Isla Pasión es la mejor playa del mundo en 2026, según TripAdvisor
Isla Pasión, frente a Cozumel, es elegida mejor playa del mundo 2026 por Tripadvisor gracias a sus aguas turquesa y entorno virgen natural.

Hay destinos que se promocionan con campañas millonarias y otros que se imponen por la fuerza silenciosa de la experiencia. Isla Pasión pertenece a esta última categoría. Este pequeño enclave frente a Cozumel, en el estado de Quintana Roo, fue elegido como la mejor playa del mundo en 2026, según el ranking Travellers’ Choice Best of the Best de TripAdvisor, una clasificación que no responde a jurados ni a estrategias de marketing, sino al veredicto acumulado de millones de viajeros.
El reconocimiento no es simbólico. El listado se elabora a partir de la cantidad y la calidad de las valoraciones recibidas durante los últimos 12 meses, lo que convierte el resultado en una radiografía fiel de las preferencias reales del turismo global. En ese mapa cambiante, donde cada temporada emergen nuevos destinos y otros se desgastan por la sobreexposición, Isla Pasión logró algo difícil: conjugar belleza natural, conservación y experiencia auténtica.
Situada a apenas diez minutos en lancha desde Cozumel, la isla es una extensión de arena blanca rodeada por aguas turquesa de poca profundidad. La imagen es reconocible —el arquetipo del Caribe—, pero lo que subrayan los viajeros es la sensación de aislamiento y calma. No hay grandes complejos hoteleros que dominen el horizonte ni infraestructura invasiva que fragmente el paisaje. La experiencia se construye sobre lo esencial: mar limpio, brisa constante y una naturaleza que todavía marca el ritmo.
Las reseñas que impulsaron su ascenso coinciden en varios puntos. La transparencia del agua permite observar el fondo marino a simple vista; la poca profundidad facilita un baño relajado durante horas, y el entorno natural ofrece la posibilidad de avistar flamencos, rayas y diversas aves costeras. No se trata solo de tumbarse al sol, sino de habitar el paisaje. Actividades como el kayak o los paseos por la orilla al atardecer completan una oferta discreta, lejos del turismo masivo.
El liderazgo de Isla Pasión confirma, además, la vigencia del Caribe en el imaginario internacional. A pesar de la competencia creciente de destinos en Asia o el Mediterráneo, la combinación de clima estable, mar templado y arena blanca continúa como referencia aspiracional. Sin embargo, el ranking de 2026 muestra un matiz interesante: el viajero contemporáneo ya no busca únicamente postal y temperatura ideal, sino experiencias diferenciadas y entornos con identidad propia.
El podio lo completan dos playas griegas: Elafonissi y la laguna de Balos, ambas en Creta, conocidas por sus formaciones geográficas singulares y, en el caso de Elafonissi, por su arena de tonalidades rosadas. La lista continúa con enclaves tan diversos como Eagle Beach, en Aruba; Praia da Falésia, en el Algarve, Portugal, reconocible por sus acantilados rojizos, o Banana Beach, en Tailandia. La clasificación refleja un claro predominio europeo, aunque el Caribe mantiene posiciones estratégicas en los primeros puestos.
España conserva su lugar en la conversación global. Playa de Muro, en Mallorca, ocupa el puesto 12. Con seis kilómetros de arena fina y aguas poco profundas, se consolidó como el arenal más valorado del país. Su atractivo radica en la combinación de accesibilidad, servicios y un entorno natural que, pese a la presión turística, mantiene altos estándares de calidad ambiental. Aunque desciende algunos puestos respecto al año anterior, sigue como la referencia española en el listado.
Maspalomas, en Gran Canaria, aparece en la vigésima posición. Su paisaje de dunas, moldeado por el viento y el tiempo, ofrece una imagen casi desértica que contrasta con el azul del Atlántico. El faro histórico y el clima templado durante todo el año convirtieron a esta playa en un clásico del turismo europeo, capaz de resistir el paso del tiempo y las modas.
Más allá de las posiciones concretas, el ranking revela una tendencia de fondo. Las playas que mejor funcionan en la conversación digital son aquellas que aportan algo más que infraestructura y comodidad. La presencia de fauna —como los pingüinos en Boulders Beach, Sudáfrica—, la singularidad geológica o la sensación de exclusividad pesan cada vez más en la valoración del viajero. La experiencia se mide en autenticidad.
En ese contexto, Isla Pasión encarna un equilibrio delicado: accesible, pero no saturada; organizada, pero no artificial; promocionada, pero todavía intacta en su esencia. Su éxito no es casual. Responde a una demanda creciente de espacios donde la naturaleza no sea un decorado, sino el eje central del viaje.
Que una pequeña isla mexicana encabece el ranking mundial en 2026 no es solo una anécdota turística. También es un indicador de hacia dónde se dirige el deseo del viajero contemporáneo: menos artificio, más paisaje; menos ruido, más horizonte abierto. Isla Pasión, al menos este año, simboliza esa aspiración colectiva de encontrar un rincón del mundo donde el tiempo se dilate y el mar vuelva a ser protagonista.
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