Interno denuncia a directivos del penal de Tlaxcala por extorsión y amenazas
El reo señaló que teme por su vida y la de sus hijas, quienes —asegura— han sido amenazadas por el director del Cereso, Juan Antonio Martínez Guerrero.

Un interno del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Tlaxcala denunció a directivos del penal por presunta extorsión y por obligarlos a salir de las instalaciones para cometer robos, entre otros delitos.
El reo señaló que teme por su vida y la de sus hijas, quienes —asegura— han sido amenazadas por el director del Cereso, Juan Antonio Martínez Guerrero.
Hago este video porque temo por mi vida, por mi integridad física, temo por mis hijas… ellas están siendo amenazadas por el director del centro Juan Antonio Martínez Guerrero. Este señor me obligaba a pagarle cuota cada semana, al igual que el comandante Aristóteles Ortiz Conde y el comandante Elenai Primo Fernández”, denunció.
El interno también reveló las cantidades que, según él, le exigían para recibir “protección”: desde 3 mil hasta 20 mil pesos por quincena. Indicó que, tras el cambio en la Dirección General de Prevención y Reinserción Social del estado, con la llegada de Arturo Núñez Díaz, Martínez Guerrero le pidió conseguir a personas “que lo aniquilen”.
Aseguró que internos eran sacados del penal para robar y que, quienes se negaban, eran trasladados al reclusorio de Apizaco.
En Tlaxcala, yo y otras personas éramos sacados por el director para ejecutar robos en gasolineras. Ya no quisimos y dejamos de pagar la cuota porque era excesiva; entonces nos enviaron para acá, y me amenazó con que iba a amanecer colgado como a ‘la yegua’”, relató.
El interno pidió apoyo a la presidenta de la República, pues teme por su vida.
Por su parte, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Tlaxcala informó que iniciará una investigación tras el video con señalamientos contra el director del Cereso, y aseguró que brindará seguridad al reo denunciante.
La Comisión Estatal de Derechos Humanos señaló en un comunicado que ya abrió una investigación sobre las acusaciones de la persona privada de su libertad.
EL EDITOR RECOMIENDA



