Más del 70 % de los adultos en México mantiene una alimentación deficiente en nutrientes esenciales, alertan especialistas
La falta de nutrientes esenciales en la dieta diaria se mantiene como un reto frente al consumo de comida ultra procesada y hábitos alimenticios inadecuados.

Especialistas advierten que la alimentación diaria de los mexicanos es en su mayoría de bajo valor nutrimental.
En nuestro país, una proporción mayoritaria de la población adulta no cubre los requerimientos básicos de una alimentación balanceada, particularmente en el consumo de vitaminas y minerales esenciales. De acuerdo con análisis derivados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT), solo alrededor del 25–30 % de los adultos consume la cantidad recomendada de frutas y verduras, lo que implica que más del 70 % presenta una dieta con deficiencias nutricionales.
Por lo anterior, especialistas en salud advierten que esta situación no solo está relacionada con la falta de acceso a alimentos frescos, sino con la alta presencia de comida ultra procesada y productos de bajo valor nutrimental en la dieta diaria. Este patrón alimentario contribuye a carencias de micronutrientes clave como hierro, calcio, ácido fólico y vitaminas del complejo B, indispensables para el funcionamiento metabólico y el sistema inmunológico.

La nutrición no depende solo de lo que elegimos comer, sino también de lo que dejamos de lado. Cuando faltan vitaminas y minerales, el cuerpo lo resiente silenciosamente, afectando su bienestar con los años” recalcó el L.N. Roberto Plascencia, vocero especializado de PiSA Farmacéutica.
La evidencia muestra que estas deficiencias pueden favorecer la aparición de enfermedades crónicas, fatiga persistente y una menor capacidad de respuesta del organismo ante infecciones. A pesar de ello, la alimentación deficiente continúa normalizándose en la vida cotidiana, desplazando alimentos naturales por opciones rápidas y altamente procesadas.
Desde la industria farmacéutica, el tema se observa como un reto integral de salud. La prevención y la educación alimentaria se posicionan como elementos complementarios al tratamiento médico, especialmente en un contexto donde los sistemas de salud enfrentan una creciente carga de enfermedades asociadas al estilo de vida.

“Promover una nutrición adecuada y hábitos saludables es parte de una visión preventiva que busca fortalecer la calidad de vida y disminuye riesgos evitables en la población” concluyó el especialista.
En el marco del Día de la Nutrióloga y el Nutriólogo en México, celebrado cada 27 de enero, especialistas coinciden en que atender la calidad nutricional de la alimentación cotidiana es una medida esencial para proteger la salud pública. Fortalecer el acceso a información confiable y fomentar decisiones alimentarias más conscientes puede marcar una diferencia significativa en el bienestar de millones de personas.
«pev»
EL EDITOR RECOMIENDA



