Pentágono confirma 140 militares estadunidenses heridos en guerra contra Irán; varios de gravedad
Ataques de represalia iraníes impactan bases con presencia militar estadunidense.

Alrededor de 140 militares estadunidenses han resultado heridos desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel y Irán el 28 de febrero, informó el Departamento de Defensa de Estados Unidos, en medio de una escalada militar en Oriente Medio que ha involucrado ataques con drones, misiles y bombardeos contra posiciones estratégicas.
De acuerdo con cifras oficiales difundidas el martes, la mayoría de las lesiones registradas entre el personal militar han sido catalogadas como leves, mientras que un grupo reducido permanece hospitalizado bajo observación especializada.
Pentágono confirma cientos de militares heridos
El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, detalló que las heridas se produjeron durante los primeros 10 días de combates y ataques continuos en bases estadounidenses de la región.
“Desde el inicio de la Operación Furia Épica, aproximadamente 140 militares estadounidenses han resultado heridos en 10 días de ataques continuados”.
“La gran mayoría de estas heridas han sido leves y 108 militares ya han vuelto al servicio”.
Ocho militares siguen gravemente heridos y están recibiendo el más alto nivel de atención médica”.
Las autoridades militares no precisaron el tipo exacto de lesiones. Sin embargo, en conflictos recientes en Oriente Medio las lesiones cerebrales traumáticas provocadas por explosiones han sido una de las afecciones más frecuentes entre los soldados expuestos a ataques con misiles o drones, según informes del propio Departamento de Defensa y estudios médicos militares.
Además de los heridos, el ejército estadunidense confirmó la muerte de siete militares durante los primeros ataques de represalia iraníes: seis en Kuwait y uno en Arabia Saudita, países donde Washington mantiene bases militares y contingentes desplegados como parte de su presencia estratégica en el Golfo.
Crece el conflicto
El conflicto se desató cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques coordinados contra objetivos iraníes el 28 de febrero, argumentando que buscaban frenar el desarrollo de infraestructura militar y capacidades estratégicas de Teherán.
Irán respondió con bombardeos contra instalaciones militares estadounidenses y objetivos vinculados a Washington en varios países del Golfo, además de ataques contra aeropuertos, hoteles y zonas cercanas a infraestructuras energéticas.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, señaló que la ofensiva estadounidense continúa ampliándose con ataques contra arsenales de armas y plataformas de lanzamiento de misiles iraníes.
“Los ataques estadunidenses contra Irán se están intensificando, mientras que el volumen de drones y misiles lanzados por Irán ha disminuido drásticamente”.
El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Dan Caine, afirmó que las operaciones militares siguen desarrollándose dentro de los escenarios previstos por los planificadores militares.
Creo que están luchando, y lo respeto, pero no creo que sean más formidables de lo que pensábamos”.
Analistas militares citados por agencias internacionales como Reuters señalan que la reducción en la frecuencia de ataques iraníes podría deberse al desgaste de sus sistemas de lanzamiento y depósitos de armamento, muchos de los cuales han sido objetivo de bombardeos estadounidenses en los últimos días.
Expertos advierten que el conflicto mantiene alto riesgo de expansión regional, dado que Estados Unidos mantiene decenas de miles de soldados desplegados en bases militares a lo largo del Golfo Pérsico.
Con información de AFP y Reuters.
EL EDITOR RECOMIENDA



