Trump y las figuras clave para supervisor plan de paz en Gaza
El Consejo de Paz abordará el fortalecimiento de capacidades de gobernanza y la reconstrucción de infraestructura.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comenzó a poner en marcha su ambicioso Consejo de Paz para la Gaza de posguerra, una estructura internacional diseñada para administrar la transición política, de seguridad y de reconstrucción del territorio palestino tras el conflicto. Diversos líderes mundiales han confirmado haber recibido invitaciones para integrarse a este esquema, que ya entró en su segunda fase, según la Casa Blanca.
El plan plantea una arquitectura inédita de gobernanza para Gaza, organizada en tres niveles: una Junta de Paz encabezada por Trump, un Comité Nacional Palestino de tecnócratas encargado de la administración cotidiana y un Consejo Ejecutivo internacional con funciones de asesoría estratégica. La Casa Blanca considera que esta estructura permitirá avanzar de manera simultánea en la estabilización del territorio, el desarme de Hamás y la reconstrucción económica y social de Gaza.
De acuerdo con la Casa Blanca, el Consejo de Paz abordará temas clave como el fortalecimiento de capacidades de gobernanza, la reconstrucción de infraestructura, la atracción de inversiones, la financiación a gran escala y la movilización de capital internacional. Donald Trump presidirá este órgano, que busca concentrar liderazgo político y poder financiero para impulsar acuerdos de largo plazo.
Entre los miembros confirmados destacan figuras de alto perfil en la diplomacia, las finanzas y la política internacional:
Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos; Steve Witkoff, negociador especial de Trump; Jared Kushner, yerno del presidente; Tony Blair, ex primer ministro del Reino Unido; Marc Rowan, magnate financiero estadounidense; Ajay Banga, presidente del Banco Mundial; y Robert Gabriel, colaborador cercano de Trump en el Consejo de Seguridad Nacional.
La Casa Blanca subrayó que la lista no está cerrada y que se incorporarán más nombres conforme avance el proceso diplomático.

Tecnócratas palestinos
En paralelo, se anunció la creación del Comité Nacional para la Administración de Gaza, integrado por tecnócratas palestinos que tendrán la responsabilidad de supervisar la restauración de servicios públicos esenciales, reconstruir instituciones civiles y estabilizar la vida cotidiana de la población.
Ali Shaath, ex viceministro de la Autoridad Palestina, fue designado como presidente de este comité, que funcionará como un gobierno provisional enfocado en tareas operativas, bajo la supervisión internacional.
El tercer pilar es el Consejo Ejecutivo de Gaza, concebido para respaldar una gobernanza eficaz y la prestación de servicios de alto nivel que promuevan la paz, la estabilidad y la prosperidad. En este órgano confluyen actores con influencia directa en el conflicto y en la región.
Entre sus integrantes figuran Steve Witkoff, Jared Kushner, Tony Blair, Marc Rowan, el diplomático búlgaro Nickolay Mladenov, Sigrid Kaag —coordinadora humanitaria de la ONU para Gaza—, Hakan Fidan, ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Ali Al-Thawadi, diplomático catarí, el general Hasan Rashad, director de inteligencia de Egipto, Reem Al-Hashimy, ministra de Emiratos Árabes Unidos, y Yakir Gabay, multimillonario israelí.
Además de los nombramientos confirmados, varios jefes de Estado y de gobierno han señalado públicamente que fueron invitados a sumarse al esfuerzo internacional. Entre ellos se encuentran Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía; Javier Milei, presidente de Argentina; Abdel Fattah al-Sisi, presidente de Egipto; el rey Abdalá II de Jordania; Mark Carney, primer ministro de Canadá; Giorgia Meloni, primera ministra de Italia; Edi Rama, primer ministro de Albania; Viktor Orbán, primer ministro de Hungría; Nicușor Dan, presidente de Rumanía; y Nikos Christodoulides, presidente de Chipre.

Seguridad, desarme y reconstrucción
La Casa Blanca confirmó que el plan ya se encuentra en su segunda fase, que contempla el despliegue de una fuerza de seguridad internacional, el desarme de Hamás y el inicio de la reconstrucción del territorio devastado por la guerra. Funcionarios estadounidenses sostienen que el éxito del modelo dependerá de la coordinación entre los actores locales y la comunidad internacional, así como de la capacidad de generar confianza entre las partes.
Con esta iniciativa, Trump busca posicionarse como el principal articulador de un nuevo esquema de gobernanza para Gaza, en un contexto de alta sensibilidad geopolítica. El desarrollo y la viabilidad del Consejo de Paz serán observados de cerca por gobiernos, organismos multilaterales y millones de personas en Medio Oriente, en un momento en que la región enfrenta uno de sus mayores desafíos históricos recientes.
asc
EL EDITOR RECOMIENDA



