Netanyahu declara el desmantelamiento total del programa nuclear y balístico de Irán
Netanyahu afirma que Israel destruyó por completo el programa nuclear y de misiles de Irán en operación de dos fases.

En un discurso televisado que no dejó espacio para la ambigüedad, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu aseguró este sábado que su país ha logrado lo que muchos consideraban imposible: desmantelar por completo los programas nuclear y balístico de Irán.
El discurso de Netanyahu sucedió mientras emisarios iraníes y estadounidenses avanzaban en negociaciones cara a cara en Pakistán, con una tercera ronda esperada para este mismo fin de semana.
El tono de Netanyahu fue contundente y cargado de simbolismo histórico.
"Querían estrangularnos, y nosotros los estrangulamos. Nos amenazaron con la aniquilación, y ahora luchan por sobrevivir", declaró el mandatario israelí en su alocución, resumiendo en pocas palabras una tensión que lleva décadas marcando el pulso geopolítico de Medio Oriente.

Campaña que reescribió el tablero regional
Según Netanyahu, la operación es el resultado de dos fases militares coordinadas: una guerra inicial en junio de 2025 —llevada adelante junto con Estados Unidos— y la campaña en curso iniciada el pasado 28 de febrero. El detonante, explicó, fueron informes de inteligencia que revelaban que el entonces líder supremo iraní, Alí Jamenei, planeaba enterrar sus instalaciones nucleares y de misiles a una profundidad tal que ni los bombarderos B-2 pudieran alcanzarlas.
Hemos llegado a una situación en la que Irán ya no tiene una sola instalación de enriquecimiento operativa", afirmó Netanyahu, añadiendo que la mayoría de la capacidad de Teherán para producir misiles "desapareció".
Para Israel, los resultados son lo que el primer ministro llamó "enormes logros", visibles ahora en "un régimen debilitado que busca mantener un cese al fuego".
Líbano en la mira: ¿una nueva ventana de paz?
El discurso no se limitó a Irán. Netanyahu también reveló una dimensión inesperada del conflicto regional al confirmar que Líbano ha dado pasos hacia un posible acuerdo de paz con Israel.
En el último mes, se ha puesto en contacto varias veces para iniciar conversaciones directas de paz", dijo el primer ministro, aunque aclaró que su apoyo viene condicionado: el desmantelamiento del armamento de Hezbolá y un pacto que "perdure durante generaciones".

Las palabras de Netanyahu contratan con la profunda crisis humanitaria que los bombardeos de Israel ha provocado en Líbano: desde el 2 de marzo, al menos 2 mil 20 personas han muerto en territorio libanés, entre ellas 165 niños y 85 integrantes del personal médico y de emergencias, según el Ministerio de Salud del Líbano. Ese viernes, la presidencia libanesa confirmó que se reunirá con Israel en Washington la próxima semana para discutir un alto al fuego.
En medio de guerras, negociaciones y declaraciones históricas, Medio Oriente vive horas que podrían definir su futuro por generaciones. Lo que Netanyahu describe como una victoria estratégica, el mundo aún lo observa tratando de entender qué sigue después del estruendo.