Nuevo bombardeo de EU a narcolancha deja tres muertos

El ataque dejó tres fallecidos y elevó a 198 las muertes registradas desde septiembre

Washington sostiene que las embarcaciones atacadas operan en rutas vinculadas al narcotráfico.
Washington sostiene que las embarcaciones atacadas operan en rutas vinculadas al narcotráfico.Especial.

El Ejército de Estados Unidos llevó a cabo un bombardeo contra una embarcación en el Pacífico oriental, en el que murieron tres hombres, informaron las autoridades.

Es el tercer ataque mortal de Washington en la última semana, lo que eleva el número total de fallecidos a al menos 198, según un recuento de la AFP, desde que la administración Trump inició su ofensiva en septiembre.

En una publicación en X, el Comando Sur de Estados Unidos señaló que "la embarcación transitaba por rutas conocidas de narcotráfico en el Pacífico oriental y estaba involucrada en operaciones de narcotráfico".

El gobierno del presidente Donald Trump insiste en que está, en la práctica, en guerra con lo que denomina "narcoterroristas" que operan en América Latina.

Pero no ha aportado pruebas de que las embarcaciones que tiene como objetivo estén involucradas en el tráfico de drogas, lo que ha generado un intenso debate sobre la legalidad de las operaciones.

Expertos en derecho internacional y grupos de derechos humanos señalan que los ataques probablemente constituyen ejecuciones extrajudiciales, ya que aparentemente han tenido entre sus blancos a civiles que no representan una amenaza inmediata para Estados Unidos.

Ataques de EU en el Pacífico

Desde que la administración de Donald Trump inició su campaña militar contra presuntas redes de narcotráfico en septiembre de 2025, Estados Unidos ha realizado decenas de ataques aéreos y marítimos en aguas del Pacífico oriental y otras zonas de América Latina.

De acuerdo con el balance citado por AFP hasta el 29 de mayo de 2026, estas operaciones han dejado al menos 198 muertos y han marcado una expansión sin precedentes del uso de la fuerza militar estadounidense contra organizaciones criminales fuera de su territorio.

La estrategia forma parte de la política de Washington de equiparar a ciertos grupos del narcotráfico con organizaciones terroristas, lo que permite justificar acciones militares directas bajo argumentos de seguridad nacional. Sin embargo, gobiernos de la región han expresado preocupación por posibles vulneraciones a la soberanía de los países latinoamericanos y por la falta de transparencia sobre los criterios utilizados para identificar los objetivos atacados.

Las operaciones también han sido objeto de fuertes críticas por parte de expertos en derecho internacional, organismos de derechos humanos y académicos.

Diversos analistas sostienen que, al no existir un conflicto armado reconocido entre Estados Unidos y los países donde ocurren los ataques, los bombardeos podrían contravenir normas internacionales sobre el uso de la fuerza y el debido proceso.

Además, cuestionan que Washington no haya presentado públicamente pruebas concluyentes que vinculen a todas las embarcaciones atacadas con actividades de narcotráfico o que demuestren una amenaza inminente para la seguridad estadounidense.