Edificios vulnerables, pese a resistir sismos; desmitifican triángulos de vida
Más de mil inmuebles en la Ciudad de México están en muy alto riesgo debido al daño acumulado, por lo que expertos llaman a revisar la construcción y ubicar sitios seguros

El daño acumulado en los edificios debido a los sismos, sin monitoreo ni mantenimiento, los hace más vulnerables ante nuevos terremotos.
Así lo explica Jesús Valdez, ingeniero constructor, director general de Miyamoto México, quien recomienda vigilar las estructuras de las edificaciones.
Tal es el caso de más de mil edificios en la Ciudad de México que están en muy alto riesgo, en caso de presentarse un terremoto como el que se espera que provenga de la costa de Guerrero. Se trata de edificaciones principalmente construidas antes de 1985.
Lo mejor que podemos hacer es previo al terremoto. Normalmente en las estructuras construidas previas al 85 con códigos de construcción anteriores que ya vivieron varios terremotos, el daño se puede ir acumulando, esas son las edificaciones de muy alto riesgo”, expuso.
Deben revisar “cuáles son los riesgos en los que están y y aumentar las probabilidades de sobrevivir ya sea saliendo rápido o estando en un lugar seguro”, dijo.
El experto, quien participó en los rescates del edificio de Álvaro Obregón 286 que colapsó en 2017, desmitificó los llamados triángulos de vida, al menos en las edificaciones mexicanas.
Triángulos de vida se empezó a difundir mucho por lo que puede suceder en California, lo que sucedió en San Francisco en algunas viviendas en el 89, en Japón se difunde mucho el triángulo de vida, de hecho hasta hay unas imágenes donde piden que uno se siente al lado de los muebles, porque si cae una edificación construida de madera o de materiales ligeros, los muebles alcanzan a resistir esos elementos”.
Sin embargo, en Ciudad de México y en general en todo el país construimos con concreto y tabique, que son elementos muy pesados y los edificios todavía más; si eso colapsa no hay mueble que sostenga una estructura tan pesada de forma triangular, realmente lo que pasa es que todo se termina aplastando, ya sea completamente vertical, uno arriba del otro o con un corrimiento hacia algún lado, y lo que se generan son espacios de vida horizontales”, detalló en entrevista con Excélsior.
Comentó que lo que se ha visto es que se forman espacios de alrededor de 40 centímetros generados por objetos más resistentes como un refrigerador, por ejemplo.
Otro de los mitos es que los baños son el lugar más seguro para protegerse y que hay que colocarse debajo de las trabes. “La forma de falla de las columnas es por medio de la compresión, las trabes al momento de que todo un piso se comprime, lo que era una altura de 2.50 o 3 metros se convierte en una pila de escombros de 50 a 60 centímetros”, refirió.
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Por su parte Carlos Miguel Valdés González, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM, coincidió en que la principal arma para estar protegidos ante un sismo es la preparación previa.
Lo mejor es tener ubicados los sitios de seguridad a menos que esté a uno o dos pisos de salir, hacer la ruta de salida y tratar de memorizarla, por si se va la luz. Alguna de las sugerencias, por ejemplo, es que en una mochila que tengamos, agua, latas con comida, una lámpara también de baterías, y un botiquín pequeño”, señaló el especialista.
LISTOS PARA SIMULACRO NACIONAL
Varios estados de la República se unirán hoy al simulacro nacional.
En Jojutla, Morelos, honrarán a víctimas del sismo que hace 7 años destruyó el municipio.
En Oaxaca al menos 300 municipios y más de dos mil edificios públicos federales y estatales participarán. En Sonora se sumarán más de dos mil inmuebles. También cientos en Jalisco y Baja California Sur.
Coahuila durante la semana hará más de 40 simulacros con la participación de más de 15 mil personas.
-Alma Gudiño, Patricia Briseño, Daniel Sánchez, Pedro Tonantzin, Germán Medrano y Karla Méndez
cva