Diagnósticos éticos frente al TDAH; neurociencia y desarrollo infantil

Expertos proponen estudios integrales para frenar etiquetas y mejorar el control emocional del niño mediante un análisis de su conducta diaria sin recurrir de inicio a medicamentos

Personal del CBTIS 130 resaltó que la suspensión de clases es preventiva y con el propósito de salvaguardar la integridad y el bienestar de alumnos, maestros y personal administrativo.
En el marco del Día Internacional del TDAH, la comunidad médica y pedagógica plantea un enfoque basado en la neurociencia para entender esta condición del neurodesarrollo..Foto: Especial

Recibir un reporte escolar sobre un posible Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) puede generar incertidumbre en el entorno familiar. La ausencia de protocolos rigurosos en las instituciones educativas deriva en que, en ocasiones, docentes o psicólogos emitan comentarios sobre esta condición sin el sustento profesional adecuado.

En el marco del Día Internacional del TDAH, la comunidad médica y pedagógica plantea un enfoque basado en la neurociencia para entender esta condición del neurodesarrollo.

Sandra Schaffer, directora del Centro Psicoaprende, explica que el trastorno afecta primordialmente la autorregulación del cerebro.

El punto central reside en la dificultad que presenta el sistema nervioso para gestionar la energía atencional. Esta condición se manifiesta en el fenómeno del hiperfoco, que permite al menor concentrarse en actividades de su interés pero genera frustración cuando la tarea no le resulta motivadora.

Expertos señalan que el trastorno afecta primordialmente la autorregulación del cerebro.
Expertos señalan que el trastorno afecta primordialmente la autorregulación del cerebro.Especial

En la práctica cotidiana aparecen señales que suelen confundirse con falta de esfuerzo. Es frecuente observar el extravío de útiles escolares, el olvido de tareas o apuntes incompletos, conductas vinculadas a fallas en la organización y no a una supuesta flojera.

Otro indicador se presenta en el rendimiento académico, cuando un alumno domina un tema al estudiar en casa, pero obtiene notas bajas debido a respuestas impulsivas o problemas en la memoria de trabajo para recuperar información.

Estas dificultades se extienden a las horas dedicadas a los deberes escolares y la necesidad de supervisión constante para evitar el abandono de la actividad.

Los padres podrían aprovechar el periodo vacacional para identificar estos rezagos fuera del entorno académico. En el hogar, la condición puede manifestarse en la incapacidad de seguir instrucciones de varios pasos o en la distracción al realizar tareas cotidianas básicas.

En la práctica cotidiana aparecen señales que suelen confundirse con falta de esfuerzo.
En la práctica cotidiana aparecen señales que suelen confundirse con falta de esfuerzo.Especial

La investigación actual subraya además que las explosiones emocionales y la baja tolerancia a la frustración son componentes neurológicos del trastorno y no una consecuencia de la falta de límites en la crianza.

Debido a que el diagnóstico es clínico y no depende de pruebas de laboratorio, Schaffer advierte sobre el riesgo de conformarse con observaciones empíricas o cuestionarios superficiales. Un proceso certero debe integrar tres ejes fundamentales para entender el perfil del menor.

El primer pilar es el médico, donde especialistas en neuropediatría o paidopsiquiatría realizan una historia clínica del desarrollo. A este se suma el eje pedagógico para evaluar la adaptación social en la escuela y el eje neuropsicológico, que aporta una medición de funciones ejecutivas mediante pruebas estandarizadas.

Detectar estos indicadores entre los 5 y 6 años de edad facilita intervenciones como el neurofeedback, un entrenamiento para que el cerebro aprenda a autorregularse sin recurrir inicialmente a fármacos. El objetivo de un diagnóstico profesional es descubrir fortalezas como la creatividad y la flexibilidad cognitiva para que el menor se desarrolle en el entorno adecuado.