Médico con autismo: la historia de Andrés González Macías

“Hay que valorar a nuestros hijos, hay que enterrar el hijo que soñamos para empezar a disfrutar al hijo que tenemos”, reflexiona Irene Macías, madre de Andrés

thumb

Andrés González Macías, un joven de 23 años, ha logrado lo que muchos consideran imposible: terminar la carrera de medicina a pesar de vivir con autismo, dislexia severa y trastorno de déficit de atención. Su historia es un testimonio de perseverancia y apoyo familiar.

“Hay que valorar a nuestros hijos, hay que enterrar el hijo que soñamos para empezar a disfrutar al hijo que tenemos”, reflexiona Irene Macías, madre de Andrés, quien nunca se rindió y ayudó a su hijo a seguir adelante.

Andrés ha encontrado en actividades como los trucos de magia, la batería y la natación no solo pasatiempos, sino terapias que le han permitido mantener un equilibrio emocional. A pesar de las dificultades, Andrés mantiene el deseo de continuar su formación académica.

“Obviamente no es rendirse a la primera. Es buscar un balance entre lo que puedo hacer, lo que no puedo hacer y qué puedo hacer para compensar estas deficiencias”, comenta Andrés sobre su enfoque para enfrentar los desafíos.

Al inicio de su carrera, Andrés soñaba con ser paidopsiquiatra, pero ahora, tras su formación, está explorando otras áreas dentro de la psiquiatría antes de tomar una decisión final.

“Se puede lograr el objetivo, tal vez no sea el mismo camino que los demás, pero se pueden hacer muchísimas cosas para lograrlo por distintos caminos”, asegura Andrés.

Cada día, con el apoyo incondicional de su madre, Andrés continúa convirtiendo su sueño en realidad, demostrando que las limitaciones no definen lo que una persona puede alcanzar.

X