Ausencias que lastiman: “Los fantasmas del recuerdo siguen”

En Guanajuato evocan el drama de un grupo de cazadores desaparecidos en Zacatecas.

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LEÓN, Gto., 21 de octubre.—  Han pasado casi cuatro años desde que un grupo de cazadores leoneses desapareció en la Sierra de Morones, Zacatecas. Los excursionistas, entre ellos dos exmilitares, fueron presuntamente asesinados por el crimen organizado; pero hasta el momento ni las autoridades federales o zacatecanas o de Guanajuato han dado un informe oficial.

A pesar de la magnitud del crimen, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos  (CNDH) tardó cuatro años, apenas en septiembre pasado, en señalar al gobierno de Zacatecas bajo la  recomendación 42/2014.

El cabo en retiro José Luis Cordero Anguiano exigió la presentación de sus dos hermanos, Diego y Ernesto Cordero Anguiano, así como de su sobrino Juan Diego Cordero Valdivia, de quienes no se ha dicho oficialmente si están muertos o no. Ellos son tres de los ocho cazadores desaparecidos en diciembre de 2010.

“Aunque yo ya sé que están muertos. Ya mi familia se ha ido de León. Es el exceso de dolor que no podemos soportar”, sentenció Cordero Anguiano.

A partir del testimonio de Antonio Martínez, conocido como El Tongas, único superviviente de la supuesta masacre de los cazadores; José Luis Cordero y otros exmilitares y familiares de las víctimas, se han dado a la tarea de hacer las investigaciones por cuenta propia.

“Y yo me di a la tarea de buscar. De ir a la ciudad de Zacatecas a investigar por mi cuenta, sacar fotografías de las centrales camioneras de Zacatecas como de Fresnillo, de gasolineras…”, explicó portando en mano una gráfica con las fotos de los desaparecidos.

José Luis Cordero, quien tiene el grado militar de cabo, auxiliar mecánico, denunció que todavía a finales de 2012, junto con agentes ministeriales de Guanajuato y de Zacatecas, participó de la búsqueda de sus familiares en la zona donde desaparecieron. Sin embargo, jamás quisieron ir a donde Antonio Martínez les indicaba.

En una ocasión un retén militar casi los acribilla, porque no se habían coordinado agentes ministeriales con la milicia. Sus investigaciones han molestado incluso al procurador de Justicia de Zacatecas, Arturo Nahle.

“Entonces mis hermanos y yo, que también son militares, solicitamos el apoyo del Ejército para que nos llevaran al lugar donde se había escapado Antonio, y donde manifestó que los habían matado y quemado (a sus familiares).”

La conclusión viene porque él dice haber visto lumbre y las ráfagas de disparos a poco menos de un kilómetro, cuando huía en la oscuridad del paraje.

“Lo malo de todo es que hemos perdido la esperanza. Aunque no se crea. Nos persiguen los fantasmas del recuerdo, del amor.”

Por ello, el cabo en retiro estableció que para su familia, amigos y para él mismo, el caso sigue abierto porque no se ha confirmado la muerte de ninguno de los cazadores.

Son 100 guanajuatenses los desaparecidos

Al menos 100 guanajuatenses han desaparecido en territorio nacional en los últimos cinco años, alertó la directora del Centro de Derechos Humanos Victoria Diez, Ángeles López García.

López García ilustró que la mitad ellos, han desaparecido buscando cruzar la frontera con Estados Unidos.

La otra mitad de los desaparecidos de Guanajuato han sido ciudadanos que tuvieron la mala fortuna de tener contacto con autoridades municipales, estatales o de la Federación.

“Uno de los casos, es el de los ocho cazadores de León que fueron detenidos por policías municipales en Zacatecas y que fueron entregados a un grupo de la delincuencia organizada.”

El caso de los cazadores desaparecidos está aún sin resolver.

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