesto Méndez

La temporada de captura de camarón en el Alto Golfo de California inició con la reducción de facto de casi el 86 por ciento del polígono de protección de la vaquita marina, para permitir de nueva cuenta la pesca con redes de enmalle y agalleras, prohibidas solo en el papel desde septiembre de 2020.

A pesar de que el nuevo acuerdo regulatorio, acordado desde el 5 de febrero entre pescadores y el gobierno de México, aún no se publica en el Diario Oficial de la Federación (DOF), la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) ya dio por hecho las modificaciones al área donde estaban prohibidas las capturas con equipos de pesca tradicionales.

A través de la Circular No.- 00019/26, con fecha del 6 de octubre de 2026, la Dirección General de Ordenamiento Pesquero y Acuícola de la Conapesca, informó a las Federaciones de Pescadores de San Felipe, Baja California y el Golfo de Santa Clara, Sonora, las nuevas "coordenadas del área de protección de la vaquita marina y el pez totoaba", que pasa de una extensión de 11 mil 106 kilómetros cuadrados a solo mil 562 kilómetros cuadrados.

Se abrió a las actividades pesqueras con redes de enmalle y agalleras una zona de nueve mil 544 kilómetros cuadrados
Se abrió a las actividades pesqueras con redes de enmalle y agalleras una zona de nueve mil 544 kilómetros cuadradosFoto: Ernesto Méndez | Excélsior

En este polígono de restricción, se mantiene la llamada Zona de Tolerancia Cero de 225 kilómetros cuadrados, con un recién creado Canal de Navegación de 3.39 kilómetros de largo por 383 metros de ancho.

De esta forma, se abrió a las actividades pesqueras con redes de enmalle y agalleras una zona de nueve mil 544 kilómetros cuadrados, que equivale a 6.5 veces la superficie que ocupa la Ciudad de México.

La Conapesca acompañó esta medida con la modificación de los "permisos de pesca comercial para embarcaciones menores" en la región, con vigencia del 6 de octubre de 2026 al 15 de octubre de 2030, con el fin de eliminar las artes de pesca alternativas y de bajo impacto, como la suripera y el llamado chango ecológico, que nunca se utilizaron; sin embargo, en su lugar volvió a autorizar el uso de chinchorros de línea, que son redes de enmalle.

El acuerdo regulatorio del 24 de septiembre de 2020, publicado en el DOF, establece en su Artículo Segundo: "Se prohíben permanentemente todas las redes de enmalle, incluyendo aquellas construidas de hilo de nylon monofilamento o multifilamento, o cualquier modificación de las mismas, incluidas las redes agalleras, operadas de forma activa o pasiva para la realización de actividades de pesca".

Según estudios científicos de los doctores Barbara Taylor y Lorenzo Rojas-Bracho, la pesca con embarcaciones menores provoca la captura incidental de la vaquita marina, que muere ahogada en las redes de enmalle y agalleras, utilizadas en las pesquerías más importantes del Alto Golfo de California, al quedar atrapada y no poder subir a la superficie a respirar.

Se abrió a las actividades pesqueras con redes de enmalle y agalleras una zona de nueve mil 544 kilómetros cuadrados
Foto: Ernesto Méndez | Excélsior

El impacto de esta actividad provocó un declive acelerado de la especie, que en 1997 contaba con una población de alrededor de 567 ejemplares, para 2026 se estima que sólo quedan entre siete y 10 ejemplares.

Un reciente estudio de Juan Manuel García Caudillo, reconocido consultor sobre la pesca responsable y sustentable, publicado en la revista académica Hidrobiológica de la UAM-Iztapalapa, confirma que las redes de enmalle y agalleras en el hábitat de la vaquita marina nunca se fueron.

Prueba de ello, es que las capturas, lejos de disminuir, crecieron entre 2020 y 2024, incrementando la presión sobre el hábitat de esta especie en crítico peligro de extinción.

Si se compara la producción anual promedio de las tres principales pesquerías, en el periodo posterior a la prohibición de las redes con respecto a la registrada antes de la implementación de las medidas de protección para la vaquita marina, se tiene que la pesquería de camarón es 1.5 veces más grande, la de chano cinco veces y la de sierra 22", indicó.

En su publicación, el experto advirtió sobre las fallas estructurales y de gobernanza en el hábitat de la vaquita marina, como la falta de alternativas socioeconómicas para las comunidades y la debilidad en la vigilancia, que impidieron el éxito de las prohibiciones.

Se abrió a las actividades pesqueras con redes de enmalle y agalleras una zona de nueve mil 544 kilómetros cuadrados
Foto: Ernesto Méndez | Excélsior

GPS y marcaje de redes

En la Circular de la Conapesca, en poder de Excélsior, se solicita a los pescadores respetar las coordenadas donde continúan prohibidas las capturas con redes de enmalle y agalleras, mantener activos sus dispositivos de rastreo satelital instalados en las embarcaciones menores.

Se reitera que es obligación de los titulares de los permisos mantener encendidos los dispositivos de monitoreo satelital durante sus operaciones de pesca y navegación, conservarlos en buenas condiciones y evitar cualquier alteración o manipulación que afecte su funcionamiento”, indicó.

Cabe recordar que por el momento, solo 500 embarcaciones menores del Golfo de Santa Clara cuentan con estos equipos GPS, faltan por colocarse estos dispositivos en alrededor de 400 pangas en el Puerto de San Felipe.

A partir del lunes 12 de octubre de 2026 se realizará la revisión y en su caso, sustitución de los dispositivos de monitoreo satelital que no estén funcionando”, puntualizó.

Se abrió a las actividades pesqueras con redes de enmalle y agalleras una zona de nueve mil 544 kilómetros cuadrados
Se abrió a las actividades pesqueras con redes de enmalle y agalleras una zona de nueve mil 544 kilómetros cuadradosFoto: Ernesto Méndez | Excélsior

La Dirección General de Ordenamiento Pesquero y Acuícola, anunció también que se realizará el marcaje de las redes autorizadas conforme a los permisos recientemente expedidos.

Se solicita que las redes se encuentren disponibles y en condiciones adecuadas para la colocación y verificación de las marcas, así como brindar las facilidades necesarias al personal de campo para el desarrollo de los trabajos.

Asimismo, se reitera que es obligación de los titulares de los permisos conservar las marcas de las artes de pesca en buenas condiciones y evitar su alteración o manipulación, de conformidad con los artículos 132, 133 y 138 de la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables.

Tensión con la Marina 

La aplicación a raja tabla de las prohibiciones para el uso de redes de enmalle y agalleras, con base en el nuevo polígono anunciado por Conapesca, ya generó conflictos sociales en San Felipe y Santa Clara, luego de que la Secretaría de Marina (Semar) retiró equipos de pesca y aseguró una embarcación menor.

Se abrió a las actividades pesqueras con redes de enmalle y agalleras una zona de nueve mil 544 kilómetros cuadrados
Se abrió a las actividades pesqueras con redes de enmalle y agalleras una zona de nueve mil 544 kilómetros cuadradosFoto: Ernesto Méndez | Excélsior

La actuación de los marinos se debió a que sorprendieron a los pescadores realizando actividades dentro de los mil 562 kilómetros cuadrados, que quedaron vedados a las artes de pesca tradicionales, de acuerdo las coordenadas actualizadas.

En años anteriores, las autoridades toleraron que se usaran las redes de enmalle y agalleras en todo el refugio de la vaquita marina, respetando únicamente los 225 kilómetros cuadrados de la Zona de Tolerancia Cero.

Pero ahora con el nuevo acuerdo regulatorio, pendiente de aparecer en el Diario Oficial de la Federación, los operativos de inspección y vigilancia se volvieron más estrictos y buscan hacer cumplir al pie de la letra las restricciones.