Irma Serrano, la Tigresa... y se hizo su diabla voluntad

Addis Tuñón

Addis Tuñón

El fama-sutra

Bienvenidos sean mis sensuales fama lovers. Como saben, aquí somos libres de humo, no nos reservamos el derecho de admisión y analizamos a los famosos en todas las posiciones.

El pasado viernes presenté en De primera mano el inicio de un desenlace. Es decir, la primera diligencia que Pilar de León ejecutó como heredera universal legítima de Irma Serrano.

Si ustedes recuerdan, amaron o, mínimo, ubican a la famosa Tigresa, seguro les viene a la mente esa personalidad bravía de cejas arqueadas, ojazos felinos y un lunar en la frente. Irma Serrano, al inicio de la primera década del siglo, figuró como un remedo de quien fue. Si ustedes están chavos tal vez ignoren que esa señora de caprichos casi infantiles, a quien el Pato Zambrano y Poncho de Nigris manipulaban a su antojo, tuvo en sus años mozos a los hombres más poderosos de México comiendo de sus enaguas.

Si Irma Serrano cacheteó a un presidente en su propia casa frente a la Guardia Nacional y, siendo él su amante en turno, prefirió la humillación histórica a que la Tigresa entrara a Palacio Nacional en busca de la primera dama, imagínense nomás lo bragada que era. Sin embargo, los años 80 quedaron muy lejos de un medio artístico que vio en Irma a un personaje y lo expuso de una y mil formas aprovechando su necesidad de vigencia.

Recuerdo una de las muchas veces que pasé largas, pero muy largas, horas en su casa de Reforma Lomas. Llegar ahí era ver de frente al chamuco sin chones que, virilmente entusiasmado, me obligaba a verle de reojo para luego colgar mi bolso de “la protuberancia” en lo que la señora del servicio me anunciaba.

Irma atendía desde su sofá cama. La humedad, sus perritos y las muchas cremas que se untaba generaban un olor peculiar que no quiero definir. Ella me pidió quedarme. Era viernes, yo lo que más deseaba era terminar mi chamba y salir con mis amigas. Dije que no. Entonces entendí que la soledad es mala consejera. Irma abrió su casa y su chequera a quienes le dieron cariño a cambio de lo único que ella tenía: su dinero.

Era 2009. La sobrina, o por lo menos así la conocí yo, era acusada de despojo y robo a Irma Serrano. Los parientes de Chiapas, al parecer, se habían hartado de los desfiguros y desfalcos a la fortuna de la Tigresa y desenmascararon a

PILAR DE LEÓN

Se llevaron a Irma. Lo primero que hicieron, además de revisar las cuentas de banco, alhajas y pertenencias, fue ir con un notario para iniciar un juicio de interdicción; es decir, se movieron raudos y veloces para declarar a la solitaria y millonaria tía carente de sus facultades mentales.

La jugada era certera: por un lado, incapacitaban a la poseedora de los bienes para hacer cualquier transferencia o disposición de su dinero y, por el otro, se deshicieron de la mujer que estaba más cercana a la Tigresa.

Cinco años purgó en la cárcel Pilar de León. Portadas y planas enteras se llevó la noticia de su encarcelamiento. La dizque sobrina era una hampona y tuvo su merecido. Con ese dato, reporteros y seguidores de Irma nos quedamos tranquilos.

Lo que no sabíamos, pero ahora les detallo, es que en aras de amarrar la herencia los parientes de Irma cometieron un error monumental. Tenían ya a su favor el juicio de interdicción. Irma estaba a su cuidado en la casa de Tuxtla, en Chiapas. León Felipe y su mamá Carmela, sobrina y sobrino nieto de Irma, manejaban toda la fortuna de la famosa. Aún así, formularon un testamento en el que ella les dejaba todo sin miramientos. Insisto: era 2009. Los años transcurrieron con una Irma alejada del espectáculo que tanto amaba y con apariciones esporádicas. Hace tres años la Tigresa falleció, y sucedió lo que no vimos venir.

Pilar de León no se quedó cruzada de brazos. En estos tres años inició un juicio en el que se demostró que el famoso testamento de 2009 era inválido. ¿Por qué? Pues porque nadie puede formular su testamento si carece de sus facultades mentales; es decir, el testamento que hicieron a favor no valía. Los parientes que la declararon senil se pegaron un balazo en el pie.

Resulta que, como en telenovela, la expresidiaria ahora es la dueña de todo. Existe un testamento de Irma notariado en 2007; ahí, estando ella en pleno uso de facultades mentales, nombró a Pilar como su única heredera. La sentencia fue clara: este jueves Pilar y un numeroso contingente iniciaron la diligencia de embargo a la casona de Tuxtla Gutiérrez, en Chiapas.

La historia la he seguido cautelosa durante todos estos años. Conozco a Pilar y siempre creí en su verdad. Los segundos previos a que judiciales, peritos y demás abrieran la chapa de esa puerta, Pilar me hizo una videollamada. Como testigo de una versión que muy pocos creímos, me sentí agradecida de estar. En tiempo real vi lo mismo que todos y ¡cuál sería nuestra sorpresa cuando descubrimos que el sobrino de Irma, el mismo que decía estar asqueado de Pilar y defender el legado de su tía, León Felipe, había abandonado ya la propiedad! Parece que éste es el inicio de otras acciones, como será la recuperación del teatro Fru Fru. El único testamento dictado por Irma Serrano en su sano juicio beneficia a Pilar y nada más que a Pilar. León Felipe y su madre deberán rendir cuentas de una fortuna que parece nunca les perteneció.

Así pasa con tantas celebridades: si llegan a viejos y no dilapidaron su riqueza, es la herencia y los conflictos por la misma lo que sigue acaparando las noticias. Irma no creía ni en el amor ni en Dios. Decía que al irse la recibiría el infierno porque ahí estaban todos sus amigos. Sería humor o una creencia real, no lo sé. Pero sí creo que ahí, desde donde está, la Tigresa debe estar feliz, porque al fin se hizo su diabla voluntad.