Huertos urbanos, ¿El futuro de la comida?

El cultivo de los propios alimentos es una tendencia que cobra mayor importancia entre los citadinos

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La empresa Tierra Permanente busca el diseño del medio ambiente para mejorar la calidad de vida. Foto: Cortesía Tierra Permanente

CIUDAD DE MÉXICO, 2 de abril.- La cultura de consumir alimentos de un huerto propio es una realidad que se vuelve más popular entre la población citadina.

¿Qué se necesita para tener un huerto urbano?

  • Elegir un espacio. Pueden ser desde balcones hasta jardines.
  • Alistar el terreno. Es importante que 15 días antes de que se siembre se abone con humus de lombriz o compost. Se debe rellenar el cultivo con sustrato en sacos, después de 45 días se recomienda poner fertilizantes.
  • Regar el cultivo. Los huertos de pequeño tamaño se deben rociar con agua en cortos tiempos y de manera frecuente.
  • Controlar las plagas. Para que el cultivo sea resistente a los hongos y plagas, es necesario que reciban luz, agua y nutrientes.

Su historia se remonta a las guerras mundiales cuando se desarrollaban programas gubernamentales para economizar el dinero a través de la agricultura urbana. Un ejemplo fueron las campañas en Gran Bretaña, Dig for Victory y Victory Gardens, en Estados Unidos. Éstas tenían el fin de fomentar el autoabastecimiento de alimentos en tiempos difíciles.

A partir de los años setenta, los huertos urbanos reaparecieron como parte de la desindustrialización y apoyo a la ecología.

En Europa no sólo avalaban la creación de éstos, sino también la cría de animales de granjas en espacios citadinos como parte de la educación ambiental.

Lo cierto es que al día de hoy más personas optan por cultivar sus alimentos en sus residencias como una forma de ahorrar el dinero que se destina en ellos, además de ofrecer una opción libre de pesticidas, y al mismo tiempo, apoyar a la ecología.

En México existen diferentes empresas que promueven talleres y el material necesario para cultivar los alimentos en casa como Tierra Permanente, que comenzó hace tres años y medio, ofreciendo cursos de agricultura urbana y permacultura, ciencia del diseño del medio ambiente sostenible que se adapta a lugares urbanos. También imparten cursos de restauración y suelos de compostas, las técnicas para crear tu propio huerto y asesorías de sistemas de acuaponia, entre otros.

Nuestro objetivo es impulsar la vida dentro del suelo para que el cultivo crezca mucho más saludable. La clave para tener un huerto en buenas condiciones es combinar las plantas, porque ellas entre sí se ayudan de diferente manera. Por ejemplo, los jitomates siempre es bueno plantarlos con albahacas”, comentó Javier de Cortina, director general de Tierra Permanente.

Por otro lado, uno de los proyectos comprometidos es Chula Verdura, en el que las fundadoras Dulce Robles y Andrea Ortega, en conjunto con la bióloga Brenda Martínez realizaron un prototipo de una olla de cultivo hidropónico llamada MOL en la que se pueden sembrar hasta seis tipos de hortalizas.

Realizando una investigación nos dimos cuenta que la electricidad es un factor importante en la cultivación de la hidroponía. A veces en una ciudad es complicado contar con un jardín, entonces este método te permite cultivar en agua y no es necesario un suelo como tal.

"La ventaja de nuestra olla es que no necesita electricidad porque funciona a través de una bomba manual en la que la capilaridad de las plantas u hortalizas sembradas, absorben los nutrientes que tiene la mezcla de agua”, comentó Dulce Robles, socia fundadora de Chula Verdura.

Estas iniciativas y muchas otras se han sumado a las preferencias ecoamigables, incluso las escuelas comienzan a impartir cursos sobre el cuidado de los mismos. Sin duda, una tendencia que apunta a que formará parte de la vida diaria de los ciudadanos.

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